El Departamento Nacional de Planeación entregó los resultados del Índice de Desempeño Fiscal, que evalúa el rendimiento de capitales y municipios en cuanto al manejo de sus finanzas. En ese informe, el municipio de Armenia ocupó el 6to puesto como mejor desempeño fiscal, por encima de las ciudades del Eje Cafetero, superior a Pereira, Manizales e Ibagué.
En el 2024 los ingresos de los municipios alcanzaron $134 billones, de los cuales 50% provinieron de transferencias de la Nación. Es sobre esta base que Planeación hace la evaluación del desempeño, es decir, sobre el 2024, donde Armenia tuvo un presupuesto proveniente de los impuestos de Industria y Comercio, predial y tableros, más los aportes nacionales del Sistema Nacional de Participación de $700.000 millones. El presupuesto de este año 2025 alcanzó $890.000 millones, mientras que para el 2026, quedó tasado en casi 1 Billón de pesos.
Los resultados del balance de Planeación indican que Bogotá tuvo el mejor desempeño fiscal, mientras que Samacá, Boyacá, fue el municipio con la mejor calificación.
Bogotá obtuvo una calificación de 77 puntos, seguida de Barranquilla con 75,5 puntos, Medellín con 69,7, Cartagena con 63,4, Bucaramanga con 62,9 y Armenia con 62,2. La ciudad con el más bajo desempeño fue Cali con 58,3 puntos

Según el diario económico La República, el dato de 2024 refleja una participación de 50,2% en los ingresos municipales, que tuvieron un incremento de 6,2% frente a 2023 (alcanzaron $134 billones en 2024). Las transferencias fueron de $68,8 billones, 15% más alto que en 2023.
“Si bien los recursos propios aumentaron respecto a 2023, las transferencias crecieron en mayor proporción, lo que redujo la participación relativa de los recursos propios”, de acuerdo con el DNP.
La República también analizó que los ingresos por recursos propios, los de origen tributario alcanzaron su relevancia más alta con 42,7% de $48,9 billones que le entraron a los municipios el año pasado. El ICA sigue siendo el de mayor peso con $18,1 billones en 2024, mientras que el impuesto predial les dejó a los municipios $13,5 billones.
La eficiencia Fiscal está medida en el mejoramiento del recaudo de sus tributos propios, la planificación de los mismos, la ejecución e inversión, la actualización de su catastro y la diversificación de sus fuentes de ingresos, como también el control del gasto corriente.