domingo 18 Ene 2026
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RECODO DEL CUENTO/  PRONÓSTICO RESERVADO

13 diciembre 2025 8:48 pm
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Pedro Elías Martínez

Como especialista en gritar las dolencias ajenas y asistente de primera fila, se dispuso a curiosear su operación. El cirujano poseía dedos sutiles y manejaba el instrumental con destreza. Otros profesionales —no supo cuántos— acompañaban al cirujano. Vio el corte de la piel, de las fibras nerviosas, los músculos, oyó el chasquido del esternón.

—Observemos el estado del miocardio. 

Cortaron, suturaron.

—No había anormalidad grave. Examinemos la masa encefálica.

Ya tenía él la sospecha de que su padecimiento estaba en la soledad de la altura, en el lóbulo de los rendimientos de la fábrica, la sed de triunfar, los factores importantes. Una sencilla cauterización bastaría.

De improviso, comprende la magnitud de su mal. Un calofrío inacabable recorre su cuerpo. Quiso implorarle algo al cirujano, pero las palabras fueron abolidas. El craneótomo le perforaba el parietal; miradas ansiosas perseguían su cerebro. Le pareció caer hacia atrás, a un abismo infinito, oscuro, aterrador.

—Eso es todo, señores —dijo el cirujano quitándose los guantes.

Los jóvenes le dieron las gracias y salieron impresionados, algunos con náuseas. Era la primera vez que habían asistido a una autopsia.

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