Comunidad universitaria destaca que el sistema ha mejorado la movilidad dentro del campus
A un mes de su implementación, el nuevo sistema de ingreso biométrico en la sede principal de la Universidad del Quindío ha recibido una evaluación mayoritariamente positiva. Esto, teniendo en cuenta que la herramienta avanza en su estabilización, y que a diario es usada por más de 9.000 personas en las porterías peatonales, y cerca de 4.500 conductores en las entradas vehiculares (sumando automóviles y motocicletas registrados).
Sobre su desempeño en estos 30 días, la comunidad universitaria destaca que el sistema ha mejorado la movilidad dentro del campus. Al mismo tiempo, indagados sobre oportunidades de mejora, estudiantes, administrativos y docentes aportan sugerencias para optimizar su funcionamiento.
Margy Gutiérrez Velásquez, estudiante de Ingeniería de Sistemas, resaltó que el sistema «evita que personas ajenas a la universidad parqueen aquí y le quiten el cupo a alguien que sí lo necesita». Como punto de mejora, mencionó la necesidad de optimizar la velocidad de ingreso en momentos de alta afluencia.
Laura Sofía Orozco, estudiante de Administración de Negocios, opinó: «Yo en estos momentos veo el sistema muy funcional. Mejoraría un poco más la distancia al momento de ingresar, puesto que nos juntamos mucho, creo que se debe generar un poco más de conciencia en nosotros mismos sobre tomar distancia al momento de ingresar y pasar la mano por el sensor».
Jorge Alberto Sosa, funcionario de Activos Fijos, calificó el sistema como “espectacular y muy práctico”. Adicionalmente, señaló que en las horas pico (entre las 6:50 y 7:10 a.m., y entre las 5:40 y las 6:20 p.m.) se forman filas que pueden retrasar la salida «uno o dos minutos», por lo que sugirió habilitar un nuevo punto para agilizar el flujo.
Arlex Darwin Cuéllar, docente del programa de Comunicación Social-Periodismo, destacó que el sistema es «una buena estrategia para poder regular la entrada y salida de la gente que viene a la universidad». Identificó que, durante los eventos en la universidad, el flujo vehicular tiende a aumentar, lo que impacta los tiempos de ingreso.