Continuando con nuestra justificación de los valores considerados patrimonio de la humanidad, en artículos anteriores explicábamos que es un valor, un principio, una virtud; la diferencia entre ética y mora e iniciamos nuestra explicación teórica sobre los valores que son considerados derechos, como son la Vida, el Respeto, la Solidaridad, Justicia, Libertad, Tolerancia, Diversidad, Participación y Amor. Hoy abordaremos el concepto de Justicia y su relación con la igualdad y la equidad. Esta escala no jerárquica de principios y valores se justifican históricamente, repitámoslo, desde: la Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948; la Revolución Francesa, la democracia moderna y los valores establecidos en el Preámbulo de la Constitución Política de 1991 de Colombia.
El mundo actual está lleno de injusticias e inequidades, mucho más en un país como el nuestro, donde el capital y la tierra están en manos de una ínfima minoría y donde la aplicación de la justicia se pierde en los laberintos de las normas y las leyes; donde la corrupción permea las altas Cortes y toda la institucionalidad, incluidos jueces y abogados. Lamentablemente la aplicación de justicia se extravió en los procedimientos legales y hoy reina la injusticia, y exclusión e inequidad entre una inmensa mayoría de la humanidad, que afirma vivir en un “estado social de derecho” y se considera “culto y civilizado”.
Sin embargo, el acceso a la justicia en Colombia es un derecho fundamental que garantiza que todas las personas puedan acudir a las autoridades competentes para obtener la protección de sus derechos. El artículo 229 de la Constitución Política de 1991 establece que el acceso a la administración de justicia, es un derecho fundamental, a partir del cual, toda persona tiene derecho a acceder a la administración de justicia. La ley indica en qué casos se puede acceder a la justicia sin la representación de un abogado. Por su parte, el artículo 228 de la Constitución Política establece que la administración de justicia es una función pública.
“…El jurista romano Domicio Ulpiano (170? -228) define la justicia como la “constante y perpetua voluntad de dar a cada quien lo suyo”. Asimismo, es una virtud universal, en la que “lo que pertenece” a cada individuo es la igualdad y la libertad, así como la participación. El hecho de que “sea constante y perpetua” posibilita la estabilidad del sistema en términos de seguridad, compromiso y paz. Esta definición se considera una de las más conocidas y precisa sobre el concepto de justicia, que va más allá de una simple obligación y se enfoca en la voluntad de respetar los derechos y el bienestar de cada individuo.
La justicia es la poesía de la vida que necesita de un principio de “igualdad relativa” para considerar acertada su demanda y exigencia. Un principio es un punto de partida obligado, una norma o directriz que guía la conducta de las personas, de acuerdo con valores, creencias y normas. Es decir, todos somos iguales ante la genuina justicia humana y divina. En términos metafóricos expreso que: La hermana menor de la justicia es la igualdad, (principio), o punto de partida; y la hermana mayor es la equidad, o punto de llegada, o sea la expresión más elevada y venerable de justicia.
Siempre ha interesado, hasta el más ignorante, exigir justicia cuando ve limitados o vulnerados sus derechos. Se exige justicia cuando hay un reclamo o inconformidad. Cuando no se da lo que el otro, considera, le toca y corresponde. La justicia debe ser una constante y eterna voluntad y acción de dar y de respetar lo que le toca o corresponde a cada uno.
La justicia es lo que quiere el más fuerte, afirmaban los antiguos sofistas, entendiendo por más fuerte, el más retorico, adinerado, elocuente. “zorro” (mañoso), o el que mejor usa en su provecho, sus contactos y relaciones públicas…. Y esta afirmación milenaria tiene algo de verdad y sentido. Los marcos jurídicos y los procedimientos de ley son el producto de intereses y relaciones de poder, que tradicionalmente excluyen las más vulnerables clases y estratos sociales. La justicia se tornó injusta la justicia debe partir o brindar proporcionalidad en la desigualdad, darle menos al que tiene más, y más al que menos tiene.
Se afirma que cada uno tiene su propia perspectiva y significación; sobre la justicia, sin embargo, hay parámetros comunes en los argumentos individuales como: igualdad, equidad, proporcionalidad, equilibrio. En la vida cotidiana se pueden hacer múltiples juegos y analogías relacionadas con la justicia para facilitar su reclamo exigencia e interiorización. La justicia es un concepto que siempre ha preocupado a la humanidad, desde Platón, quien consideraba la justicia como darle a cada cual lo que le corresponde, hasta las actuales disertaciones sobre justicia como equidad, es decir, como proporcionalidad en la desigualdad.
La justicia como equidad, propuesta por John Rawls, es una teoría de la justicia social que busca establecer principios justos para la distribución de recursos y oportunidades en una sociedad. Por su parte, Amartya Sen: En su libro «La idea de la justicia», discute la importancia de la ética y la moralidad en la cultura ciudadana, argumentando que la justicia y la igualdad deben ser fundamentales en la evaluación de las instituciones y las políticas públicas.
Federico Nietzsche expresa sobre la justicia: ante la justicia “doblamos la rodilla ante ella, como la única diosa que reconocemos por encima de nosotros, la veneramos como la Isis velada de nuestra vida. Si, un destructor de ídolos falsos como él, reivindica y halaga –venera- la justicia es porque, quizás, la considera imprescindible para la convivencia entre personas y pueblos.
A pesar del tiempo en su constante devenir, aun se escuchan los justos y milenarios reclamos de los pobres y excluidos, que reclaman y exigen justicia y equidad, que se le generen oportunidades y potencien sus capacidades, porque también desean un proyecto de vida digno y próspero. En todas las culturas y pueblos actuales y remotos han existido reclamos e inequidades que indignan y vulneran a ignorantes e ilustrados… justicia, ¡justicia!, es la exigencia humana que se resiste e insubordina ante la opresión y la inequidad.
“…Todos tenemos derecho a esperar de la justicia: justicia, simplemente justicia. No la que se envuelve en túnicas de teatro y nos confunde con flores y vana retorica judicial, no la que permitió que le vendasen los ojos y maleasen las pesas de la balanza, no la de la espada que siempre corta más allá un lado que hacia otro, sino una justicia pedestre, una justicia compañera cotidiana, de los hombres, una justicia para la cual lo justo sería el sinónimo más exacto y riguroso de lo ético, una justicia que llegase a ser tan indispensable para la felicidad del espíritu, como indispensable para la vida es el alimento del cuerpo. Una justicia ejercida por los tribunales, sin duda siempre que a ello lo determinase la ley, mas también y sobre todo, una justicia que fuese emancipación espontanea de la propia sociedad en acción, una justicia en la que se manifestase como ineludible imperativo moral, el respeto por el derecho a ser que asiste a cada ser humano”. (José Saramago).
Bibliografía:
- John Rawls: «Teoría de la justicia» Nueva Revista https://www.nuevarevista.net › john-rawls-teoria-de-la-justicia.
- UNAM https://archivos.juridicas.unam.mx