Respetar su espacio sin interferir con ello
La Universidad del Quindío hizo un llamado formal a toda la comunidad educativa para cumplir la normativa ambiental vigente en relación con la fauna silvestre que habita dentro del campus universitario.
El marco legal que sustenta esta invitación se basa en el artículo 2.2.1.2.25.1 del Decreto 1076 de 2015 —que compila el Decreto 1608 de 1978— el cual prohíbe expresamente suministrar alimento a fauna silvestre cuando esto altere sus condiciones naturales de subsistencia. No es solo una recomendación, sino una norma ambiental con plena vigencia en el territorio nacional.
Dependencia
Desde el punto de vista técnico, alimentar intencionada o indirectamente a la fauna silvestre modifica su comportamiento natural, genera dependencia hacia el ser humano y compromete tanto su salud como su dinámica ecológica. A estas afectaciones ambientales se suman las sanitarias y de convivencia, que hacen de esta práctica una conducta susceptible de control por parte de las autoridades ambientales competentes, es decir, de la Corporación Autónoma Regional del Quindío (CRQ). Además, el Código Nacional de Seguridad y Convivencia (Ley 1801 de 2016, artículo 103, numeral 2) contempla sanciones específicas: una multa tipo 4, con un valor aproximado de $786.698 COP, y la destrucción del material utilizado para alimentar a los animales.
Consecuencias
Las conductas que pueden derivar en estas consecuencias incluyen el suministro directo de alimentos a fauna silvestre, el manejo inadecuado de residuos orgánicos, la generación de puntos de concentración de animales y la alteración del comportamiento natural de las especies. Paula Andrea Clavijo Arciniegas, bióloga y contratista de la CRQ, señaló que convivir bien con la fauna silvestre en entornos urbanos y periurbanos implica no dejar restos de comida en espacios abiertos, mantener limpias las zonas de tránsito, no intentar tocar ni perseguir a los animales, y respetar su espacio sin interferir con ellos por razones de ocio o entretenimiento.
Asimismo, Santiago Fernández Ángel, técnico operativo del Sistema de Gestión Ambiental de la Uniquindío, explicó que la institución está comprometida con el cumplimiento de toda la normatividad ambiental, especialmente en el marco del Sello Sofía, que exige el acatamiento de dichas normas. «A parte del cuidado que debemos tenerle a la fauna y flora dentro del campus y la sensibilización que brindamos a la comunidad universitaria, también es importante socializar y llevar a cabo estas normativas».