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Municipio de Génova “Bello Rincón Quindiano”-3 parte

19 mayo 2025 11:51 pm
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En Génova se celebran diversas actividades como la Semana Santa, el día de San Isidro Labrador, las fiestas a la Virgen del Carmen, festividades aniversarias, cabalgatas, feria equina, festival del loro coroniazul entre otras.

La arquitectura típica del municipio y el colorido de sus fachadas se destacan en el área urbana rodeada de verdes montañas y frescos caudales de agua.

La arriería fue una actividad muy importante en el país y en la región, hoy el desarrollo tecnológico, la infraestructura y el transporte ha disminuido este artesanal modo de sacar los productos de las zonas montañosas reemplazándolo por el jeep, el tren y el camión.

De recuas de mulas y pezuñas de bueyes vivieron los gobiernos y florecieron muchos negocios en Colombia durante cuatro siglos, igualmente los arrieros y sus bestias fueron soporte fundamental en las nueve guerras civiles y treinta y dos revoluciones del país. Pepe Sierra, Rosendo Aristizábal, Lucio Pabón, Vicente Galeano, Fabriciano Corozo, Obdulio Arboleda, Efraín Quiceno, David Cascajo, José Domingo Correa, Domingo A Quintero y grandes empresarios del país forjaron su capital en la arriería.

Los arrieros con su honorabilidad, sin robos ni averías movieron toda la carga del país y no fueron necesarios por esa época los seguros de transporte. Entre los principales productos transportados estaban el café, el oro, los sombreros, el cacao, las mantas, la sal, madera aserrada, carbón de palo, el algodón, el aguardiente que se transportaba en barriles y en damajuanas y el tabaco para el que se requerían mulas especiales llamadas “Tabaqueras” porque no se emborrachaban con el olor. La carga más difícil eran las mesas de billar, los pianos, las neveras, los equipos de minería y otras que se debían transportar en turega (dos o cuatro mulas unidas por una camilla de guadua o madera para soportar el peso de la carga).

Un camino sin fonda es como una mina sin oro decían los arrieros, en la fonda se bajaba la carga, se desenjalmaba la recua y se desaperaban algunas de las bestias, se curaban estas con creolina o específico, se usaba una pluma para las gusaneras y los nuches y jabón de tierra para las hinchazones. Mientras se descansaba sobre las enjalmas, la recua de mulas y bueyes pastaba en el potrero.

En las recuas de bestias de carga se tenían varios personajes tradicionales como el Caporal quien dirigía toda la expedición, era el jefe y generalmente dueño de las bestias, en ocasiones el Caporal era administrador de la recua.

El Peón de Estribo generalmente era un muchacho joven pero fuerte quien se encargaba de ensillar las bestias, ayudar a los viajeros a colocarse los zamarros de cuero, a subir a las bestias, alistaba los encauchados para protegerse de la lluvia y estaba pendiente del recorrido de toda la recua. Las mujeres o amazonas cabalgaban de lado y vestían un fulón generalmente de paño especial para montar, las muchachas del servicio viajaban a horcajadas.

El Sangrero era un muchacho fundamental en la recua, se adelantaba, avistaba las recuas en contravía y con silbatos daba la señal de alarma, compraba la panela y el salvado para las bestias, la carne, el tocino, el avío o bastimento y las provisiones (avituallamiento), preparaba los alimentos y alistaba los acampaderos donde no había fondas camineras.

También era el encargado de pagar los derechos de pisadura de la bestias o peajes, los pasajes de los viajeros y el pontazgo donde hubiera puentes. Estos tributos se pagaban por anticipado para que la recua no tuviera tropiezos y demoras en las trochas o caminos de herradura.

La mula era preferida por su resistencia, seguridad, pasividad e inteligencia además por el olfato conocía la profundidad de pantanos y charcos, por ser un híbrido entre los equinos (yegua) y los équidos (burro) conserva características de ambos; las mulas superaban a los caballos porque estos son muy locos, más pesados y tienen el pecho y los cascos más anchos.

Las mulas hijas de yegua y burro son de mejor calidad y preferidas por su brío y capacidad de trabajo más que las mulas hijas de burra y caballo, estas son más lentas.

El buey fue el ferrocarril de las trochas, aunque lentos y jeti-duros se les apreciaba porque sus pezuñas no se pegaban en los pantanos y lodazales, además eran mansos, fuertes y más resistentes al frío paramuno de algunos de los caminos que atravesaban las montañas. Las recuas de bueyes salían más temprano porque veían mejor de noche, las mulas salían al aclarse el día y resistían mejor las jornadas soleadas. En toda recua se llevaban animales de remuda para sustituir a los que se quedaban enterrados en los lodazales y atoyaderos; las mulas se ahogan cuando les entra agua por el recto, para evitar este percance, los arrieros cargaban una tusa con la que las taponaban.

El cargue de las mulas era todo un arte, los bultos equilibrados, las cinchas ajustadas a la medida y los rejos anudados convenientemente. Las recuas eran largas y apretadas cintas vivas que serpenteaban las montañas.

Usaban pantalón color caqui de dril remangado, camisa blanca, cotizas o alpargatas de fique, sombrero estilo mosquetero, aguadeño o de caña, poncho, ruana  o mulera de pabilo o cuero, pañuelo rabo’egallo, tapapincho o paruma, albargán, peinilla y zurriago, carriel de nueve bolsillos donde cargaban la plata, escapularios, medallas milagrosas, camándulas, láminas de los santos, barbera y espejito con tapa para afeitarse en las quebradas, vela de sebo con guardavela, un par de dados cargados, baraja española, una dulzaina, cartas de amores lejanos, un mechón de la novia, aguja capotera con cáñamo, navaja gurbia capadora, tabacos rodilleros, una libreta de apuntes y cuentas aunque no supieran leer y un pito de cacho. En la jíquera cargaban el aguardiente terapéutico, el específico, los jarabes, recetas alelopáticas y la tusa de maíz.

En el municipio de Quimbaya se construyó el Parque de los Arrieros en 2013, como una muestra de la importancia de esta actividad y para fortalecer la oferta turística del depto, el arriero “Conejo” fallecido recientemente aparece en el video del Himno Nacional de Colombia arriando una recua de mulas. En el municipio de La Celia Risaralda se ha propuesto la creación del “Parque de la Arriería” como un homenaje a estos hombres “Empresarios de a pie” que con su esfuerzo contribuyeron al desarrollo del Eje Cafetero.

De gran importancia en el tema de la arriería es la legislación de los “Caminos de Herradura”. Con diversos Decretos los gobernantes de turno facilitaron la apertura y el mantenimiento de estos caminos en manos de particulares que debían establecer sus tambos o posadas en lugares estratégicos, construir y mantener los puentes, tener en buen estado la trocha y garantizar la alimentación y la posada tanto de los pasajeros como de los arrieros y sus bestias.

Mayo del 2025

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