Risaralda, Quindío y Caldas, departamentos pertenecientes a la región RAP Eje Cafetero estuvieron muy por debajo de la media nacional en pobreza multidimensional (9,9%), mientras Tolima no logra aun avanzar significativamente en este índice.
De acuerdo con el DANE, Risaralda logró en 2025 un índice de pobreza multidimensional de 4.9%, inferior al dato reportado por la misma entidad en 2024 que fue de 9.5%. Esto significa que el 48.2% de las personas logró superar esta forma de pobreza en el último año, derrotando privaciones críticas asociadas a la salud, la educación, el trabajo y la vivienda.
Con estos datos, Risaralda fue el departamento que mayor progreso tuvo en 2025 en la lucha contra este tipo de pobreza y se ubicó tercero en el país con el menor indicador anual.
El departamento del Quindío ocupó la sexta posición a nivel nacional en el índice de pobreza multidimensional, al obtener un nivel de incidencia de 6,7 en 2025, frente a 7,4% en 2024.
Esto significa que el 9,45% de las personas salieron de la pobreza. El DANE señaló que Caldas disminuyó la pobreza multidimensional del 9,2% en 2024 a 7,9% en 2025, lo que significa que el 14.1% de las personas que eran pobres, dejaron de serlo.
Este departamento se ubica en la octava posición de menor nivel de pobreza. Para Tolima, puesto 13 a nivel nacional, el avance fue reducido al pasar de 12,6% en 2024 a 12,2% en 2025. Significa esto que el 3.2% de las personas salieron de la pobreza.
Los cuatro departamentos de la región RAP Eje Cafetero mejoraron sus índices de pobreza multidimensional en el último año, lo que demuestra el interés de sus gobernantes por superar las condiciones de calidad de vida de las personas, cerrar brechas sociales y reducir las carencias de los hogares.
Desarrollo social asimétrico
El progreso regional no es simétrico, y es aquí donde emerge un gran reto territorial, cerrar la inmensa brecha existente entre las zonas urbanas y rurales en materia de pobreza.
En las zonas rurales la pobreza es muy alta en comparación con lo urbano, tal como se puede observar en los siguientes dos gráficos. Resalta que Risaralda tiene el menor índice de pobreza multidimensional urbana de la región con 1,8%, pero su pobreza rural llega a17.6%.
La relación de pobreza urbana/rural para Quindío fue en 2025 de 6%: 11.2%; de Caldas de 4.7% : 18.9% y Tolima 9% : 19.6%
La radiografía estadística que reveló el DANE sobre pobreza multidimensional prende las alarmas sobre lo que está ocurriendo con la ruralidad, cuyos indicadores obligan a que la inversión pública, en primer lugar, seguida del compromiso empresarial privado, garanticen que efectivamente haya un desarrollo equitativo que beneficie a quienes viven en el campo. Tener un campo habitado por hogares pobres, implica tomar medidas mucho más drásticas en materia de inversión, concentrando recursos en ofrecerles a ellos mejores condiciones de vida, garantizándoles acceso a los servicios públicos básicos, un hábitat digno, protección de los derechos de los niños, niñas y adolescentes, atención en salud y una educación pertinente que contribuya a evitar la deserción escolar.