Jorge Hernán Velásquez R.
Continuando con las piezas de orfebrería encontradas en el territorio del actual municipio de Armenia, nos encontramos con las piezas O10501. O10502 y O10503, identificadas como Cuentas Bicónicas. La primera, con 4,5 cms de alto por 1,1 de ancho y peso de 3,4 gramos; la segunda, con 4,6 cms de alto y 1,1 cms de ancho y peso de 3,25 gramos; y, la tercera, con 4,6 cms de alto por 0,9 cms de ancho y 2,85 gramos de peso. Estas tres piezas se encuentran en la gaveta C273 del Museo de Oro de Bogotá. Podría tratarse de una misma pieza, donde se exhiben los dos tipos de cuentas, ya que la imagen de archivo es la misma, a la cual se llega por cada uno de los tres tipos de piezas anteriormente mencionadas, cuya imagen es la que presentamos a continuación.

Nariguera elíptica
La siguiente pieza corresponde con una Nariguera elíptica cóncava, de prolongaciones horizontales, de 1,3 cms de alto por 9,8 cms de ancho y 7,5 gramos de peso. Actualmente se encuentra exhibida en la vitrina 009 del Museo de Oro de Bogotá. No presentamos su imagen, pues no tiene licencia Creative Commons, que sí tienen las anteriores. Tampoco se incluye la imagen de la pieza O10589 por corresponder con un Cascabel de 3,9 cms de alto y 3 cms de ancho, con peso de 30,45 gramos, por hacer parte de una imagen de conjunto y estar bajo las mismas condiciones de licencia para el uso de su imagen.
El Cascabel cónico que presentamos a continuación es casi idéntico a la última pieza mencionada y sus dimensiones son similares: 4,6 cms de alto por 2,9 cms de ancho y 26,7 gramos de peso. Este cascabel se encuentra actualmente exhibido en la vitrina 033 del Museo de Oro de Bogotá.

Existen también dos piezas que debemos mencionar, pero sin sus imágenes: la primera, O10598, orejera anular hueca, de 3,8 cms de alto, 4 cms de ancho y peso de 11,1 gramos, la cual no tiene licencia Creative Commons; y, la O10599, con la misma descripción, pero sin imagen individualizada sino de conjunto, donde se hace imposible de individualizar. También corresponde con una orejera anular hueca de dimensiones similares: 3,7 cms de alto, 4,2 cms de ancho y peso de 7,8 gramos. Ambas piezas se encuentran en la gaveta C079 del Museo de Oro de Bogotá.
Dejamos para el próximo artículo las piezas restantes encontradas en el territorio del actual municipio de Armenia y le dedicamos, a continuación, un espacio para comentar lo relacionado con la Colección Restrepo del Field Museum de Chicago, USA:
Para la segunda mitad del siglo XIX la guaquería cobró mucha importancia y de manera muy especial en el Eje Cafetero, siendo este uno de los motores de la colonización del territorio, junto con las guerras civiles y la búsqueda de baldíos para disponer de una porción de terreno y vivienda amparada en leyes originadas desde Antioquia desde finales del siglo XVIII y principios del XIX, que originaron todo un movimiento de colonización donde coexistieron terratenientes con colonos hacha en mano. Todo lo relacionado con la guaquería contó con coleccionistas que adquirían sus productos, unos con fines especulativos y otros con fines intelectuales, ante la inexistencia de un Instituto Etnológico Nacional, que solo se creo hasta 1941 y dos años más tarde publicaciones del Boletín de Arqueología y la Revista Colombiana de Folklore que registraban acciones en tal sentido. Ernesto Restrepo Tirado fue uno de los intelectuales que pasó de ser un importante coleccionista de antigüedades a uno de los primeros historiadores que se dedicó al estudio de los temas prehispánicos en el país. Fue uno de los fundadores de la Academia Colombiana de Historia, su primer vicepresidente , y en varias ocasiones ocupó el cargo de presidente. Fue nombrado Director del Museo Nacional, cargo que desempeñó entre 1911 y 1920.(Calderón Patiño, Sol Alejandra, 2023), págs. 7 a 10.
