SIMPLEMENTE TANGO
Tres ensayos en ritmo de 2×4
Ensayos
Francisco A. Cifuentes Sánchez
Presentación:
Nelson Cifuentes Patiño y Moisés Fuentes Badillo
El Faro Corporación
Editores:
Moisés Fuentes Badillo, Nelson Cifuentes Patiño, Ana Patricia Collazos
Carátula:
Óscar David Arias
Editorial Tierra de palabras
Impresión Grafiarte, Neiva, Huila
Septiembre 2025
116 páginas
“Desde la Corporación el Faro y el Festival Simplemente tango, nos complace presentar este libro que materializa las intenciones de generar espacios reflexivos sobre el tango y sus diversas facetas apoyados en el esfuerzo y cooperación de un grupo de personas”, explican Nelson Cifuentes y Moisés Fuentes, en la breve presentación de este libro, el más reciente del escritor, profesor y uno de nuestros más apreciables intelectuales quindianos, Francisco Cifuentes, fundamental para que en nuestro medio se conozca y valore un matiz vital del investigador, ensayista y columnista en temas de historia, filosofía y literatura, cuyo retorno al ámbito literario del Quindío celebramos con alegría.
Desde el acertado título, Simplemente tango, tres ensayos en ritmo de 2×4, su autor notifica el contenido y la firme perspectiva musical que adopta respecto al tango. Tal ritmo, es el cimiento tradicional del tango, escrito en compás de dos por cuatro (2/4). Con el tiempo, y con el natural desarrollo de esta modalidad musical, los tangos orquestales de la época dorada se escribieron e interpretaron en compás de 4/4, sin perder muchos de ellos su habitual espíritu del 2×4. Para estudiosos y apasionados de tal tipo de música, el término tango 2×4 perdura como sinónimo de tango clásico tradicional y bailable, frente a su modernización y estilización.
El reciente libro del quindiano, por su información y planteamientos históricos interdisciplinarios respecto al tango, se inscribe bibliográficamente dentro de la corriente colombiana de estudio respaldada por autores y obras como La literatura en el tango y el tango en la literatura, del ensayista e ingeniero Asdrúbal Valencia Giraldo, especialista en historia y literatura, acreditado por sus amplios y pormenorizados trabajos sobre el tango. En El Universo del Tango, Valencia intima con sus diversos aspectos: relación con la literatura, la comida, la inmigración y el mate. Su perenne presencia en ciudades como Medellín. Entre la bibliografía citada por Cifuentes, respecto a este autor y sus obras no encontramos nada, sin embargo, el volumen de fácil y grata lectura es una reflexión lúcida y profunda en torno a uno de los fenómenos culturales más complejos y representativos del Río de la Plata: el tango. Dividido en tres capítulos: La mujer en el tango, La poética en la época dorada del tango y Borges y el tango: el fervor de Borges por el tango, su contenido no se limita a un repaso histórico o anecdótico. Como es su costumbre en otro tipo de ensayos, Cifuentes ofrece una lectura filosófica y estética del género. Mediante su académica prosa, didáctica y analítica, invita al lector cercano o alejado del tango, que si lo baila, que si lo escucha, que si lo interpreta, que si lo sufre o que si lo vive en ritmo de 2×4 o 4×4, a considerarlo no solo como música o danza, sino como forma de pensamiento, una poética de la existencia urbana.
En su primer ensayo, La mujer en el tango, aborda la figura femenina desde múltiples perspectivas. Presencia mítica, ausencia punzante y símbolo de lo perdido, Francisco rescata la imagen de la mujer idealizada de los primeros tangos, aquella madre o virgen de barrio, refugio de ternura y memoria, tanto como la mujer fatal que encarna la transgresión moral y el deseo. A través de congruentes citas de canciones emblemáticas como La Pulpera de Santa Lucía, en versión de Gina María Hidalgo; María de Buenos Aires o Malena, tema este que según afirma Cifuentes “se ha convertido en el símbolo universal de la música argentina, al lado de La Comparsita”, este ensayo refleja la ambigüedad del imaginario masculino donde la mujer es víctima y culpable, inspiración y condena. Dentro de la Guardia Vieja y la Guardia Nueva, el quindiano resucita nombres femeninos del tango por el estilo de Azucena Maizani, Rosita Quiroga, Mercedes Simone, Libertad Lamarque, Ada Falcón, Sofía Bazán, Sabina Olmos, y tantas más cuyos nombres y voces participan del sensual baile que no finaliza dentro de la historia del tango.
