Empiezo por transcribir el significado de la palabra “desatino”, según la Real Academia de la lengua española: “falta de tino o acierto, juicio o moderación, o bien locura, despropósito o error”; esta aclaración la hago por si llegase mi columna a manos u ojos de Faustino Hernán Asprilla Hinestroza.
Bien lo saben los lectores que este personaje público se destacó más por su formación deportiva en la Escuela de Fútbol Carlos Sarmiento Lora que, por una educación académica formal extensa, aunque el mismo considera que “la escuela fue crucial en su desarrollo, tanto como futbolista como persona”. Considero que en el segundo aspecto muy poco le sirvió su permanencia allí.
Como es común en nuestra cultura, vale más un buen futbolista que un destacado científico y esto puede comprobarse al comparar los salarios de ambos y los honores que les dispensan. Por esas jugadas de la vida y con fines económicos (para explotar su imagen) lo volvieron comentarista deportivo y modelo (por lo bien dotado).
Faustino “Tino” Asprilla ha estado involucrado en varios escándalos a lo largo de su carrera; algunas de las conductas que se le han reprochado: ha protagonizado numerosos incidentes disciplinarios dentro y fuera del campo de juego, incluyendo muchas expulsiones y peleas con compañeros y entrenadores. En el año 2000, la Fiscalía ordenó su captura por disparar embriagado en una discoteca de Tuluá; también se le acusó de realizar disparos al aire en Santiago en 2003 y de disparar contra una valla en su finca en 2008. Como si fuera poco, ese mismo año tuvo un proceso por una demanda de alimentos, lo cual lo llevó a responder por su hijo (mensualidad y apartamento).
Bochornoso fue el espectáculo que dio al pedir la liberación de la “Madame”, capturada por, presuntamente, liderar una red de explotación sexual en Cartagena; siempre fue reconocido por su vida nocturna y sus excesos, como también, por su afición a las fiestas, el alcohol y las mujeres.
Quién lo creyera, a pesar de haber ganado millones de dólares durante su carrera, Asprilla ha enfrentado problemas económicos en varias ocasiones, lo cual lo ha llevado a vender propiedades para hacer frente a sus compromisos financieros.
Aprovechando su cercanía al ,micrófono, a los medios y a las redes sociales, hace polémicas y violentas declaraciones que ponen en tela de juicio la dignidad y honestidad de personas públicas; su lenguaje es descompuesto y chabacano y hace afirmaciones que ni él mismo las puede creer; al leer algunos de sus berridos, me asusté; dice que habla cuatro idiomas, cosa muy rara, pues hace mal uso de su lengua vernácula y no creo que conozca algo de la estructura del castellano, menos del inglés, el portugués y el italiano.
Por defender a Alvaro Uribe, hace y dice lo que sea; no es raro que un día de estos se monte en un corcel y empiece a dispararles a sus contradictores; como decía mi abuela: “Vaca ladrona no olvida el portillo”.