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Armenia  |  25 enero de 2023  |  12:00 AM |  Escrito por: Administrador web

Diez fotos de Orlando Quiceno que ilustran el terremoto en Armenia hace 24 años

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Urbanización Brasilia, la más afectada y donde hubo más muertos

Antes de tomar estas y cientos de fotos más sobre el terremoto del 25 de enero de 1999 y el proceso de reconstrucción del Eje Cafetero, el reportero gráfico Orlando Quiceno vivió su propia tragedia.

Ese día, que sería el mayor de los días de trabajo en su vida, Orlando Quiceno López se vio atrapado por los escombros de un terremoto que casi todos en Armenia esperaban, pero no con tanta fortaleza. La casa donde vivía Orlando, cerca al parque Uribe, se había caído parcialmente y ‘volarse’ del peligro de las paredes y el techo que amenazaban con derrumbarse era complicado.

Así se veía desde el aire la destrucción de la urbanización Brasilia, con alojamientos temporales construidos por el Fondo de la Reconstrucción Social del Eje Cafetero. —FOREC—

En el azare de una casa caída, del estruendo de la ola sísmica, del polvo que inundó todos los espacios, el reportero tomó a su esposa y sus dos pequeños hijos y, en posición horizontal, de ‘barriga’, salió con ellos por un pequeño orificio que les había dejado la tapia que cayó sobre la puerta de ingreso a la vivienda.  Ya afuera, el reportero vio el desastre. Casi todas las casas y edificios de la carrera 13, la calle de Sevilla, entre la plaza Bolívar y el parque Uribe, estaban en el suelo.

Su intuición periodística y su profesionalismo como reportero gráfico no lo abandonaron, a pesar de los minutos de terror que vivió con su familia ese 25 de enero de 1999, cuando el más espantoso sismo conocido en la historia del Quindío había sacudido la región. En el hombro, sin percatarse, llevaba dos cámaras fotográficas, una montada con un rollo de 36 impresiones a color, y la otra con uno a blanco y negro. Para entonces, las cámaras digitales eran una extrañeza. Tanteó con sus manos los bolsillos del pantalón y halló tres pequeños bultos cilíndricos: ahí llevaba rollos como para cien fotos más.

Edificio El Prado, sector parque Uribe, la segunda zona más afectada. En el edificio El Prado murieron un poco más de 40 personas.

Orlando Quiceno López besó a su esposa y a sus hijos y corrió al fondo del parque Uribe, a averiguar qué había pasado con sus padres. La casa se les había caído, pero estaban a salvo, aunque su madre sangraba por una herida superficial en la cabeza. En ese recorrido, ya había tomado la mitad de los dos rollos que estaban subidos en sus dos lentes, muy especialmente en el desecho cuartel de la Policía, donde cerca de 12 hombres habían quedado sepultados por las placas del edificio.

En minutos volvió al sitio donde había dejado a su esposa y sus dos hijos, los tomó de la mano y emprendió un viaje hacia el sur, en busca de sus suegros. Pasó por el centro y retrató la catástrofe. Su ojo crítico de viejo reportero gráfico de periódicos en la región no le dio tiempo para pensar en escoger imágenes, sino que obturaba sin tregua, porque todo, absolutamente todo era importante: los edificios en el piso, los carros estrellados, las viejas casas de bahareque a medio caer, los muertos, las personas heridas, las caras de angustia, la panorámica del desastre. 

Vista aérea del sector del parque Uribe, días después del Terremoto.

Poco a poco, mientras la radio transmitía con esfuerzo la tragedia, en los rollos de Orlando Quiceno iban quedando las imágenes más frescas, más inmediatas de la más grande catástrofe sufrida por la ciudad. Había asistido a muchos escenarios parecidos: deslizamientos con casas destruidas y muchas personas muertas; tomas guerrilleras, como la de julio de 1985 en el municipio de Génova que dejó un saldo de 24 víctimas, pero nunca a una fatalidad de tan grandes proporciones como un terremoto, que en solo Armenia dejó 814 muertos, sin contar los desaparecidos.

Su vida era relativamente tranquila. Iba y venía desde el estadio San José, luego desde el Centenario fotografiando futbolistas, jugadas e hinchas; era el fotógrafo de la sociedad local: todos posaban para Quiceno. Por su lente pasaron los más importantes matrimonios, bautizos, primera comuniones y celebraciones sociales del Quindío.

Parque De Sucre, convertido en Galerías temporales, habida cuenta del Terremoto.

Su posición crítica lo llevó a realizar imágenes irreverentes de políticos y gobernantes que causaron hilaridad, muchas de las cuales no se publicaron por ‘vergüenza’ o por ‘miedo’ de los editores de los periódicos. Varias generaciones de quindianos pasaron por sus ‘rollos’, que aún recuerdan al viejo fotógrafo, que la cámara digital puso en el olvido.

Orlando buscó, este 24 de enero, en su archivo personal y desempolvó diez fotografías de ese 25 de enero de 1999, hace 24 años, y las trajo a la redacción de EL QUINDIANO, para recordar, de alguna manera, esa tragedia que no podemos olvidar. Presentamos esas 10 fotos del terremoto…

Edificio Grancolombiano. Carrera 15, entre calles 21 y 22. Una de las edificaciones más grandes de Armenia que colapsó completamente en la réplica de las 5 de la tarde.

Edificio Asamblea Departamental.  Carrera 14 con calle 20 esquina. Frente al sitio donde fue fundada Armenia.

Lavaderos improvisados por los damnificados.

Carrera 14 esquina con calle 23. Edificio que se desplomó en el terremoto de la 1:19 minutos.

. Destrucción en el centro. Carrera 15 calles 21 y 23. Parados se ven: al frente el edificio Córdoba, y a un lado el antiguo edificio del Banco de la República, que fue remodelado perdiendo varios pisos.

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