Distanciado frontalmente del pesimismo, o la fatalidad social por donde estamos cruzando. Convencido de que debemos asumir responsabilidades ciudadanas, para tratar de orientar a la opinión pública a la que nos debemos y por ella no hemos preparado para compartir inquietudes, ilusiones y desilusiones, éxitos y fracasos, dolores, tragedias y fenómenos naturales destructivos tanto en los campos como las ciudades.
Conscientes de que la sociedad de hoy evidencia fracturas delicadas en su composición humana que van desde el desprecio por la vida, a los niños, los viejos, el sicariato, con dominio diabólico de los narcotraficantes, gestores criminales de la drogadicción y la violencia. El reclutamiento inhumano de niños por la guerrilla que ahora manda en muchas regiones del país La criminalidad urbana, fuente de la inseguridad ciudadana, los desplazamientos masivos, propios de la dolorosa emigración, léase huida por temor, o la inmigración sin control de personas desplazadas y sin ningún horizonte. La escasez de medicamentos, calificado como delito de lesa humanidad.
Tanto la demagogia como la democracia, son componentes directos de la política con todas sus características, y además históricas Aportamos, en el presente contenido, las definiciones de cada palabra, a la manera de orientación, para adquirir claridad conceptual, para que cada ciudadano tome la mejor decisión de cara al 2026, porque las campañas políticas ya comenzaron y con ellas la demagogia verbal.
Demagogia: Es una estrategia política que sirve para manipular a la opinión pública, mediante halagos, discursos simplistas y promesas por lo general irrealizables, con el objetivo de ganarse el favor de la gente. Maneja con astucia las emociones colectivas, prometiendo soluciones fáciles a problemas complejos. Ahora, en un mundo cada vez más polarizado y con altos niveles de desconfianza en las personas y las instituciones políticas. Los demagogos aplican la retórica persuasiva (es decir la carreta vacía).
Veamos los fundamentos, o bases coloidales de la demagogia, pandemia social que nos asfixia y que ha cobrado alcances inusitados. Y de la cual ninguna corriente política se escapa. Todas están regidas por la mentira y las promesas incumplidas
**Uso de un lenguaje simple y directo. **Promesas exageradas y poco realistas. **Apelación a los miedos y prejuicios de la gente. **Manipulación de las emociones para generar una respuesta o reacción emocional masiva y nunca racional. **Desprestigio de los oponentes y la crítica.
Democracia: Es un sistema político en el cual el poder reside en el pueblo, es decir, en los ciudadanos. Se basa en la igualdad de derechos y la participación ciudadana en la toma de decisiones políticas. Los ciudadanos tienen el derecho a elegir a sus representantes a través de elecciones libres y justas, y además actuar en la política y la vida social de su país
La democracia se identifica con los siguientes principios rectores: **Soberanía popular, se basa en el principio de que el poder emana del pueblo y que son los ciudadanos quienes deciden el destino de su país. **Estado de derecho. La democracia se fundamenta en el respeto a la ley y a los derechos y libertades individuales. **Respeto a los derechos humanos para garantizar el respeto y la protección y fortalecer la dignidad de cada persona, sin importar su raza, género, religión, u orientación sexual. **División de poderes. En una verdadera democracia los poderes ejecutivo, legislativo y judicial están separados y tienen funciones distintas, para evitar la concentración de poderes en una sola persona, o institución. **Pluralismo político. Reconoce y valora la diversidad de opiniones y permite la existencia de diferentes partidos políticos y grupos de interés social. **Transparencia y rendición de cuentas. Los gobernantes deben ser transparentes en cada una de sus acciones y rendir cuentas de sus decisiones ante los ciudadanos.
Este contenido brinda la oportunidad de descifrar con claridad qué tipo de sistema político nos rige hoy (o nos ha regido) al amparo de nuestra Constitución. Nos sirve para reclamar la humanización de la política. Donde brillan el honor, el mérito, la honestidad y la recta vocación de servicio, como los escudos de presentación de cada dirigente político que se respete y que posea una formación integral que le permita presentarse en cualquiera región de nuestro país. Gracias por acoger estas apreciaciones.