El drama humano que se vive en Armenia con los habitantes de calle que deambulan por todos los sectores de la ciudad no para, al contrario, continúa con más fuerza de acuerdo con denuncias de ciudadanos.
En el centro de Armenia, en los barrios, en los condominios, en la avenida Centenario y Bolívar, a lo largo de la carrera 14 los habitantes de calle conviven. En los potes y bolsas de la basura encuentran su alimento. Los andenes, las entradas de las casas, de los edificios o de las iglesias se convierten prácticamente en sus camas y los plásticos, generalmente negros, en sus cobijas que en algo los cubre del frío propio de las noches de Armenia.
Desde hace más de una década se habla en Armenia por parte de las autoridades correspondientes de una política pública que beneficie o que ampare a los habitantes de calle. En marzo de 2025 aún no se definía el número de habitantes de calle que deambulan por la ciudad. No se tiene claro si son 2500, 1700 ó 1350 de acuerdo con el último “censo”.
Las autoridades de Armenia deben actuar cuanto antes, así lo solicita la ciudadanía. Los programas implementados no están dando los resultados esperados. Los habitantes de calle, muchos de ellos se han convertido en un peligro para la ciudadanía.
La administración local dijo en el concejo municipal a inicios de este año que Armenia era “ejemplo a nivel nacional de trabajar con habitantes de calle, aunque suena irrisorio por el tema de que sabemos que hay un incremento a nivel ciudad, pero realmente somos uno de los primeros municipios que ya tenemos un plan de acción…” La ciudadanía requiere que ese plan de acción de verdad se ejecute lo antes posible para no tener que “contradecir y asegurar que somos ejemplo de incremento en habitantes de calle”.


