Proyecto pretende fortalecer la responsabilidad ambiental en comunidades urbanas
Fomentar la ciencia ciudadana y la investigación con las comunidades es una de las formas más efectivas de fortalecer la conservación ecosistémica y ambiental. Es por eso que, desde el programa de Biología de la Universidad del Quindío, dos estudiantes y una docente decidieron investigar la relación que tiene un grupo de estudiantes de un colegio de Armenia con una quebrada que pasa al lado de sus instalaciones.
El proyecto de extensión, liderado por la docente Mónica Patricia Valencia Rojas y las estudiantes de noveno semestre, Laura Daniela Gómez Rondón y Janes Louren Patiño, todas pertenecientes al programa de Biología de nuestra alma matar, tiene como objetivo principal contribuir al fomento de prácticas relacionadas al cuidado del agua por medio de una herramienta lúdico práctica en la Quebrada “Venus” en el Colegio Ciudadela del Sur, de Armenia.
Gómez Rondón explicó que el nombre del proyecto viene de la intención de volver a reconectar a los niños con su entorno natural que ya les es tan desconocido, incluso en las ciudades, porque pierden ese contacto con los árboles, el río, los pájaros, que son propios de donde ellos estudian.
La Quebrada Venus colinda con el Colegio Ciudadela del Sur. Los estudiantes la ven todos los días, pero no todos son conscientes de que existe como parte de su ecosistema, entonces parte de la metodología del proyecto consiste en la aplicación de talleres con diferentes momentos como preguntas lúdicas, juegos, dinámicas alrededor del agua y de los problemas ambientales.
Las uniquindianas han identificado que los estudiantes no diferencian entre un problema de contaminación ambiental real y un fenómeno natural del propio ecosistema, o no conocen los servicios ecosistémicos que les aportan los animales que habitan la Quebrada Venus, de manera que no hay una educación ambiental profunda y, por ende, no hay posibilidad de conservación.
Otra de las misiones del proyecto es poder abordar las competencias STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas) a través de conceptos propios de estas áreas, de manera que fuese sencillo comprenderlos y fusionarlos con el arte, la creatividad y la imaginación.
Así pues, mencionó la docente Valencia Rojas, este proyecto pretende fortalecer la responsabilidad ambiental en comunidades urbanas a través de la participación de estudiantes en la protección y monitoreo del agua. Al involucrar a la comunidad educativa, se fomenta la comprensión sobre la importancia del agua y la necesidad de conservarla, promoviendo un cambio de actitud frente a las problemáticas ambientales locales.
Entonces, mediante metodologías participativas y experiencias directas con la naturaleza se genera conciencia sobre el impacto de la contaminación en los cuerpos de agua urbanos e incentivan soluciones sostenibles a nivel local. Además, desde la responsabilidad institucional, la Universidad del Quindío ofrece herramientas científicas y educativas para fortalecer la educación ambiental en contextos escolares.
Al final del proyecto, y con el apoyo del docente del Colegio Ciudadela del Sur, Jhon Fredy Calderón, se realizará la entrega de un comic digital para que los estudiantes y docentes puedan seguir fomentando dichas prácticas de conservación ecosistémica y ambiental. Y, si es posible, llevar este producto académico a simposios y congresos nacionales e internacionales.
Este proceso de investigación con comunidades facilita la apropiación social del conocimiento, fortalece las capacidades de las futuras biólogas uniquindianas en cuando a la transferencia de conocimiento y consolida redes de trabajo colaborativo entre la academia, las instituciones educativas y la sociedad, promoviendo una gestión integral del recurso hídrico.