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LA TOLERANCIA, UN VALOR O CUALIDAD DEL CIUDADANO DEMOCRÁTICO

1 junio 2025 9:30 pm
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Álvaro Pedraza Osorio (Filósofo)

Como expresaba en el artículo anterior, los valores y principios que orientan nuestra propuesta de una ética cívica ciudadana, surgen y se justifican a partir de: la declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948; la Revolución Francesa, la democracia moderna y los valores establecidos en el Preámbulo de la Constitución Política de 1991 de Colombia.

Es oportuno mencionar que desde esta propuesta de investigación, los valores orientadores son los siguientes: vida, respeto, solidaridad, justicia, libertad, tolerancia, diversidad, participación y amor. Estos valores, son el punto de partida necesario en cualquier exploración y búsqueda de valores orientadores de la democracia y la convivencia. En artículos anteriores se abordaron los valores de la justicia y la libertad, hoy profundizaremos en el valor de la tolerancia.

La palabra «tolerancia» proviene del latín «tolerantia», que es la forma sustantiva abstracta de «tolerans», que significa tolerante. En su origen, «tolerar» viene del latín «tolerare», que a su vez deriva de «tollere», que significa levantar. Esta palabra, usada a lo largo de la historia con diferentes connotaciones, inicialmente, tenía un sentido negativo, asociado con la idea de soportar o aguantar algo que no se puede erradicar. Sin embargo, en la actualidad, se considera un valor o incluso una virtud del ser humano, asociado a la actitud pacífica frente a convivir aceptando las diferencias con otros seres humanos, como algo natural.

En resumen, la etimología de «tolerancia» se asocia con la idea de soportar o cargar, y ha evolucionado para incluir la idea de respeto y aceptación hacia las diferencias. Según el diccionario de la Real Academia Española, (RAE),  la tolerancia es admitir y tolerar las diferencias; la  Acción y efecto de tolerar y también el respeto a las ideas, creencias o prácticas de los demás cuando son diferentes o contrarias a las propias. Se consideran sinónimos de tolerancia las palabras respeto, comprensión, consideración.

Como antecedente relevante sobre la tolerancia es oportuno citar a Cristina Yanes Cabrera, quien en un artículo publicado en la Revista Iberoamericana de Educación afirma: “Polonia, durante el reinado de Segismundo (1848-1572) fue el primer país en permitir la tolerancia religiosa. En Francia, el  Edicto de Nantes (1598) impuso una efímera atmósfera de tolerancia, aunque limitada hacia los protestantes (hugonotes), luego suprimida en 1685. El primer ideólogo importante de la tolerancia que tuvo Francia fue Pierre Bayle, quien debió abandonar el país definiéndose, desde 1682, por la tolerancia religiosa del Estado, y adelantándose al ambiente de su época, fue el primer pensador de la edad moderna que incluyó también a los ateos entre las personas que debían ser toleradas por las autoridades. En Inglaterra la primera acta de tolerancia fue elaborada en 1689, ya que la pluralidad de sectas protestantes fue un factor que influyó decisivamente en una mayor apertura hacia la tolerancia de los cultos religiosos, situación que no ocurría en Francia, donde primaba una considerable mayoría católica”.

El sentido más común e importante de este término es el de la tolerancia social, que es la capacidad de una sociedad o un gobierno para respetar las ideas, preferencias y comportamientos de los demás, especialmente de quienes tienen un trasfondo cultural, étnico o político diferente. En la Declaración UNESCO sobre la Tolerancia, se define como: “La tolerancia consiste en el respeto, la aceptación y el aprecio de la rica diversidad de las culturas de nuestro mundo, de nuestras formas de expresión y medios de ser humanos. La fomentan el conocimiento, la actitud de apertura, la comunicación y la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión. Según Cristina Yanes Cabrera de la Universidad de Navarra: “El contenido conceptual de la tolerancia ha venido evolucionando desde la antigüedad. Aunque hoy se la considera indisoluble de los principios democráticos y del pluralismo, lo cierto es que en tiempos pretéritos existieron muchas sociedades tolerantes pero no necesariamente democráticas”.

La tolerancia consiste en la armonía en la diferencia. N o sólo es un  deber moral, sino además una exigencia política y jurídica. La tolerancia, la virtud que hace posible la paz, contribuye a sustituir la cultura de guerra por la cultura de paz…La tolerancia han de practicarla los individuos, los grupos y los Estados”. 

La tolerancia es una conquista para algunos, recientemente alcanzada por el mundo civilizado en el marco de la modernidad; iniciándose a partir de la “Carta sobre la Tolerancia” de John Locke (1632-1704), considerado el padre de la tolerancia. Diversos autores han realizado aportes filosóficos sobre este importante concepto a través de la historia. Locke, expone la necesidad de separar la Iglesia del Estado, defendiendo la libertad de conciencia y la tolerancia religiosa como bases para el Gobierno. Afirmó que la negativa a tolerar a quienes piensan diferente ha producido todos los conflictos y guerras.

