domingo 8 Feb 2026
-

Cine: Siempre Alice, un homenaje a la memoria de los que poco a poco olvidan

Una retro reseña escrita por Robinson Castañeda.
19 enero 2025 12:01 am
Compartir:

Lo primero que le sucede a Alice es que, por primera vez en muchos años, olvida una palabra en una de sus presentaciones en público. Esto le pasa durante un discurso que aprendió de memoria y ensayó todo el día. Antes de ese incidente, en su vida no sucedía nada fuera de lo normal; Una familia unida y aparentemente feliz, y reunidos todos en una cena donde las cosas van viento en popa con futuros prometedores. Ese podría ser el resumen de su existencia.

Después de haber olvidado esa palabra frente al público en el auditorio, poco a poco las cosas comienzan a derrumbarse en el idilio que Alice tiene con su destino. Vienen los exámenes de rigor debido a otros pequeños olvidos que fracturan su rutina. Estos exámenes médicos se los manda a hacer en secreto. A escondidas de su esposo e hijos, que son adultos y tienen sus vidas definidas profesionalmente. Las cosas no pintan nada bien según los resultados. Lo que comenzó siendo una anécdota en esa conferencia y que terminó en chiste con amigos, se pasó paulatinamente a otros olvidos más graves y la realidad, por más que Alice la quisiera tapar, estaba ahí, esperándola cómodamente en el presente y sustentada de manera firme en un diagnóstico confirmado por su médico: tiene Alzheimer.

Así nos va llevando lentamente en cada escena la trama de la película “Siempre Alice”, del año 2014. Una producción escrita y dirigida por Richard Glatzer y Wash Westmoreland, basada en la novela de Lisa Génova. Esta es una obra que cautiva, perturba y desespera, gracias a una narrativa acertada desde la dirección, que le permite al espectador sentirse como Alice padeciendo su enfermedad. Es un filme con una premisa bien cimentada en el tema de la salud mental, que no siempre es el suicidio, y con en el que muchos nos hemos identificado varias veces, bien sea porque lo hemos vivido por amigos cercanos o familiares quienes han tenido esta enfermedad o alguna similar.

Y en ese viaje al olvido de sí misma, Alice le va haciendo duelo a sus recuerdos como puede y teniéndonos como testigos en primera fila. Una memoria que se le escapa como agua en los dedos y que intenta conservar desesperadamente en lo primero que tiene a mano, bien sea hojas de papel o anotaciones en su teléfono móvil.

Mientras eso pasa, Alice es llevada al olvido en contra de su voluntad, dejando inconcluso un presente por el que tanto luchó y que parecía ir bien tejido a un futuro prometedor, al lado de un esposo que hasta ese momento, le profesaba un amor incondicional. Pero a su alrededor, cuando ya no logre llevar una conversación normal porque las palabras se van borrando, todos escaparán del barco que se hunde ante la tormenta. Todo se irá menos el amor, representado en la única persona capaz de quedarse como pueda, hasta que el último de los recuerdos desaparezca en la mente de Alice, quien llegará a un punto en el que no sabrá ni donde queda el baño de su casa, una escena por demás conmovedora, que define todo lo que está sufriendo esta mujer.

Para cuando se acerca el fin de la historia, que no es el que todos piensan, reinará la contraparte inicial que se vio en la película al comienzo. Y cuando el espectador haga el comparativo de ambos momentos, se verá la realidad de lo ingrata que alcanza a ser la existencia humana.

Siempre Alice es una producción que tiene mucho más de lo que se ve en el tráiler, que parece contarlo todo pero no es así. Es un film que nos permite ver cómo la vida pasa por encima, arrollando con todo el peso y fuerza que tiene, y destruyendo de forma indiferente lo que encuentra, solo porque le place. Siempre Alice es la gran actuación de la actriz Julián Moore en el papel de Alice, que le permitió ganar el premio Oscar de la academia, y que está acompañada por la química de un reparto creíble en cada escena y que se lleva también los honores.

Siempre Alice, una obra sencilla en el buen sentido de la palabra y muy necesaria como historia. No es de efectos grandilocuentes ni de planos deslumbrantes. Es una película con una fotografía sobria, precisa, minimalista, muy humana, que tiene lo básico para convertirse en un clásico del cine. Es también el tributo a esos pacientes de Alzheimer que se desmoronan en el pasado, en el tiempo y se quedan sin presente y futuro pero no lo saben. Este films es el homenaje para los que implosionan en sus mentes y a su vez explotan, llevándose todo a su paso y dejando sus recuerdos en quienes los aman.

Título original: Still Alice
Año: 2014
Duración: 101 min.
País: Estados Unidos
Director: Richard Glatzer, Wash Westmoreland 
Guión: Richard Glatzer, Wash Westmoreland (Novela: Lisa Genova)
Música: Ilan Eshkeri
Fotografía: Denis Lenoir
Reparto: Julianne Moore, Alec Baldwin, Kristen Stewart, Kate Bosworth, Hunter Parrish, Erin Darke, Shane McRae, Victoria Cartagena, Stephen Kunken, Eha Urbsalu, Cali T. Rossen, Kristin Macomber, Cat Lynch, José Báez, Jamie Lee Petronis

Te puede interesar

Lo más leído

El Quindiano le recomienda