Línea de profundización en Salud Mental
¿Puede el cerebro humano reprogramarse a sí mismo para superar la ansiedad, la depresión o el trauma? Esta pregunta impulsa a seis estudiantes de tercer semestre de Medicina de la Universidad del Quindío, quienes integran este semestre la línea de profundización en Salud Mental liderada por la psiquiatra de niños y adolescentes, Andrea del Pilar Guzmán López.
En este espacio académico, la neuroplasticidad se convierte en el eje para comprender los trastornos mentales desde los primeros semestres de formación.
Neuroplasticidad
La Organización Mundial de la Salud (OMS) definió en 1982 la neuroplasticidad como «la capacidad de las células del sistema nervioso para regenerarse anatómica y funcionalmente, después de estar sujetas a influencias patológicas ambientales o del desarrollo, incluyendo traumatismos y enfermedades». Aunque esta definición tiene décadas, sentó las bases para entender dos aspectos clave: la regeneración —capacidad de las neuronas para reparar su estructura y función— y la adaptación —activación de esta capacidad frente a desafíos o daños—.
Hoy el concepto es más amplio. Expertos en neurociencia explican que la neuroplasticidad es la capacidad del cerebro para modificar su estructura y función a lo largo de la vida en respuesta a la experiencia, el aprendizaje y el entorno, no solo ante lesiones. La relación con la salud mental es bidireccional: los trastornos pueden «moldear» negativamente el cerebro, pero también es posible usar la plasticidad para «reprogramarlo» y sanar.
La línea de salud mental combina investigación, divulgación y activismo académico. El plan semestral incluye la investigación en neuroplasticidad donde los estudiantes revisan artículos científicos y construyen conocimiento colectivo que culminará en un artículo académico. «En cada clase traem.os artículos, los compartimos con la doctora y ella nos ayuda a profundizar»
Gedrontología
De igual forma desarrollarán, en alianza con el programa de Gerontología, dos programas de la UFM, llevando la salud mental a la comunidad y la meta final de estos seis estudiantes es realizar un Simposio en Salud Mental Perinatal para el mes de mayo, en el marco del Día Mundial de la Salud Mental Perinatal, abriendo espacio para discutir depresión posparto, ansiedad materna y vínculo temprano.
La línea de investigación en Salud Mental de la Universidad del Quindío no solo forma estudiantes que entienden la neuroplasticidad como concepto biológico. Forma médicos que comprenden que el cerebro de sus pacientes —y el propio— está en constante cambio, y que la empatía, la ciencia y la ética deben adaptarse a esa realidad dinámica. Mientras la medicina tradicional a veces separa cuerpo y mente, estos jóvenes, aprenden a ver al ser humano como un todo: biológico, psicológico y social, con un cerebro plástico, capaz de sanar, aprender y transformarse.