l75 especies de briófitos epífitos distribuidas en 42 géneros y 39 familia fueron identificadas en el campus universitarios en un estudio liderado por el biólogo y magíster en Ciencias de la Biología Vegetal, José David Quiñones Gómez, docente y técnico del Herbario de la Universidad del Quindío.
El estudio evidencia diferencias significativas en su composición y cobertura entre zonas urbanizadas y el interior del bosque. El hallazgo confirma la alta biodiversidad de estos organismos y su marcada sensibilidad a las variaciones microclimáticas.
La investigación, desarrollada durante un año por un equipo de 12 integrantes en su mayoría estudiantes del programa de Biología de la Universidad, analizó la diversidad de estas plantas no vasculares que crecen sobre árboles, comparando dos ambientes: el campus universitario y el bosque relicto Cedro Rosado.
Diferencias
Los resultados muestran que, aunque la riqueza de especies es similar en ambos espacios (46 en el campus y 43 en el bosque), existen diferencias clave en su estructura ecológica. En el campus se registran mayores niveles de temperatura e intensidad lumínica, mientras que el bosque presenta una mayor humedad relativa, lo que favorece una mayor cobertura de briófitos.
“Estas variaciones generan comunidades distintas y complementarias dentro de una misma matriz paisajística, lo que evidencia el impacto de factores como la urbanización y las condiciones ambientales sobre la distribución de estas especies”, señaló Quiñones Gómez.
Reguladores
Los briófitos —considerados entre las primeras plantas que colonizaron el medio terrestre— cumplen funciones ecológicas fundamentales. Su capacidad de absorber humedad directamente del ambiente los convierte en reguladores del ciclo hídrico y en bioindicadores tempranos de cambios ambientales, ya que responden rápidamente a variaciones en temperatura, luz y humedad.
Además de su aporte científico, el proyecto tuvo un enfoque formativo. Según José David, la iniciativa surgió como un espacio para que los estudiantes aprendieran a identificar especies, recolectar datos en campo y desarrollar investigación aplicada. Este proceso ya deja resultados concretos: un artículo aceptado en una revista científica internacional de categoría A2 y la proyección de participación en eventos como el Congreso Colombiano de Botánica en el mes de octubre.
Local
El estudio también amplía el conocimiento sobre la biodiversidad local. Con estos nuevos registros, el número estimado de briófitos en la Uniquindío supera las 120 especies, consolidando al campus como un reservorio importante dentro del paisaje urbano.
Para los investigadores, que además encontraron en el Herbario de la UQ un aliado clave —al proporcionar respaldo taxonómico, acceso a colecciones de referencia y apoyo en la identificación de especies—, estos hallazgos abren la puerta a nuevas estrategias de conservación. La evidencia sugiere que tanto los bosques como los espacios verdes urbanizados cumplen un papel fundamental en la preservación de estas especies, lo que refuerza la necesidad de proteger y gestionar estos entornos de manera integral.