En el segundo ensayo, La poética en la época dorada del tango, subrayamos el rigor intelectual y la amplitud bibliográfica aplicados, con los cuales Cifuentes Sánchez transita seguro de sus datos y afirmaciones, y de su privativo gusto por tal modalidad musical, la evolución del tango desde conventillos y prostíbulos hasta orquestas típicas y grandes letristas de los años treinta y cuarenta. Sus miradas estéticas-musicales se regodean con la palabra y el verso, con la composición como núcleos poéticos. Las citas de sus letras funcionan como ejemplos de sensibilidad que mezcla fatalismo, nostalgia y filosofía de la calle, señalando con mesura que en las letras del tango habitan la metafísica del desencanto y la poética de lo efímero. Afirma Francisco: “La música y sus letras constituyen un fenómeno esencial para la experiencia humana, la sensibilidad, el goce, la pasión y la comprensión del mundo, y que debe ser entendida como un proceso vivo y en constante evolución”.
Dentro de las nociones que este investigador miembro de la Academia de historia del Quindío desarrolla, en Versos para un rosario de vino: la poética en la época dorada del tango, es imprescindible leer los subcapítulos titulados: Cinco autores invitados a este concierto, Herencias líricas canónicas, Una poesía que se baila y Una meditación que se baila. Significativas para la aproximación filosófica y literaria al tango. Este segundo ensayo también se distingue por su tono reflexivo y pedagógico. La estructura argumentativa se apoya en ejemplos precisos, fragmentos de letras y análisis comparativos entre poetas del tango, lo que convierte la lectura en una experiencia formativa además de estética.
El tercer ensayo, Borges y el tango: el fervor de Borges por el tango, constituye uno de los puntos más altos del libro. El autor examina el vínculo del escritor argentino con el tango desde sus primeros poemas del Fervor de Buenos Aires hasta sus ensayos tardíos. Subraya que Borges, lejos de considerar el tango simple expresión popular, lo interpretó como forma de heroísmo anónimo, gesto de afirmación estética del arrabal. Cifuentes no repite cuanto Borges dijo sobre el tango, de quien cita completo su poema El tango, sino que penetra en su pensamiento, mostrando cómo el escritor lo convierte en símbolo de identidad y destino.
Uno de los mayores aciertos del libro es su equilibrio entre erudición y claridad expositiva. Con un estilo donde su autor es didáctico sin ser simplificador; y filosófico, sin caer en el hermetismo, sus reflexiones y el manejo cronológico de la información se nutren de la historia, la sociología y la estética expresados con prosa cuidada y transparente. Con ritmo propio que bien puede ser el de 2×4, puesto que hay en su escritura cadencias tangueras, ese reconocible compás entre lo sentimental e intelectual que lo identifican como tanguero auténtico. La estructura de sus ensayos, introducción, desarrollo y cierre interpretativo, facilita la lectura dándole coherencia al conjunto.
El fondo filosófico del libro, para volver sobre el tema, merece especial mención. En cada uno de los ensayos subyace la pregunta por el sentido: ¿Por qué el tango sigue conmoviendo?, ¿qué verdad encierra su melancolía? El autor responde indirecto mostrando que el tango, como toda gran creación humana, revela el drama de la existencia: la fugacidad del tiempo, la pérdida del amor, la nostalgia del pasado y la dignidad del sufrimiento. Esa lectura existencial del tango lo eleva del plano folklórico al universal. En conclusión, la amplia bibliografía que abarca estudios históricos, ensayos literarios y análisis musicológicos, convierte el libro en una obligada referencia para investigadores y amantes del género. Simplemente tango, es un libro que desde la pasión y el pensamiento muestra que tal expresión del alma y del cuerpo no es solo música que se baila y se escucha, sino también trágica filosofía que se vive y se recuerda. Lo leí con el fondo musical de un tango que desde mi adolescencia me impresiona y cuya letra empleé en mi libro Desventurados los mansos: Se va la vida. Versión de Juan Carlos Godoy.