lunes 8 Dic 2025
Pico y placa: 5 - 6

Con olor a Región / Una persona muy rica… en valores inmateriales

7 noviembre 2025 10:35 pm
Compartir:

La sabiduría popular dice que hay personas que son tan pobres, tan pobres, que lo único que tienen es dinero.

Y hay personas tan mediocres, tan mediocres, que no les importa sacrificar las cosas más importantes de sí mismas y de su entorno con tal de conseguir dinero.

¿Es el dinero malo para el ser humano? No. La consecución de recursos económicos inspira a muchas personas, es producto del trabajo y del reconocimiento por el esfuerzo. Incluso, bien visto, es una forma de hacer justicia distributiva y equidad social.

Lo malo es convertir el dinero en el centro de la vida, porque no brinda satisfacción nunca: Quien más tiene, más quiere y quien no lo tiene, lo busca desesperadamente. Y en ambos casos, por tener más dinero, el hombre pierde la noción de para qué éste y cuál es la medida precisa de su cantidad.

Pero si bien el dinero es importante (para mejorar las condiciones propias, el estudio, el alimento, la vivienda, los viajes y la satisfacción de algunos gustos), la vida no puede girar alrededor de él.

Tanto la riqueza como la pobreza material y económica tienden a obnubilar a los hombres escasos de metas y ambiciosos en lo terrenal, pero tacaños con su propio espíritu.

Porque el dinero en abundancia no puede comprar o lograr que las personas actúen por una real convicción, pasión, compromiso e integridad consigo mismas. Por mucho dinero que tengamos no podemos comprar una libra de bondad, un kilo de compasión, una tonelada de alegría o un grano de humildad, por ejemplificarlo de alguna forma.

El dinero es solo un medio, no un fin. Su finalidad la define la propia esencia de cada uno y, sobre todo, su dignidad, su alta estima, su conciencia plena de las propias capacidades y limitaciones, su disposición humilde a reconocer el error y a servir a los demás y, sobre todo, su orientación a ser consciente que la riqueza no está en el banco sino en los contactos sociales, en un cuerpo físico saludable por el cuidado propio, en la satisfacción de envejecer sin remordimientos, querido por los demás, en compañía de quienes siempre se quiso y con el gusto de haber dado más que recibido. Esos son, entre otros, las expresiones más claras de una personalidad rica en valores inmateriales. Dichas riquezas son, como el viento, valores que no se ven, pero que todos sienten: en cambio, aunque el dinero, el metálico, las herencias, los sueldos, las bonificaciones y todo lo que gira alrededor de unos billetes sí se ven, se olvidan fácilmente y mal se usan para medir las vidas en términos de más o menos y de productividad y riqueza, pero no en torno del servicio, la amistad, la entrega y el amor. Como dice la canción, al fin y al cabo, uno se muere y nada se lleva.

No es en la billetera donde está la satisfacción. El “depósito” de las riquezas espirituales está en el corazón, la conciencia, el alma, el sentimiento o cualquier escenario no visible en el que “depositamos” nuestros recursos y agradecimientos; y en donde, por ejemplo, el trabajador de la salud guarda el grato cansancio de su consagración al bienestar de su paciente; el profesor que se llena de paciencia para que su alumno aprenda; los padres que se quitan el pan de la boca para darlo a sus hijos y verlos crecer; el profesional que sacrifica un muy bien remunerado trabajo que le cuestiona sus propias reglas y ética y prefiere reducir su salario para hacer una actividad que le complazca espiritualmente; y cualquier persona que se esfuerce por ser coherente entre lo que dice y hace, en honrar y servir a los demás, sin esperar nada a cambio y, como muchas veces nos han dicho (y a veces parecemos olvidar) en el compromiso humano de irnos de este mundo dejándolo en mejores condiciones que como lo encontramos.

Al fin y al cabo, como bien nos enseñó el filósofo turco Epicteto: “No es más rico quien más tiene, sino quien menos necesita”.

Y, complemento yo, la vida nos ha enseñado que cuando prioricemos los valores inmateriales será más fácil acceder a los materiales.

*Rector UNAD

Te puede interesar

2 diciembre 2025 11:23 pm

Lo más leído

El Quindiano le recomienda