Inversión cerca a los $4.000 millones de pesos en obra y mobiliario
La Biblioteca CRAI Euclides Jaramillo Arango de la Universidad del Quindío se convertirá en un coworking académico. El contrato de obra ya fue adjudicado y actualmente avanza la implementación del plan de contingencia y a mediados de agosto de 2026 comenzarán los trabajos.
El cronograma está diseñado para que antes de finalizar la presente vigencia concluya la obra civil y que a partir del próximo semestre los estudiantes, docentes, funcionarios y comunidad externa puedan disfrutar de una biblioteca más acogedora, moderna, multifuncional y que responda a las nuevas exigencias de este tipo de espacios de aprendizaje colaborativo.
Inversión
El contrato de obra ronda los $2.533 millones, mientras que el de mobiliario, ya en fase de licitación, es de aproximadamente $1.418 millones. Actualmente se ultiman detalles del plan de contingencia mientras dura la modernización de la biblioteca. Temporalmente, la zona que estuvo acondicionada como auditorio interno de la Biblioteca CRAI, será adecuada para el préstamo de libros y consultas bibliográficas, con acceso por la zona contigua a los parqueaderos, y la que fue sede de la biblioteca infantil será usada como oficinas.
Eficiente
“La nueva biblioteca está pensada para promover el uso eficiente de los recursos naturales, físicos y tecnológicos. Sin duda, es una inversión estratégica para el desarrollo académico y administrativo de la Universidad que traerá múltiples beneficios, especialmente para los estudiantes”, aseguró el rector Luis Fernando Polanía Obando.
El diseño arquitectónico de la nueva biblioteca redistribuye la ocupación y uso de los 743 metros cuadrados que ocupa la edificación. Zonas de estudio individual y grupal; cabinas insonorizadas, con ayudas tecnológicas para videoconferencias, sala de sistemas, teatrino y cafetería son, en resumen, las novedades del entrañable ícono uniquindiano. “La cubierta del edificio se va a cambiar por una tipo sándwich que brinda un excelente confort térmico y apta para instalar paneles solares”, acotó el rector Polanía Obando.
Historia
Durante la rectoría de Henry Valencia Naranjo se presentó ante Planeación Nacional el proyecto de modernización de la biblioteca, que permitió aumentar, en número y en áreas del conocimiento, el material bibliográfico disponible, además de la dotación de equipos informáticos y del servicio de internet. Este impulso justificó la aprobación, por parte del Consejo Superior, de la construcción de la actual sede de la biblioteca, inaugurada el 31 de octubre de 1997.
Mediante el acuerdo 009 del 10 de junio de 1987, el Consejo Académico denominó la Biblioteca “Euclides Jaramillo Arango” en reconocimiento al fundador, escritor y docente de la Universidad.
El antiguo concepto de depósito de libros dio paso al de un ecosistema dinámico, materializado en el Centro de Recursos para el Aprendizaje y la Investigación, CRAI. Entre 2015 y 2018 se rediseñaron los espacios físicos para incluir salas colaborativas, se habilitó la biblioteca digital y se implementaron nuevas plataformas tecnológicas.