Una iniciativa impulsada por la Junta de Acción Comunal del barrio El Limonar, en Armenia, logró transformar la forma en que la comunidad maneja los residuos reciclables y, al mismo tiempo, mejoró la percepción de seguridad en el sector.
Rogelio Buriticá, presidente de la Junta de Acción Comunal explicó que la estrategia nació hace aproximadamente un año y medio, luego de identificar problemas relacionados con personas que ingresaban al barrio simulando labores de reciclaje, pero que, según los residentes, terminaban involucradas en hurtos y desorden en las calles.
La propuesta empezó con Paula Sagred Ladino y Fernando Tavera, una pareja de recicladores reconocida por la comunidad por su constancia y comportamiento responsable. Inicialmente se les entregó un carné de identificación para que los residentes de El Limonar pudieran reconocerlos fácilmente y evitar la presencia de otros recicladores desconocidos.
Posteriormente, la JAC fortaleció la estrategia entregándoles camisetas a cada uno verdes con el estampado del logo del barrio, el eslogan “la urbanización con más cultura ciudadana en Armenia”. y los nombres de ellos; Fernando y Paula.
De acuerdo con el Rogelio Buriticá, esta propuesta ha dado resultados positivos en varios aspectos. Uno de ellos es el fortalecimiento de la cultura del reciclaje entre los habitantes, quienes ahora separan los materiales reutilizables y los entregan directamente a la pareja encargada de la recolección.
“Incluso, algunos residentes han optado por donar muebles, equipos de sonido y otros elementos usados, a los recicladores, como una manera de reconocer su labor y contribuir a mejorar sus condiciones de vida”, explica Rogelio.
La recolección del reciclaje se hace los martes, jueves y sábados. Paula y Fernando utilizan una carreta de gran tamaño que ubican en un punto del barrio mientras recorren las calles recogiendo el material, el cual posteriormente venden en chatarrerías y centros de acopio.
Además del impacto ambiental, la comunidad de El Limonar destaca los beneficios en materia de seguridad. Según el presidente de la Junta de Acción Comunal, antes era frecuente la presencia de habitantes de calle y personas que revisaban las basuras, rompían bolsas dejando todo regado y algunos de ellos aprovechaban para cometer robos de espejos de vehículos, mascotas y otros elementos.
“Con la implementación del proyecto de reciclaje, la situación cambió significativamente”, asegura Rogelio, agregando que disminuyó la presencia de personas ajenas como resultado de este tipo de actividades en el barrio.
La estrategia fue implementada directamente por la Junta de Acción Comunal sin realizar una consulta previa con toda la comunidad. El líder comunal argumentó que desafortunadamente la participación ciudadana en este tipo de procesos e iniciativas es limitada y que las reuniones comunitarias para encontrar soluciones suelen tener poca asistencia. Sin embargo, aseguró que a medida que los vecinos comenzaron a evidenciar resultados positivos, se fueron vinculando y respaldando la iniciativa.
El Limonar tiene 490 viviendas, cerca de 1.950 habitantes, y está conformado por cuatro etapas. Actualmente, todo el sector participa de la estrategia de reciclaje.
Otro beneficio
Rogelio Buriticá resaltó además que la situación social y económica de Paula y Fernando, ha mejorado notablemente desde que inició el proyecto de reciclaje, alago que en lo personal consideran motivo de orgullo para toda su comunidad.
Aunque en un principio hubo resistencia por parte algunos recicladores que llegaban al barrio, quienes incluso insultaron a la pareja que hace parte del proceso, no se presentaron enfrentamientos mayores y actualmente Paula y Fernando tienen el respaldo de los residentes.
Finalmente, desde la Junta de Acción Comunal liderada por Rogelio Buriticá manifestaron estar dispuestos a compartir su experiencia con otros barrios de Armenia o municipios del departamento que deseen replicar el modelo comunitario de reciclaje y seguridad.