Colombia registró una de las mayores movilizaciones de su historia durante la Semana Santa de 2026, con más de 10 millones 950.000 vehículos en las vías, 3.377.024 pasajeros movilizados en terminales terrestres y 1,7 millones de viajeros por vía aérea, en una operación nacional que se desarrolló con flujo constante y sin colapsos estructurales.
En este contexto de alta movilidad, el Ministerio de Transporte reportó una reducción preliminar en la siniestralidad vial.
De acuerdo con los reportes parciales:
- Los siniestros viales se reducen en un 79% (de 1.232 en 2025 a 262 en 2026)
- Los fallecidos disminuyen en un 61% (de 212 en 2025 a 83 en 2026)
- Los lesionados bajan en un 76% (de 1.503 en 2025 a 352 en 2026)
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Estos resultados se dan en un escenario en el que hoy se movilizan más colombianos que nunca y el parque automotor se ha duplicado en la última década, lo que resalta el impacto de las medidas de prevención, control y pedagogía implementadas en todo el país.
“Hoy Colombia tiene una señal clara: estamos logrando mover más ciudadanos que nunca, pero con menos tragedias en las vías. Aunque estas cifras son preliminares, la tendencia es contundente: la siniestralidad está bajando de manera histórica. Esto demuestra que sí es posible salvar vidas cuando hay articulación institucional, decisiones territoriales responsables y ciudadanos conscientes”, afirmó la ministra de Transporte, María Fernanda Rojas.
Durante la temporada, se realizaron más de 10.179 pruebas de alcoholimetría, con solo 57 resultados positivos, reflejando un mayor control en carretera y un cambio en el comportamiento de los conductores.
En materia de movilidad, Cundinamarca concentró cerca de 3 millones de vehículos, seguida por Antioquia (1,3 millones), Valle del Cauca (1.225.000), Tolima (663.000) y Meta (600.000), consolidando los principales corredores del país.
El Ministerio también destacó un cambio en el comportamiento ciudadano, con mayor planificación de los viajes, mejor distribución de los flujos vehiculares y mayor cumplimiento de las normas de tránsito, especialmente a partir del sábado de la operación retorno.
No obstante, el principal desafío sigue siendo la protección del motociclista, que representa más del 60% de las víctimas fatales, así como la necesidad de intervenir los momentos de mayor riesgo, especialmente las madrugadas del fin de semana, donde se concentra cerca del 40% de las muertes.
El Ministerio de Transporte reiteró que la meta es clara: cero víctimas en las vías del país. Cada vida cuenta, cada decisión importa y la seguridad vial es una responsabilidad compartida entre autoridades y ciudadanos. La prioridad es una sola: proteger la vida.