Estas elecciones tienen rasgos familiares, es como si las estuviéramos volviendo a vivir. ¿No son estas elecciones similares a las que teníamos en los años 80-90? ¿El contexto actual del país no se asemeja a lo vivido en aquellos años? ¿Cómo está la política actual comparada con el pasado?
El país decidirá en pocos días la persona que sucederá a Gustavo Petro en la presidencia, y en esta recta final de las elecciones, vale la pena analizar el panorama completo de la contienda electoral. El país está atravesando por una crisis de orden público semejante a las elecciones del 2002, aquella en la que el presidente electo se desplazó desde el Palacio de San Carlos a la Plaza de Bolívar en un carro blindado y en la que los grupos al margen de la ley dominaban territorios completos, compraban votos y tenían cientos de miles de hectáreas sembradas en coca. El país está en una de las peores crisis fiscales de su historia, producto del gasto público sin control en el que se ha propuesto este gobierno, y para ponerle la cereza al pastel en materia fiscal, todo este gasto sustentado en deuda, con intereses altísimos por la baja calificación crediticia. Una contienda marcada por la violencia, el asesinato de periodistas, líderes sociales, activistas y, por primera vez desde hace poco más de 25 años, el asesinato a sangre fría de un precandidato presidencial.
¿Qué pasa en el ámbito electoral? Estas son elecciones en las que vemos candidatos que atacan a la prensa, extremadamente sensibles a preguntas importantes que tienen el objetivo de mostrarle a la ciudadanía quiénes aspiran a gobernarnos. Hay candidatos que a día de hoy se mantienen en la contienda para dividir al electorado y cuyo único objetivo es demostrar que aun en los peores momentos no tenemos la capacidad para poner por delante el país, por encima de egos personales. Pero lo más alarmante es que, a 15 días de las elecciones, los ciudadanos no hemos visto un debate en el que se contrasten las propuestas de los candidatos. ¿Será esto la prueba reina del populismo exagerado que manejan los contendientes? ¿Será que aquellos políticos de los 80-90 rehuían de los debates?
Se ha perdido altura en las aspiraciones políticas del país, ahora resulta ser que cualquier persona sin estudios, ni conocimiento, ni experiencia pretende que puede gobernar. En un principio de la democracia los candidatos “representaban” las ideas y necesidades de diferentes segmentos de la población, era la decisión de la mayoría del electorado cual era el modelo mejor adaptado a la realidad. Ahora el gato no se alía con los de su especie, pero acepta no comerse al ratón, para poder juntos conseguir aquel pedazo de queso. Ahora resulta que la base de la diferencia no es el modelo económico, la base para el desarrollo del país, sino la casa política a la que pertenece cada persona (otro síntoma de que en Colombia mantenemos el mismo problema desde hace décadas).
Es crítico el momento en el que vivimos, lo grave del asunto no se siente todavía, porque cuando la crisis es económica, la gente no la siente hasta que la echan del trabajo, hasta que sus negocios ya no dan por la disminución de las ventas, hasta que la vida sea insostenible. Lo grave del asunto no se siente todavía, porque cuando la crisis es de orden público en las regiones, la gente de las ciudades no la siente, hasta que ponen la primera bomba en un centro comercial, hasta que empiezan a secuestrar empresarios, hasta que le cobran vacuna por su negocio; lo que pasa en las regiones es causa de las decisiones que se toman en las ciudades. En Colombia estamos al borde de empezar a sentir la gravedad del asunto, porque a causa de la combinación de las dos crisis, económica y de seguridad, es cuestión de tiempo para que nos demos cuenta del costo de nuestras decisiones.
Ojalá los colombianos decidamos un presidente que no nos devuelva al pasado, sino uno que nos haga dar ese salto cuántico para salir del estancamiento al que volvimos.
3 respuestas
Amigo, en su afán por encajar hace un análisis tan superficial, con una pésima redacción, con un sin sentido que simplemente deja ver su necesidad de aceptación, CON UN ALTO DESCONOCIMIENTO DE LA HISTORIA Y DE LA ACTUAL REALIDAD, a pesar de las cifras ha habido un buen gobierno pero, gente como usted, analfabetas con título, solo responden a patrones y a grupos que necesita, por eso, en un sesgo evidente, NIEGAN VERDADES.
Quiere volver al pasado? QUIERE VOLVER AL URIBISMO CORRUPTO, VIOLENTO, LADRÓN, ASESINO DE JÓVENES Y PRIVATIZADOR DE LO PÚBLICO????
Amigo, ya hizo el mandado, ahora, lea un poquito porque información es lo único que le falta.
LA HISTORIA DE COLOMBIA ES QUE UN POCO DE ULTRACONSERVADORES, PÁJAROS, CHULAVITAS, POLICÍAS Y EJÉRCITO ASESINABAN A LIBERALES Y A TODO EL QUE PENSARA, COMO NOSOTROS, DIFERENTE.
Amparado en un rótulo muy manido, con este comentario usted corrobora lo dicho por el autor. Su argumento es grosero y anclado en un pensamiento que hace rato demostró su decadencia. No se equivoque. Por el insulto y el maltrato psicológico practicado por usted, es que estamos como estamos.
¿Si se fijo bien en la sección que está leyendo? Porque creo que ahí está el problema, usted esperaba una noticia y esto es un artículo de opinión y, hasta donde sé, todos podemos opinar lo que queramos. A, pero si piensa que una columna de opinión puede hacer que usted o quienes piensan igual cambien su ideología, ese ya es un problema mayor de bases ideológicas fundamentadas y con cimientos fuertes. En todo caso parece que se equivocó de columna, de sección, de periódico y yo creería que al que le falta leer más, para estar seguro de qué es en lo que cree, es a usted.