Culminó el mundial de futbol y como siempre la selección nacional volvió a defraudar a la mejor hinchada del mundo. Teniendo excelentes jugadores que se destacan en los mejores equipos del mundo, porque en ellos les exigen dar lo máximo de su potencial; en la selección no rinden, ni dan el 100% de sus capacidades, porque no hay exigencia.
El técnico Lorenzo que está enamorado de James, priorizó la rosca a la meritocracia. Fue el único que participó con 10 jugadores. James fue titular y capitán en todos los partidos sin merecerlo. Como no estaba en condiciones físicas, ni tenia ritmo de competencia, caminó la cancha, no corrió, no marcó, no hizo goles, ni asistencias. Lo que duplicaba el esfuerzo y el trabajo de sus compañeros. Fue una irresponsabilidad convocarlo y del jugador aceptar el llamado.
Dos meses antes del mundial, la selección titular jugó 2 amistosos ante las suplencias de Francia y Croacia que, sin exigirse, la hicieron ver muy mal. Pero en vez de corregir los errores y cambiar el funcionamiento del equipo alrededor del intrascendente James, Fue al mundial con las mismas falencias.
La selección volvió a fracasar en su séptima participación, de 22 campeonatos que se han realizado. Siendo tercera o cuarta en Suramérica, tendría que haber participado en la mayoría de mundiales. Pero falta trabajo y compromiso. No fue hace 4 años a Qatar, porque los jugadores para sacar al técnico portugués que les exigía mayor rendimiento, se pararon en los partidos de las eliminatorias ante Uruguay y Ecuador, recibiendo sendas goleadas por 3-0 y 6-1, respectivamente. Estos puntos hicieron falta para clasificar al mundial.
En vez de avanzar, retrocedió. La mejor participación fue en Brasil en el 2014, donde llegó hasta cuartos de final; aunque tenía conque estar en semifinales. Fue eliminada por la peor selección Brasil de la historia, que en el partido siguiente fue goleada 7-1 por Alemania.
Lo mismo ocurrió en el mundial de 1.994, donde era una de las favoritas. Tenía el mejor equipo de la historia que venía de golear 5-0 a Argentina en Buenos Aires y con un invicto de 29 partidos. Pero fue eliminada en primera fase, por problemas de indisciplina. Y en la Copa América de los años 1993, 1995 y 2024, siendo la mejor selección según los especialistas deportivos, solo quedó tercera y segunda.
La selección no gana ningún título por la mediocridad y el conformismo de directivos, técnicos, jugadores, comentaristas deportivos e hinchas, que siempre encuentran excusas para justificar el fracaso. Los primeros dicen impúdicamente que “dimos todo, nada que reprochar, merecíamos más”. Y los últimos afirman que hicieron un buen mundial, son unos guerreros, unos héroes. Y piden la continuidad del técnico y jugadores que fracasaron.
Según las estadísticas, fue la selección más veterana con una edad promedio de 30.32 años. La más lenta con una velocidad de 5.6 kilómetros por hora. La con más opciones de gol desperdiciadas. La de más fueras de lugar. E históricamente la de más penales errados en todos diferentes campeonatos. Solo hizo 5 goles en 5 partidos a los equipos más débiles. Ante rivales medianos Portugal y Suiza, no hizo goles.
Para mejorar hay que hacer autocríticos y aceptar los cuestionamientos. A Richard Ríos le quitaron la titular porque se quejó de la falta de trabajo y compromiso de James Rodríguez. Y John Arias rinde mucho menos de su potencial, porque lo ponen a hacer el trabajo que le corresponde al perezoso e indisciplinado James. Esto desmotiva a los jugadores y el trabajo en equipo.
Una vez más los jugadores demostraron que son pechofrios. Les falta carácter, garra, jerarquía, concentración y hambre de gloria. No aprenden las lecciones que le dan los argentinos, que siempre dejan el alma en la cancha.
Las fallas en el equipo no son coyunturales, son estructurales. No hay divisiones inferiores. No hay procesos. No hay adecuada preparación física para competir en futbol de alta intensidad, donde todos defienden y todos atacan. Falta trabajo mental, para soportar la presión. Falta fundamentación técnica para pegarle al balón en penales y en ocasiones claras y sin marca frente al arco.
Para aspirar a llegar a semifinales o ganar la copa mundial, se necesitan técnicos y jugadores ganadores, con experiencia, y con mentalidad campeona. La selección no puede seguir siendo un club de amigos, sin ninguna ambición.
Deben emular a la selección femenina que tiene lo que le falta a la masculina; el coraje, la valentía, la determinación y el deseo de ganar títulos. Sin tener la remuneración y el apoyo económico y logístico que les dan a los hombres, ya fueron subcampeonas mundiales. Campeonas de las Liga de las Naciones, torneo clasificatorio para el mundial de 2027. Cuatro veces subcampeonas de la Copa América y cuartos de final en los olímpicos
2 respuestas
la seleccion colombia es de segunda categoria en america del sur y de tercera con equipos europeos.
menotti dijo: «negros que se olvidan de donde vienen y se creen de la elite», y si no miren a quien le prenden velas en politica.
Un análisis serio, objetivo y crítico de nuestra selección.
Agrego que el equipo necesita unas charlas de humanidad y humildad que no les conculcaron cuando empezaron a sobresalir en ese deporte.
Aunque el futbol se juega a las patadas, no olvidemos que estas salen del espíritu patrio y deportivo que deben prevalecer en los seres humanos.