El Comité Intergremial del Quindío expresó a través de un comunicado su preocupación por el aumento del salario mínimo decretado este 29 de diciembre por el presidente Gustavo Petro, que para el año 2026 será de $2 millones de pesos con auxilio de transporte. Este monto se compone de un salario vital de $1 millón 750.905 pesos y un subsidio de transporte de $249.095 pesos.
Este es el comunicado del Comité Intergremial del Quindío:
«El Comité Intergremial del Quindío manifiesta su preocupación frente al incremento del salario mínimo decretado por el Gobierno Nacional, en un contexto económico y fiscal que exige responsabilidad, rigor técnico y decisiones acordes con la realidad productiva del país y de las regiones.
Reconocemos la importancia de proteger el poder adquisitivo de los trabajadores, así como la sostenibilidad fiscal del Estado y la capacidad real de pago de las empresas. Cuando estas variables se desconocen, el resultado es una presión directa sobre el empleo formal, la sostenibilidad empresarial y la generación de nuevas oportunidades laborales.
Con este incremento, se genera una expectativa de mayor ingreso nominal para los trabajadores; sin embargo, en la práctica muchos hogares enfrentan una pérdida real de su poder adquisitivo, al no lograrse un equilibrio entre el aumento salarial y el incremento del costo de vida.
En un departamento como el Quindío, donde el empleo formal es generado en gran medida por micro, pequeñas y medianas empresas de sectores como el comercio, el turismo, la agroindustria y los servicios, este incremento eleva de manera inmediata los costos laborales, limita nuevas contrataciones, pone en riesgo
empleos existentes y frena inversiones clave para el desarrollo regional.
Este incremento desproporcionado del salario mínimo profundizará la informalidad laboral, no resuelve la precarización del empleo ni la pobreza y terminará afectando a quienes se busca proteger, reduciendo oportunidades de trabajo formal y estabilidad para miles de familias.
Nos preocupa que esta decisión se haya adoptado en el último año de gobierno y en el inicio de un proceso electoral, en el que previsiblemente se anunciarán nuevos subsidios que agravan la situación fiscal y presupuestal del país, incrementando aún más los costos del Estado y reduciendo el margen para impulsar inversión, crecimiento económico y generación de empleo formal.
Finalmente, esta medida deteriora la competitividad empresarial regional y compromete la viabilidad de miles de empresas del Quindío, especialmente micro, pequeñas y medianas. El aumento de costos laborales sin un crecimiento equivalente en productividad limita la inversión, frena la generación de empleo formal y debilita la capacidad del departamento para crecer y competir».