En la antigüedad por ejemplo, los cristianos ilustrados como Tertuliano (160-220), lo entendieron así al afirmar: “Es un derecho del hombre, un privilegio de la naturaleza, el que cada cual pueda practicar la religión según sus propias convicciones… no es propio de la religión el obligar a la religión”.

La tolerancia, en su evolución histórica, ha pasado de ser inicialmente un concepto relacionado con la religión y la necesidad de coexistencia entre diferentes creencias, a un concepto más amplio que abarca la aceptación y el respeto por la diversidad en todos los ámbitos de la vida. Su origen se encuentra en las guerras religiosas de los siglos XVI y XVII, donde la necesidad de coexistencia entre diferentes religiones promovió la idea de tolerancia. A lo largo de la historia, el concepto de tolerancia ha sido influenciado por eventos como la Reforma, la Ilustración y las Guerras de Religión, que generaron debates sobre la aceptación de diferentes creencias y formas de vida. El concepto de tolerancia ha pasado de ser una necesidad práctica en un contexto de conflicto religioso, a un valor fundamental en la sociedad contemporánea, que promueve la convivencia pacífica, el respeto a la diversidad y la lucha contra la intolerancia.

Como virtud moral, la tolerancia se refiere a la aceptación de las diferencias culturales y de opinión, las creencias y las formas de vida distintas de las propias, sin que ello signifique renunciar a nuestras propias convicciones. Como virtud política, hoy por hoy, las sociedades democráticas mantienen en gran medida sus sistemas de convivencia gracias a la aceptación de que la realidad social es plural, y ello es posible graciasal ejercicio de la tolerancia. La tolerancia conlleva una actitud que se caracteriza por el esfuerzo para reconocer las diferencias y comprender al otro; es decir, desde esta perspectiva, la tolerancia supone reconocer el derecho de los demás de ser distinto.

En realidad, ser tolerante no consiste solo en soportar a los demás, sino en aceptarlos genuinamente, aunque sus ideas o pensamientos difieran de los nuestros. La tolerancia implica necesariamente una aceptación previa. Tolerar por tolerar, al igual que aceptar algo sin reflexión, no constituye verdadera tolerancia, sino indiferencia. Como bien se recuerda: “La intolerancia ha sido el germen de confrontaciones, conflictos, violencia, guerras e injusticias a lo largo de la historia de la humanidad”.

La tolerancia no es una prédica ni un concepto teórico abstracto; debe ser una práctica que refleje la calidad humana de quien la adopta como principio vital. En palabras de Jaime Balmes: “La tolerancia significa el sufrimiento de una cosa que se conceptúa mala, pero que se cree conveniente dejar sin castigo”. Nuestra época exige actitudes tolerantes, como la tolerancia religiosa en diálogos interculturales o frente a conflictos ideológicos. Según Significados.com, “la tolerancia es un valor moral que implica el respeto íntegro hacia el otro”.

Este valor, incorporado en la Declaración de Principios sobre la Tolerancia de la Unesco, promueve la armonía en la diferencia, es decir, la convivencia pacífica, el diálogo eficaz y la resolución no violenta de conflictos. Aunque la democracia se basa en el debate y la competencia —opuestos a la condescendencia—, también requiere respeto hacia el prójimo. Este respeto implica reconocer, aceptar y valorar la dignidad, los derechos y las cualidades de los demás. Por su parte: La Declaración Universal de Derechos Humanos estableció, por primera vez, los derechos humanos fundamentales. En ella se afirma que «toda persona tiene derecho a la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión» (Artículo 18), «de opinión y de expresión» (Artículo 19) y que la educación «favorecerá la comprensión, la tolerancia y la amistad entre todas las naciones y todos los pueblos» (Artículo 30)3. La tolerancia es la responsabilidad que sustenta los derechos humanos, el pluralismo (comprendido el pluralismo cultural), la democracia y el Estado de derecho.

Actualmente, la tolerancia es uno de los valores más aceptados globalmente, especialmente en los países de la cultura occidental, y se entiende como la capacidad para vivir pacíficamente entre personas que provienen de contextos culturales o étnicos distintos, o que profesan religiones e ideologías políticas diferentes. El 16 de noviembre y por iniciativa de la Organización de Naciones Unidas, (ONU), se conmemora el Día Internacional de la Tolerancia.

Bibliografía: 

Biografías y Vidas .comhttps://www.biografiasyvidas.com 

Comisión Nacional de los Derechos Humanoshttps://www.cndh.org.mx

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