Durante el desarrollo de la COP16, el ministro de Educación Daniel Rojas Medellín entregó seis predios a diferentes entidades públicas y privadas de Cali, entre ellas una dedicada a la educación cultural: el Instituto Colombiano de Ballet Clásico (Incolballet) para el desarrollo y la formación artística de los habitantes del Pacífico colombiano.
Esta, la última entrega oficial de Daniel Rojas Medellín como presidente encargado de la Sociedad de Activos Especiales (SAE), marca un cierre simbólico de un proceso que ha buscado transformar estos espacios en centros de bienestar y educación.
«Hemos dejado amarrados unos lazos irrompibles de solidaridad y cooperativismo. Estos inmuebles, que en su momento fueron parte de una historia aciaga, ahora son la base de una nueva historia de cambio. Es nuestra obligación moral garantizar que los niños y jóvenes que corren hoy por estos espacios construyan un futuro diferente», afirmó el ministro de Educación.
El inmueble para el Instituto de Ballet es de 477 metros cuadrados, con un avalúo catastral de $1.078.715.033. Este fue confiscado en un proceso por lavado de activos y ahora será transformado en una institución educativa enfocada en la formación de danza, ballet y teatro, que abrirá las puertas a cientos de jóvenes de la región con talento artístico y sueños de un futuro mejor.
El nuevo espacio para la práctica del ballet tiene como propósito convertirse en un faro cultural que no solo promoverá el desarrollo del arte, sino que también impulsará la cohesión social.
En sus 48 años de trayectoria, el instituto ha formado más de 400 egresados que hoy se desempeñan en destacadas áreas y roles artísticos; un 80 % de ellos han consolidado sus carreras en el ámbito profesional de las artes.
La Compañía Colombiana de Ballet Clásico ha logrado posicionarse a nivel global y ha sido invitada a participar en los festivales más importantes del mundo: el Festival Internacional de Ballet de La Habana (Cuba), el Festival de San Petersburgo (Rusia) y el Festival de Ballet de Miami (EE. UU.).
«Las artes universales son un derecho, y este Gobierno cree firmemente en ello», señaló Karola Hernández, directora general del Ballet, quien destacó el respaldo institucional y el compromiso por fomentar el acceso a la educación cultural.
«Para nosotros, este nuevo espacio es muy importante porque nos permite tener más oportunidades para ensayar y desarrollarnos como bailarines», sostuvo Sara Sofía Pérez, estudiante del instituto.