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La gallina que ya no pone huevos

1 abril 2026 10:14 pm
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Lo que está pasando con Ecopetrol no es solo una coyuntura empresarial. Es reflejo de una tensión más profunda: la de un país que no sabe si quiere dejar atrás el petróleo, pero tampoco sabe cómo vivir sin él.

Por Martín Agudelo Palacio

La gallina de los huevos de oro, la empresa más grande de Colombia, una de las petroleras más relevantes en América Latina, aquella que llegó a producir 1 millón de barriles equivalentes por día. Hoy no está ni en el top 10 de las petroleras más importantes de la región. Sus utilidades han caído en más de un 40% y actualmente pasa por una de sus crisis empresariales más graves desde 2004. Ni hablar de su caída en bolsa. Esto sucede cuando la política entra en una empresa de las dimensiones de Ecopetrol, donde se mueven billones de pesos.

Ricardo Roa, recién imputado por la Fiscalía General de la Nación por el delito de tráfico de influencias, es el principal responsable de la estatal petrolera desde 2023. Y es que, si bien el Estado colombiano es dueño del 88% del grupo y, por tanto, el presidente de la República, jefe del Estado, es quien da la hoja de ruta, es el presidente del grupo empresarial quien toma las decisiones en la práctica.

La situación de Roa no debe ser para nada fácil: estar entre un gobierno que quiere migrar a la transición energética, que prohibió explorar nuevos pozos petroleros y que le apuesta más a las energías renovables; y una empresa que depende totalmente del petróleo. La USO (Unión Sindical Obrera de los trabajadores de la industria petrolera) pidió la renuncia de Roa. Esto, según Martín Ravelo, el presidente de dicho sindicato, en una entrevista en BluRadio, se debe a que el actual presidente del grupo empresarial no representa a los trabajadores, ya que pone en riesgo la estabilidad financiera de la empresa.

Los dineros provenientes de las utilidades de Ecopetrol son con los que, anteriormente, el Estado construía colegios, universidades, vías terciarias; se invertía en infraestructura y en muchas más obras públicas que beneficiaban a la población, en gran medida compensando el daño ambiental que genera esta actividad económica. Al país le hacen falta estos recursos.

No hay razón válida para que Colombia sea uno de los pocos países en contracorriente que no aproveche esta alza en los precios del petróleo, producto del conflicto en Medio Oriente. No hay razón válida para que la gente en La Guajira, Meta, Guaviare, entre otros departamentos, no reciba sus beneficios producto de la extracción en sus tierras. No hay razón válida para que Ecopetrol deje de explorar nuevos pozos petroleros, lo que se traduce en millones de dólares perdidos para el país. No hay razón válida para tener un presidente corrupto, imputado, que no representa a sus trabajadores y que tiene a la empresa en un desorden financiero completo.

Una empresa no es lo mismo que el Estado; no se debe politizar. El propósito de una empresa es generar riqueza, y si la empresa es pública, esta riqueza nos beneficia a todos los colombianos. Que no se pierda ese norte.

2 respuestas

  1. Que buen artículo Martín!, Ecopetrol es una empresa que beneficia de una u otra manera a todos los colombianos, por las regalías, la inversión social, los empleos y la seguridad energética del país debemos protejerla!

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