Guillermo Salazar Jiménez
Desnudo subió al cadalso, cuando sintió el lazo en su cuello dijo “Este es el fin; para mí el principio de la vida”, quizás últimas palabras del alemán Dietrich Bonhoeffer antes de ser ahorcado el lunes 9 de abril de 1945 por el gobierno de Hitler. Juanita Lectora averiguó sobre su vida como resistente activo contra las políticas antisemitas durante la Segunda Guerra Mundial que le permitieron escribir en cautiverio lo que posteriormente se publicó como Resistencia y sumisión y convertirse en el fundador de la “teoría de la estupidez”.
Rusbel Caminante detalló las últimas declaraciones y frases de los políticos opositores al cambio con argumentos tan necios que encajan perfectamente en la idea central de Bonhoeffer porque la estupidez no consiste solo en carencia de inteligencia, sino en servilismo mental y moral que les impide pensar por sí mismos e investigar las razones de las injusticias. Con dicha teoría los estúpidos son influenciados en alto grado cuando hacen parte del sistema imperante para defender las violaciones a los Derechos Humanos. Políticos que se dicen colombianos, agregó Rusbel, renuncian a la civilidad porque la defensa del poder dominante les exige renunciar a las facultades de los seres inteligentes como son la reflexión, el pensamiento crítico y la independencia del actuar.
Juanita Lectora añadió con otros seguidores de la “teoría de la estupidez” que ayudan a comprender los ataques de los senadores estúpidos que no piensan para hablar ni reflexionan para cuestionar, ciegos para ver la realidad con argumentos copiados de líderes enmohecidos y frases repetidas desde hace décadas. Como arma peligrosa, comentó Juanita, la estupidez es difícil de eliminar porque los malvados aspirantes al poder necesitan de estos políticos estúpidos para que cumplan con sus encargos como ovejas mansas, los reconocen como manipulables para decir o hacer cualquier cosa a su nombre porque “El mal es un maestro de marionetas, y nada les gusta tanto como las marionetas descerebradas que se lo permiten, ya sea en el público en general o en los pasillos del poder”.
Quizás porque Bonhoeffer conoció en sus entrañas el régimen nacional socialista alemán, comentó Rusbel Caminante, se permitió elaborar su teoría que pasados casi 100 años renacen con políticos de varios partidos añosos inclinados por la maldad contra los colombianos que exigen libertad, igualdad de oportunidades y solución a los problemas de salud, educación y empleo.
Juanita Lectora expuso que Bonhoeffer fue arrestado por conspiración dos años antes de su ejecución y trasladado de una prisión a otra, inicialmente en la de la Gestapo, después al campo de concentración en Buchenwald para finalmente ser llevado al de Flossenbürg donde fue ahorcado a los pocos días. Colombianos que ven los noticieros y leen las frases estúpidas de aquellos políticos podrán pensar que entrevistados y entrevistadores se rigen por los códigos de la estupidez bonhoefferiana ya que ambos, concluyó Juanita, se empecinan en mostrar “sus sonrisas en lugar de sus cerebros”. Basta con escuchar a varios de los integrantes del centro democrático para reconocer la estupidez humana.