El próximo sábado 17 de mayo a las 7:30 p.m. en el marco de la Programación Azulado 2025 de Teatro Azul, tendrá lugar la función de la obra “Rubia Paloma” del Grupo de Investigación Teatralidades de la Universidad del Valle, la cual cuenta con la dirección del maestro Douglas Salomón.
El maestro Salomón es artista interdisciplinar en teatro y artes vivas, y actualmente está adscrito como profesor al Departamento de Artes Escénicas de la Universidad del Valle. En su larga trayectoria en la dirección escénica ha puesto más de cuarenta obras, figurando entre ellas “Calígula” de Albert Camus, “Días felices” de Samuel Beckett, “El jardín de los cerezos” de Antón Chéjov, “Incendios”, “Cielos”, “Bosques”, “Alphonse”, y “Litoral” de Wajdi Mouawad, “Electra” de Sófocles, “Post Scriptum” a partir de las cartas a Theo y textos de Artaud, “Sallinger” de Berna Marie Koltés, “Edmond” de David Mamet y “El amanecer de los escarabajos”, por mencionar algunas.
El Quindiano entrevistó al maestro Douglas a propósito de la presentación que realizarán este fin de semana en Teatro Azul.
¿Por qué decide poner en escena el tema del feminicidio en “Rubia Paloma”?
Cuando Georg Buchner investigaba para la escritura del drama Woyzeck, a finales del siglo XIX, que trata de un feminicidio, puso una pregunta: “¿Qué es lo que en nosotros fornica, miente, roba y asesina?” Naturalmente este interrogante tenía su singularidad para el caso de su drama, sin embargo, esta oscura pregunta siempre me ha inquietado dado el alto grado de salvajismo criminal en lo que se denomina feminicidio y por extensión la violencia criminal. En este drama citado ocurre la escena donde Woyzeck asesina a puñal a su mujer cerca de un río, y posteriormente en los 80 del siglo XX, el autor David Mamet, pone en su obra Edmond un crimen semejante, que vuelve y activa mi inquietante malestar al conectar con el fenómeno real de este tipo de violencia contra la mujer. Es pues, una lejana inquietud que se actualiza cada día y esta es la razón por la cual el tema del feminicidio inspira la obra de Rubia Paloma, y que en el proceso fue apareciendo también una visión crítica acerca del patriarcado, y por supuesto una nueva escena del crimen.
Cuéntenos cómo fue el proceso de investigación y creación de esta obra
Todo empezó hace ya algunos años, con un ejercicio de dramaturgia que se llamó “Mis amores el río”, impulsado por el dramaturgo Rodrigo Vélez, quien me invitó a ser parte de unas escrituras breves cuyo tema era el río. Para mí el río pasa por la delicia de los recuerdos de infancia y pasa desafortunadamente por los rastros de violencia en donde el río es un lecho de cadáveres. Este ejercicio fue una experiencia colectiva de gratos encuentros. Años más tarde, vuelvo sobre este ejercicio para plantear un proyecto que permitiera explorar con los dispositivos deseados en los términos de un proceso de puesta en escena en gran formato. Al ser ganador de la beca, dimos inicio a la conformación de un colectivo de artistas, para reunirnos en la experimentación de los diferentes lenguajes que combinan la realización escénica, y fue, desde estos encuentros que fuimos descubriendo la estructura actual de este espectáculo.
La puesta en escena “explora la creación de espacios visuales en continua mutación desde una concepción plástica como lugar de experimentación”, nos podría hablar sobre esta apuesta dramatúrgica.
Durante el proceso de puesta en escena, éste fue realizado desde una calma esencial para armonizar el acto poético como encuentro del colectivo, y fue apareciendo la abstracción de la imagen como paisajes en permanente transformación digital, también en paisajes urbanos, en capturas electrónicas y en una paleta de color que muta para resaltar desde una belleza y contraste tenso de la violencia. Todos estos paisajes se intensifican desde la capa sonora que fue igualmente construyendo una dramaturgia potente de inmersión y viaje situacional en los episodios.
¿Quiénes conforman el elenco de “Rubia Paloma”?
Los proyectos de creación que estimula la Vicerrectoría de Investigaciones de la Universidad del Valle, nos permiten a su vez la conformación de colectivos en cada proceso; por lo tanto, para el caso de Rubia Paloma se combinan actores profesionales y actores que están finalizando sus estudios de formación. Actúan en Rubia Paloma, actores de larga trayectoria como Felipe Pérez, que es también director escénico con un reciente espectáculo llamado Efímero, con la casa del Silencio de Bogotá y que en el momento gira por Portugal y otros países; Maar Montoya, que ha participado en innumerables puestas en escena, con dos maestrías una en literatura y otra en Artes Vivas, ha publicado un importante libro De la novela al drama, y es además una experta en animación sociocultural en población diversa; Jhohann Castell, actor invitado quien reside en Bogotá, ha realizado un largo trabajo actoral, en el teatro y cine; Eleonora Salomón, que desde la infancia me ha acompañado en muchos procesos, con estudios de ciencias del teatro en la Universidad de Estocolmo, actuación para cine, y estudios recientes en consultoría astrológica; Daniella López y Laura Ospina, actrices de último semestre del Programa de arte Dramático, y Lady Betancourt, actriz invitada con formación en actuación para cine. Por otra parte, el acompañamiento de Felipe Zabala, en el diseño visual, Robinson Achinte en la realización escenográfica y Leonardo Cándelo en diseño de arte. Hay en “Rubia Paloma”, actores en físico y tres actrices en proyección audiovisual.
Esta obra fue estrenada en febrero de 2025 en Cali, al ser ganadora de la Beca de Creación de Vicerrectoría de Investigaciones de la Universidad del Valle. ¿Cómo fue la recepción del público?
Siempre un estreno es una suerte de emoción, recibimos serios comentarios acerca de la estructura, su dramaturgia y su calidad escénica.
Por último maestro Douglas, ¿cuál es la invitación para el próximo sábado 17 de mayo en Teatro Azul?
Tengo que expresar primeramente mi admiración con el público de Armenia, un público cada vez mayor, cada vez más inquieto por la Programación Azulado. En este sentido considero que para el espectador de Armenia tener la curiosidad con las prácticas artísticas, es también una formación crítica que una obra escénica le interpela y le confronta, y considero que “Rubia Paloma”, es un encuentro, una cita con temas de realidad-ficción, de experimentar y mantener estas vivencias visuales y plásticas de una puesta en escena. Así que bienvenidos y bienvenidas al Teatro Azul, su teatro azulado, pues exhibir nuevamente un espectáculo allí sigue siendo una conexión maravillosa, un encanto y una magia.
APORTE
El aporte para esta función, que se realizará el sábado 17 de mayo a las 7:30 p.m. en la sede de Teatro Azul, es $30.000. Hasta el viernes 16 de mayo está vigente el 20% de descuento de preventa, quedando en $24.000. Para mayores informes, comunicarse al 3187899582.