Aunque no se crea, hay discusiones que producen risa. Recuerdo muy bien que para 1986, Colombia era sede del Campeonato Mundial de Fútbol. El juego se cayó, porque el presidente de ese entonces, Belisario Betancur Cuartas, en 1984, dijo que Colombia no podía ponerse a hacer gastos inútiles, porque su prioridad era el pueblo. Colombia requería un gran sistema de salud, vivienda, educación y que él prefería invertir en esos importantes elementos para los colombianos.
Hoy, 40 años después, la salud es una vergüenza mundial. La vivienda es otra vergüenza y de la educación ni se hable.
¡Qué vergüenza hablar de salud en Colombia! Se crearon las famosas EPS para que la gente hiciera más colas, pagara más, sufriera más, pero nada se solucionó. Hoy, hay discusiones nuevas, porque se han ordenado una serie de cambios para empeorar el sistema de salud y para que los pacientes colombianos sigamos sufriendo lo que los políticos proponen. Además, se ha descubierto gran corrupción en el sistema.
Si la gente va a urgencias, juegan con ella como con pelotas de fútbol. De una clínica a otra para que la atiendan. Las ambulancias se inventaron un negocio con los hospitales. Así el hospital se halle cerca, la ambulancia atraviesa la ciudad para llegar al hospital con el cual hay negocio.
Los pacientes hacen más colas y viajan a diferentes sitios por las órdenes para los especialistas. Luego, vuelven a hacer cola para pagar la consulta o los exámenes requeridos. Y si no tienen dinero en ese momento o no les alcanza para pagar, muéranse, porque no hay remisión a parte alguna. Ahí quedan. O se mueren o se enferman más, pero primero deben cancelar. La plata está antes que la persona.
Las EPS no están sino para llenarse, para cumplir con esquemas coordinados nadie sabe por quién ni cómo. Lo cierto es que lo más importante para las EPS es el dinero. Las trabas para que las personas reciban un servicio, son muchas. A muchos de los que hemos ido a una EPS, nos ha tocado sufrir las inclemencias de una mala atención, papeleo, situaciones tristes.
Cuando nos hemos sentado a esperar que nos atiendan, vemos cómo es el trato a otros pacientes que, pacientemente, llevan mucho tiempo esperando un servicio. A otros, les dicen que si no pagan inmediatamente, no los pueden atender o no les dan la orden para el especialista o los exámenes urgentes que deben realizar.
Las loterías, el baloto, los juegos, todo mundo gira dinero para la salud. Sin embargo, hablar de salud en Colombia, da mucha risa. El dinero girado mensualmente es mucho, pero en el camino desaparece.
Los hospitales son una miseria, pero eso no les importa. Les interesa el dinero y ganar mucho cada año.
Mientras en otros países la salud es importante, aquí, gracias a la palabra corrupción, tan de moda en Colombia, la salud vale cero.
Corrupción, palabra despreciable, pero que se está arraigando en Colombia. Lo último, que Comfenalco Quindío se sumara a este entramado miserable.
“En el caso de Comfenalco Quindío, la SIC evidenció que durante 2023 se comercializaron al menos 26 medicamentos con sobrecostos que alcanzaron hasta el 400% por encima del precio máximo permitido. Entre los casos más representativos está el medicamento Ferinject, utilizado para tratar la anemia, cuyo precio máximo era de $82.752, pero fue vendido por $413.760.” El Colombiano.
Tomo ese texto de El Colombiano y me da más que tristeza, ira. ¿Por qué engañan a la gente? ¿Por qué juegan con la salud de los quindianos? Yo pensé que Comfenalco era ejemplo de honestidad. ¿Cuántas más hacen lo mismo?
Un amigo abogado, me escribió al whatsapp: “Comfenalco Quindío, es el ejemplo de corrupción en los medicamentos. De siempre. 400% de sobreprecio es un descarado atraco que apenas descubre la Superintendencia.
Por eso, ahora mientras los políticos invierten mucho dinero en sus campañas, seguimos esperando que, algún día, haya alguien que gobierne de verdad un país que parece colcha de retazos.
¡DA MUCHA RISA! PORQUE NADA HACEMOS, NADA DECIMOS, NADA DENUNCIAMOS Y POR ESO, ESTAMOS COMO ESTAMOS.
4 respuestas
Lo que no da risa es la perversa y malintencionada actitud del gobierno nacional, no solo contribuyo a la quiebra del sistema nombrando corruptos interventores, con lo cual centenares de personas mueren por falta de atencion medica y medicamentos sino que ahora nombra a un corrupto como superintendente y a a otro como interventor de la eps mas grande del pais, ¿abra alguna duda de que este gobierno es indolente y quiere el mal para los pacientes del sistema de salud?
Gracias al gbno actual nos dimos cuenta de las trampas para robar que impuso uribe con la ley 100
Las famosas EPS son de los politicos…Salucoop era de Lina Moreno se Uribe, los VARGAS LLERAS son los dueños de la Dalud en la Costa, AUDIFARMA y otras empresas que que suministran los medicamentos son del hermano de Lina Moreno…. y sí es cierto la salud es un desastre…y Duque firmo contratos con esas empresas para asegurarles los negocios a punto de entregar la presidencia…muchas deudas dejaron. Billones perdidos y todo amarrado.
Tal vez el desmesurado sobrecosto de los medicamentos fue la base financiera para generar los inmensos ingresos de Soledén, el complejo recreacional que está lejos de ser «popular».