Aporte significativo al conocimiento de la flora andina
La investigación botánica de la Universidad del Quindío suma un nuevo logro de alcance internacional con la descripción de Passiflora agudeloi, una especie nueva para la ciencia descubierta en los bosques altoandinos de la Cordillera Central colombiana.
El estudio, publicado en la revista especializada PhytoKeys, representa un aporte significativo al conocimiento de la flora andina y confirma, una vez más, que las montañas del centro del país continúan revelando especies únicas, muchas de ellas restringidas a territorios poco explorados científicamente.
Homenaje
Más allá del valor taxonómico del hallazgo, la nueva especie encierra un sentido académico y humano: su nombre rinde homenaje al profesor e investigador Carlos Alberto Agudelo Henao, figura fundamental en la formación de biólogos, en el fortalecimiento del Herbario de la Universidad del Quindío y en la consolidación de procesos de docencia, investigación y conservación a lo largo de varias décadas de nuestro territorio. Así lo reconocen los autores del artículo, quienes resaltan su papel en la educación científica, la protección de la biodiversidad y la formación de profesionales de pregrado y posgrado comprometidos con el estudio de los ecosistemas colombianos.
Unión
El trabajo fue desarrollado por los docentes investigadores Larri Álvarez Rodas, John Ocampo y el estudiante Santiago Montoya-Rubio, articulando capacidades investigativas entre la Universidad del Quindío y la Universidad Nacional de Colombia, sede Palmira. Esta unión institucional refleja el valor de la ciencia colaborativa para documentar la biodiversidad nacional y fortalecer redes de conocimiento entre investigadores, grupos y universidades que comparten un mismo compromiso con la flora colombiana.
Una década
Uno de los aspectos más destacados de este estudio es su profundidad temporal, explica el investigador Álvarez Rodas, quien añade que el hallazgo no surgió de un momento aislado, sino de un proceso de investigación juicioso construido durante más de una década. “Los ejemplares fueron recolectados inicialmente en expediciones realizadas entre 2012 y 2015, y posteriormente reevaluados mediante revisiones detalladas de literatura especializada, ejemplares de herbario y comparaciones morfológicas con especies afines. Ese proceso permitió confirmar que se trataba de un taxón distinto, con caracteres propios en hojas, flores y semillas. En otras palabras, este descubrimiento es el resultado de años de observación, contraste y rigor científico en las montañas de la Cordillera Central”.
Publicación
La publicación también pone en evidencia el valor de la formación investigativa en el pregrado. La participación de Santiago Montoya-Rubio, estudiante del programa de Biología de nuestra alma mater, demuestra cómo los procesos de acompañamiento académico pueden traducirse en contribuciones reales al conocimiento científico internacional. Su trabajo, orientado por los otros autores, se convierte en ejemplo del papel que cumplen las universidades públicas en la formación de nuevos investigadores capaces de aportar desde etapas tempranas a la ciencia del país.
La elección de PhytoKeys como revista de destino refuerza además el alcance de este logro. Se trata de una publicación internacional, arbitrada y de acceso abierto, reconocida en el campo de la botánica sistemática y la taxonomía vegetal, con amplia circulación en bases científicas internacionales. Que un estudio gestado desde la Universidad del Quindío llegue a este escenario editorial habla de la calidad, pertinencia y proyección de la investigación que se desarrolla desde la región.
Urgente
Passiflora agudeloi no es solo un nuevo hallazgo: es también una especie extremadamente restringida, conocida de una localidad puntual en Cajamarca, Tolima, fuera de áreas protegidas, y con una población muy reducida. Por ello, el artículo la propone preliminarmente en la categoría En Peligro Crítico (CR). “Este dato convierte su descripción en un acto urgente de documentación biológica: nombrar una especie es también hacerla visible para la conservación, reconocer su existencia antes de que las transformaciones del territorio puedan ponerla en riesgo irreversible”, señalan los investigadores.
En este contexto, la investigación adquiere una dimensión aún más profunda. Las poblaciones de esta nueva pasiflora podrían verse amenazadas en el futuro por procesos de transformación del paisaje asociados a actividades extractivas, entre ellas la minería, además de otras presiones sobre los bosques andinos. Describir científicamente este taxón no solo amplía el inventario florístico del país; también aporta una base concreta para defender ecosistemas estratégicos y para argumentar, con evidencia, la necesidad de proteger áreas de alta singularidad biológica en la Cordillera Central.