Como muchos jóvenes quindianos, creció con sueños y también con dificultades que marcaron su camino. En una etapa compleja de su adolescencia, Kevin Escorcia que perdió a su padre, hermano y tío por causas violentas y eligió el rumbo equivocado. Como consecuencia, ingresó al Sistema de Responsabilidad Penal para Adolescentes. Un momento que, aunque difícil, terminaría convirtiéndose en el punto de partida de una profunda transformación en su vida.
Durante su proceso en el Centro de Atención Especializada (CAE) La Primavera del Bienestar Familiar, Kevin encontró oportunidades para aprender. Se dio a conocer por su actuación en el cortometraje «Dragones de Papel» parte I y II, una producción con enfoque pedagógico y restaurativo. El arte lo hizo reflexionar y en medio de paredes y rejas, descubrió su amor por el rap, entonando versos para sanar, reparar y transformar.
Al terminar su sanción, y con el acompañamiento de profesionales, empezó a fortalecer sus talentos. Hoy trabaja en el Bienestar Familiar Regional Quindío y, junto con la gobernación, recorre diferentes colegios del departamento llevando un mensaje de esperanza y reflexión a través del proyecto «Ritmo y reflexió». También da conferencias en el CAE La Primavera, donde comparte su historia con adolescentes que atraviesan procesos similares a los que él vivió.
«No importa la tormenta, debes aprender a bailar bajo la lluvia; no importa cuantos problemas haya en tu vida, tú eres quien hace de ella un lugar mejor. Al ICBF le digo que no dejen de creer en las niñas, niños y adolescentes, que por uno de ellos que tome un nuevo rumbo es una generación completa a la que estamos ayudando», expresó Kevin.