El padre de Ernesto Restrepo Tirado, Vicente Restrepo Maya, fue una persona que ocupó posiciones destacadas en el gobierno nacional de finales del siglo XIX. Tuvo su formación básica en París, donde estudió en la Escuela de Minas de París y el Laboratorio Químico de Pelouze, donde recibió lecciones de mineralogía y geología; también estudió métodos metalúrgicos en Sajonia, todo lo cual le permitió crear una fundición a su regreso a Colombia y escribir una de las más importantes obras sobre minería en el país: “Estudio sobre las minas de oro y plata en Colombia”,Medellín, Fondo Rotatorio de Publicaciones, 1979. (Calderón Patiño, Sol Alejandra, 2023), página 31. En 1892, el gobierno logró organizar una participación oficial en la exposición del IV Centenario del Descubrimiento de América en Madrid, pues desde 1888 Vicente Restrepo, entonces ministro de Relaciones Exteriores, respondió a la invitación del ministro español Bernardo de Cólogan y recomendó al Congreso la aprobación de los presupuestos necesarios. (Calderón Patiño, Sol Alejandra, 2023) página 33.
Fue así como llegaron al exterior piezas quimbayas del periodo temprano; unas a Sevilla, España, para la conmemoración de los 400 años del Descubrimiento de América, que posteriormente fueron donadas por el expresidente colombiano Carlos Holguín Mallarino a la reina regente María Cristina de Habsburgo Lorena y que hoy se encuentran en el Museo de América de Madrid, España; y, otras, al Field Museum, haciendo parte de la “Colección Restrepo” a la cual nos hemos referido en artículos precedentes; y probablemente muchos otros de los museos del exterior que aparecen en haciendo parte de museos europeos con piezas quimbaya.
Cuando el conjunto de piezas arqueológicas de Colombia denominado el Tesoro Quimbaya llegó a España en 1892, su destino fue el Museo Arqueológico Nacional con sede en Madrid. Hoy hace parte de los fondos del Museo de América, institución creada en la cuarta década del siglo XX. Durante esas décadas, tan importante colección orfebre de origen prehispánico ha sido testigo de muchos acontecimientos en ese país europeo. Las piezas de oro del Tesoro Quimbaya estuvieron exhibidas durante los primeros lustros del siglo XX en un espacio denominado la Sala del Tesoro, hasta el año 1929 cuando se presenta en el marco de la Exposición Iberoamericana de Sevilla, evento en el que participaron 18 países iberoamericanos, entre ellos Colombia.
El Tesoro fue mostrado en el Pabellón de Colombia, en un espacio especial llamado el Salón de El Dorado, desde el mes de mayo y hasta junio de 1930, según escribimos en este mismo periódico hace 7 años en el artículo del periódico La Crónica del Quindío denominado: El Tesoro Quimbaya en la España del siglo XIX. Es natural que el Tesoro Quimbaya haya sido de nuevo lo más destacado de aquella Exposición de Sevilla. Terminado el evento, la colección regresó al Museo Arqueológico Nacional, donde permaneció hasta el estallido de la Guerra Civil Española. En un artículo de EL TIEMPO, de marzo 8 de 1987, su autor, el periodista Daniel Samper Pizano anotó que “durante la guerra civil las piezas fueron metidas en costales y colocadas fuera de la caja fuerte del Banco de España, de esta manera pasaron inadvertidas y se salvaron de saqueos”. Lo cierto es que, no solo el Tesoro Quimbaya, sino muchas obras de arte y otros objetos del patrimonio cultural de España debieron ser desmontados y almacenados para protegerlos de los atentados. Después de los sucesos conflictivos el Tesoro Quimbaya volvió al Museo Arqueológico Nacional en 1939. En 1941 es creado el Museo de América, aunque el Tesoro sigue en exhibición en el primero mientas se construía y adecuaba el segundo.(Velásquez Restrepo, Jorge Hernán y Restrepo Ramírez Roberto, 2019).
2 respuestas
Ese tesoro nos pertenece por favor devolverlo al pueblo Colombiano. Es nuestra identidad.
El tesoro Quimbaya debe tornar a su tierra; es parte fundamental de la historia de nuestros ancestros , y por lo tanro, de nosotros; ademas, ese genocidio cometido en la conquista fue un exabrupro! Haganlo tambiem como acto de rezaarcimiento para con el pueblo colombiano. Nos lo meceremos.