En octubre pasado se cumplieron cien años de la publicación del libro Estudios sobre la vida de Bolívar, del escritor pastuso José Rafael Sañudo (1872-1943), y con tal ocasión se pronunció Vicente Pérez Silva con la obra que voy a comentar. Sañudo está catalogado como el hombre más ilustre de su tierra, y pasó a la historia como el mayor detractor de Bolívar.
Siendo Pérez Silva miembro de la Academia Colombiana de Historia, solicitó en 1972 permiso para leer allí una página de exaltación de su coterráneo, con motivo del centenario de su nacimiento. La respuesta fue negativa, con esta clara advertencia: no era posible hablar de Sañudo en ese centro académico. Ante semejante rechazo, que por supuesto le causó honda sorpresa, renunció a su investidura académica, y el caso tuvo resonancia en la prensa. Con ese motivo, publicó la noticia en el folleto titulado Yo fui el Benjamín de una Academia.
Sañudo gozaba de renombre como historiador, filósofo, escritor, jurisconsulto y catedrático. Llevaba una carrera exitosa como juez de circuito, juez superior y magistrado del tribunal de Pasto. Fue uno de los miembros fundadores del Centro de Historia de Pasto. En el campo bibliográfico, es autor de varios libros. La Universidad de Nariño le confirió en 1934 el grado de doctor honoris causa.
Sin embargo, sobre él caían rayos y centellas por su libro contra el Libertador, en el cual rebatía las acciones heroicas, patrióticas y humanas del prócer. Y lo calificaba como sanguinario, cruel y funesto para la historia de Pasto. Quizás la ira y el odio, pienso yo, estaban alimentados por un maligno sentimiento regionalista que le oscurecía la visión e intoxicaba el alma, algo inexplicable en un erudito de tan alta calidad.
No obstante, voces respetables se opusieron al veto que pesaba contra el nombre del biógrafo, por considerarlo un atentado contra la libertad de expresión, con mayor razón teniendo en cuenta su prestigio. Pérez Silva se cuenta en la lista de quienes han reconocido los méritos de su paisano intelectual, hecho que, a su turno, le significó la renuncia a la Academia Colombiana de Historia. Este episodio se tornó explosivo. ¡Curiosa paradoja!
Ahora, con ocasión del centenario de aquel libro polémico del año 1925, vuelve mi amigo pastuso a la palestra con el título Algo más sobre la vida y obra de José Rafael Sañudo. En él repasa su propia historia como “benjamín” académico sacrificado, y agrega otros datos sobre su admirado paisano, sin dejar de ignorar ciertos rasgos de su personalidad –ocultos y contradictorios– que se apartan de la sana lógica.
¿Por qué Sañudo odió a Bolívar?, es la pregunta inquieta que hoy se hace mi amigo Vicente, quien anota: es propio de humanos tener defectos, flaquezas y debilidades, y cometer errores, sin que esto implique, como en el caso de Bolívar, la ignorancia de sus actos grandiosos. Germán Arciniegas narra en El Tiempo la visita que en 1950 le hizo a Sañudo en compañía de su esposa, en la cual ella le preguntó por qué aborrecía tanto a Bolívar. Y Sañudo le contestó: “Yo le ruego, señora, que me perdone. Quizás con lo que les he dicho he podido herir los delicados sentimientos de usted. Pero yo odio a Bolívar”.