Hace exactamente un año, el municipio de Circasia sustituyó en su totalidad los vehículos de tracción animal, beneficiando a 12 familias con 11 motocarros y un proyecto productivo. Un logro que le demostró al Quindío que el bienestar animal y el desarrollo social pueden avanzar conjuntamente.
Hoy se celebra en el municipio ese gran paso, hoy los caballos que prestaban ese servicio, disfrutan de una vida tranquila, digna y llena de cuidados, mientras que los ex carretilleros trabajan en sus motocarros, viven un buen presente y construyen un próspero futuro.