domingo 7 Dic 2025
-

LOS MISTERIOS DEL PRESIDENTE

8 julio 2025 9:33 pm
Compartir:

El articulo 188 de la constitución nacional señala que el presidente de la republica simboliza la unidad nacional y está obligado a garantizar los derechos y libertades de todos los colombianos. Gustavo Petro está dedicado a dividir y a polarizar con su discurso de odio y de lucha de clases. Por la máxima dignidad que ostenta debe ser ejemplo de rectitud, prudencia, respeto, transparencia, disciplina, sindéresis y rigor en el ejercicio del cargo.

Debe ser consciente que su vida publica y privada son objeto del escrutinio permanente y que esta última termina cuando afecta la dignidad del cargo y la imagen del país. Debe estar abierto al dialogo y a la concertación; aceptando con humildad la critica y reconociendo los errores cometidos. Pero a Petro todo lo anterior lo tiene sin cuidado, es un iconoclasta dominado por la egolatría, la soberbia y la terquedad. Por eso rechaza las críticas, no respeta las formas, ni los protocolos para gobernar. Los incumplimientos, los desplantes y las desapariciones se volvieron la norma, cuando deberían ser la excepción.

Las malas relaciones con los otros poderes del Estado, con los organismos de control, con gobernadores y alcaldes y con los gremios, se deben a sus agresiones, a falta de respeto con los invitados o convocados.

Sus desapariciones en Francia, Suiza, Ecuador y su ausencia en la cumbre de jefes de Estado en Montería, cuando era el anfitrión y debía entregar la presidencia al presidente de Panamá, son injustificables. Las explicaciones de “asuntos de fuerza mayor” o “agenda privada”, no son convincentes. Su aparición en Panamá cogido de la mano de una mujer supuestamente transexual es un irrespeto a su esposa y a sus hijos.

Las denuncias de sus ministros Leyva y Benedetti sobre adicciones a los estupefacientes y al alcohol, dejan muchas dudas por las explicaciones pueriles, de que solo es adicto al café y al amor. O que en Francia se dedicó a visitar museos, librerías y a la familia. Y en Ecuador se fue a Manta a escribir 30 paginas de un libro. 

Como dijo la vicepresidenta en un consejo de ministros, ¿Acaso fue chantajeado por Benedetti, Sarabia y Ricardo Roa, para ocupar altísimos cargos a cambio de guardar secretos inconfesables de su vida privada? ¿Porque no los saca del gobierno para demostrar que no hubo presiones?

La semana pasada incumplió una cita con Pedro Sánchez jefe de gobierno español(presidente), a pesar que lo esperó hora y media. Además, en una falta a los protocolos intentó besar a la reina Leticia de España, siendo obviamente rechazado.

El presidente tiene la obligación de ser transparente y despejar sinceramente todas las dudas respecto a su comportamiento. No puede haber misterios o asuntos ocultos sobre su proceder. Debe sincerarse con el pueblo por respeto y decir la verdad.

Las enfermedades, las adiciones, las desapariciones, los problemas de comportamiento y los escándalos de un presidente son asuntos de interés público, máxime si éstos afectan el ejercicio de sus funciones y son noticia en medios internacionales. Deben ser aclaradas para evitar suspicacias.

El capricho de impedir que la firma Thomas Greg & Sons que ha ganado las licitaciones sin entregar coimas ni tiene investigaciones por fraude, siga elaborando los pasaportes con eficiencia; le ha costado el cargo a 3 cancilleres, a la directora de la Agencia de Defensa Jurídica del Estado y al secretario general del Ministerio de Relaciones Exteriores; por no darle gusto a la obsesión de Petro que los pasaportes los debe elaborar la Imprenta Nacional, que no tiene conocimiento, experiencia, capacidad técnica, ni la tecnología para elaborarlos.

Las relaciones internacionales deben ser manejadas con tacto y prudencia a través de los canales diplomáticos; no a través de trinos impulsivos a las 3 de la mañana o del micrófono. Las crisis con los Estados Unidos como consecuencia de insultos y declaraciones imprudentes son un acto de irresponsabilidad. En la última, sin pruebas hizo graves acusaciones al secretario de Estado Marcos Rubio y a congresistas republicanos de estar conspirando para darle un golpe de Estado. Al darse cuenta de su craso error, dijo de manera contradictoria que no creía que Marcos Rubio estuviera involucrado. Y después, tuvo que enviar una comunicación escrita retractándose y pidiendo disculpas, porque ni el presidente Trump, ni el Secretario de Estado le pasan al teléfono y tampoco lo reciben personalmente. 

El presidente es contradictorio. Dice una cosa y hace todo lo contrario. Prometió condonar la deuda y los intereses a los estudiantes deudores del Icetex, que porque la educación es un derecho y no un negocio y que el Icetex no es un banco con ánimo de lucro. No solo no cumplió, sino que incrementó las tasas de interés y redujo el numero de créditos a estudiantes de escasos recursos que no encuentran cupos dentro de la limitada oferta de las universidades públicas, y se quedan sin estudiar.

Petro se rajó en las formas y en el fondo, sus mediocres ejecutorias demuestran que no estaba preparado para gobernar. Las promesas de cambio solo fueron demagogia y retórica. Hasta sus mas fieles escuderos lo reconocen.  

Petro es una persona enigmática, oscura, inescrutable, caprichosa y paranoica. Desde hace 3 años ve amenazas de muerte y golpes de estado hasta en la sombra, sin que los organismos de inteligencia y seguridad presenten una sola prueba. Sus anuncios de que piensa llevar tejido humano colombiano a Marte y que expandirá el virus de la vida por las estrellas del universo, pueden ser síntomas de delirio. ¿Tiene el presidente problemas de autismo, trastornos psicológicos o paranoicos, trastornos de personalidad por dependencia o trastorno de estrés postraumático?

El Congreso de la Republica debería aprobar la realización de exámenes toxicológicos y psicológicos al presidente para establecer su real condición. Si el Congreso no lo hiciere, el presidente no puede guardar silencio antes estas dudas. Si no tiene nada que ocultar, debería someterse voluntariamente a los mismos, para despejar las dudas y taparles la boca a los contradictores.    

“La corrupción empieza con el silencio” Miguel de Unamuno.

Te puede interesar

Lo más leído

El Quindiano le recomienda