La Sociedad de Ingenieros del Quindío y la Cámara de Comercio de Armenia advirtieron que el levantamiento de los peajes en la llamada Autopista del Café, como lo anuncia el Gobierno Nacional, genera incertidumbre sobre el futuro de uno de los corredores viales más estratégicos del país.
Aunque la empresa que administra los peajes ha dicho que no han recibido ninguna notificación sobre el levantamiento de los peajes, desde el Gobierno nacional se insiste en esta medida, que será tomada en este primer semestre del año, lo que ha generado la preocupación y el pronunciamiento gremial.
“Ante el anuncio del Gobierno Nacional de proceder al levantamiento de las casetas de peaje y, como consecuencia, dar por terminada de manera anticipada la concesión en la vía Armenia–Pereira–Manizales, la Sociedad de Ingenieros del Quindío y la Cámara de Comercio de Armenia y del Quindío expresan su seria preocupación frente a una decisión que genera profunda incertidumbre sobre el futuro de uno de los corredores viales más estratégicos del país”, dicen en un comunicado conjunto la Sociedad de Ingenieros y la Cámara de Comercio de esta sección del país.
El comunicado sostiene:
“Este corredor no solo articula a los tres departamentos del Eje Cafetero, sino que constituye un eje fundamental para la conectividad del centro del país, el desarrollo económico, la competitividad empresarial y el turismo regional. Cualquier determinación que afecte su operación, mantenimiento o proyección debe estar debidamente sustentada, concertada y socializada con los territorios directamente impactados.
Desde nuestras entidades reiteramos que las alianzas público-privadas y las concesiones viales han demostrado ser un modelo eficiente, al ofrecer estabilidad jurídica, continuidad en la inversión y adecuados estándares de calidad en la construcción, operación y mantenimiento de la infraestructura vial. La terminación anticipada de esta concesión plantea serios interrogantes sobre la sostenibilidad técnica y financiera del corredor.
Asimismo, los peajes han sido históricamente un mecanismo legítimo y necesario de financiación, que garantiza el mantenimiento permanente de la vía y la ejecución de obras estratégicas. Su eliminación, sin un esquema claro, definido y garantizado de reemplazo, pone en riesgo la adecuada conservación de la carretera y el cumplimiento de las obras aún pendientes. No desconocemos que, en el corto plazo, la eliminación de los peajes podría generar beneficios económicos, tales como menores costos de transporte, mayor flujo de visitantes y dinamización de sectores como el comercio y la gastronomía; sin embargo, a mediano y largo plazo, sin estos recursos, se corre el riesgo de enfrentar un progresivo deterioro de la vía y la imposibilidad de adelantar labores de mantenimiento, mejoramiento y modernización de su infraestructura.
En relación con los peajes, no se trata de afirmar que su eliminación sea negativa en sí misma, sino de advertir que esta medida exige que el Gobierno Nacional defina de manera seria, clara y responsable cómo se reemplazará este esquema de financiación por un sistema de obra pública y/o privada —ya sea mediante impuestos, asociaciones público-privadas u otras rentas del Estado-, especialmente en lo referente a cómo y cuándo se ejecutarán las obras pendientes comprometidas para la carretera.
En ese sentido, proponemos la realización de mesas de trabajo con los gobiernos territoriales y los gremios de la región, con el fin de analizar y discutir de manera conjunta todos los aspectos técnicos, financieros y jurídicos aquí planteados.
El desarrollo y la competitividad de la región deben estar sustentados en la estructuración de un plan integral que garantice el mantenimiento y la modernización de un corredor vial de vital importancia para el Eje Cafetero y para el país”.
El comunicado está firmado por Uriel Orjuela, presidente de la Sociedad de Ingenieros y por Rodrigo Estrada, presidente ejecutivo de la Cámara de Comercio.