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EL CUERPO DEL DOLOR

10 diciembre 2025 10:33 pm
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Eckhart Tolle en un maestro espiritual alemán, reconocido como uno de los más influyentes contemporáneos de la nueva espiritualidad. En su libro (1997)” EL PODER DEL AHORA”, introduce el concepto del “cuerpo del dolor”.

Este concepto, lo describe como la acumulación del sufrimiento emocional que una persona carga a lo largo de su vida. No se trata de una parte física de su cuerpo, sino de una estructura emocional formada por experiencias difíciles que no fueron comprendidas ni sanadas en su momento: Pérdidas, rechazos, traumas, culpas o miedos.

No es un órgano físico, sino una estructura psico-emocional. Vive dentro de nosotros como memoria emocional; se activa cuando algo externo toca una herida interna; se alimenta de pensamientos negativos, conflictos, culpa, rabia o tristeza y finalmente puede tomar el control de la conducta y hacernos reaccionar de maneras que luego no comprendemos.

El “cuerpo del dolor” es una metáfora viva. Tolle la describe como si fuera una especie de “entidad interna” que busca sobrevivir, generando más dolor, más drama, más identificación con la víctima o con la rabia.

Cuando se activa:  la persona pierde claridad mental, reacciona desproporcionadamente, se vuelve más defensiva, impulsiva y melancólica.

Tolle, no inventa este fenómeno, pero lo formula con un lenguaje espiritual moderno muy claro. Existían ideas similares antes de este concepto:

El budismo (sufrimiento acumulado mental); El psicoanálisis (traumas inconscientes). La psicología profunda (heridas emocionales); las terapias corporales (memoria emocional en el cuerpo). El concepto de Tolle unifica y explica estos conceptos, como una metáfora viva  en nuestro cuerpo.

Para disolver el “cuerpo del dolor”, Tolle es claro que no hay que luchar contra él: por el contrario, observarlo sin juzgar. Sentir la emoción sin huir, el dolor es un maestro. Mantener presencia en el momento del sufrimiento, esto implica no identificarse con el pensamiento que provoca el dolor. Somos el observador del pensamiento, NO EL PENSAMIENTO.

Seguramente, todos, de alguna manera, hemos sentido el cuerpo del dolor. Quizás no nos hemos atrevido a separarlo como una entidad independiente de nosotros, por el contrario, nos identificamos profundamente con nuestro sufrimiento y con esto terminamos acicateándolo y fortaleciéndolo. No lo olvides, la clave es la conciencia: Cuando lo observas lo debilitas; cuando te identificas con él lo fortaleces.

Quisiera despedirme cantando una estrofa de “María la curandera” de la cantante mexicana Natalia Lafourcade:

Que se vuelvan polvo, que se vuelvan polvo todos los dolores…

Que los queme el fuego, que los queme el fuego….

Y que vengan nuevas flores…

Dic 07-2025

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