Espiritualidad y naturaleza en el pacífico colombiano

La cadencia de la espiritualidad afro…. la otra selva posible… esa unidad sagrada de la vida
17 octubre 2024 10:23 pm
Compartir:

Por MARIO ESPINOSA COBALEDA

“Los secretos son unas palabras que aprenden los que saben curar. Ellos tienen sus palabras que van derechas sin extraviarse pa’ ningún lado. Ni una más adelante ni otra más atrás y eso es protección. Es como hacer una oración la misma cosa que como uno está rezando el padre nuestro, el credo…”

“La naturaleza que vemos es solo la representación de seres invisibles que tomaron forma. Todos venimos de un mundo espiritual para tener representación en este mundo”.

Un propósito fundamental de este escrito es contribuir a recabar en lo íntimo de las concepciones espirituales, de los pueblos, pues ellas están ligadas al sentir de la trascendencia, de la relación sobre el sentido de la creación y la razón de ser de la existencia y misión de los seres humanos en su corto periplo por la tierra. Su comprensión es esencial para re(pensar)esta profunda relación entre la sociedad y la naturaleza.

La espiritualidad del pueblo afrocolombiano trasciende los límites de lo folklórico, de lo exótico, de la mera “fantasía”; podemos decir que son complejas elaboraciones de un pensamiento biosófico, ligado a su concepción del más allá y de la relación cuerpo-alma. 

“La concepción espiritual afro concibe el universo como una interacción constante entre seres materiales -naturales y sobrenaturales-, humanos y no humanos, vivos y no vivos que habitan la naturaleza, los cuales encuentran su lugar en la cotidianidad, donde se reproduce todo un sistema de significados sobre los cuales construyen su especial conexión con su ambiente, la selva húmeda tropical, donde se inserta su territorio colectivo, el cual representa su espacio de vida.”

“La tierra… nuestra única madre…. Pertenecemos a ella, todo el suelo es un bien común, es una alegría, una gran fiesta cuyo propósito es unirnos, la sangre de la tierra es el agua, sin agua no hay vida y por el aire viajan nuestros espíritus protectores. La selva es el espíritu, origen y camino que gobierna los territorios del Pacífico; Mantiene el equilibrio entre el mundo físico y el mundo espiritual. Los animales y las plantas no existen antes que nosotros, sino que conviven en el territorio y en nuestro pensamiento. Tenemos muchos relatos y canciones que cuentan la manera en que conocemos y entendemos el nuestro universo».

El vigoroso sentido de la espiritualidad de las comunidades negras está ligado a un conjunto de creencias desde las cuales interpretan el mundo. Para ellas, los seres humanos y la naturaleza forman una unidad en las que están presentes diversas fuerzas sobrenaturales. Ese todo está pleno de energías divinas y humanas que son “cosa de Dios” o “cosa del diablo”, y todo está interrelacionado. La relectura o “refuncionalización” de las dinámicas de los santos es una de las principales características que identifican la espiritualidad y religiosidad de las comunidades negras del litoral Pacífico.

La labor evangelizadora de la Iglesia, y el sincretismo de la espiritualidad heredada de los ancestros africanos  se puede reflejar en la  estructura de jerarquías y corresponsabilidades, (ver gráfica) que se ha interiorizado en la espiritualidad y el fervor de quienes profesan la religión católica, que –aun cuando en tiempos recientes ha surgido la influencia de nuevas iglesias- sigue siendo mayoritaria. La catequización, al mezclarse con la ancestralidad religiosa portada por los primeros grupos de esclavizados tendió un puente de comunicación intercultural entre el cristianismo y las religiones africanas, en la cual emergieron algunos elementos simbólicos que permitieron establecer contacto entre los dos mundos: el africano y el occidental. Hay una simbología recóndita que recubre y colma de sentido las imágenes sagradas de la iglesia católica.

San Francisco de Asís, patrono de los habitantes del Chocó, y quien fuera proclamado por Juan Pablo II como Patrono de la Ecología, por su amor a la naturaleza y a todas las “criaturas” es el referente de ese encuentro y coincidencias entre dos formas de espiritualidad para interactuar con la naturaleza. San Francisco llamaba a los animales, al fuego y al agua, hermanos y hermanas, pues todos ellos provienen de la misma fuente y, por tanto, en cierto sentido, todos son miembros de una familia; pensamiento que está muy identificado con el principio fundamental de la naturaleza de los pueblos afros, en la noción del respeto auténtico y pleno por la integridad de la naturaleza.

Este encuentro de espiritualidades concibe un mundo conformado por tres niveles:  el mundo de lo alto (del cielo o de lo divino); el del centro (terrenal), donde se ubican los seres humanos; y el de lo bajo, de la maldad y de la oscuridad, donde se ubica el infierno, donde van los espíritus condenados, donde habita el demonio. Cada uno de estos mundos cumple con una tarea en particular, pero no se encuentran aislados sino interconectados e interrelacionados entre sí. En la vida cotidiana, en el manejo y las relaciones con la naturaleza, su espiritualidad se refleja en el vínculo que se entrelaza con su territorio de vida, en donde lo sagrado y lo profano, su mundo y otros mundos, forman parte de una integralidad en la que el hombre y la mujer afro se encuentran inmersos en correlación y dependencia con el ambiente y con el mundo de lo divino o sagrado, es decir, una espiritualidad que se constituye en el eje fundamental sobre el cual se entretejen todos los actos de su vida, en el bosque cuando van a cortar madera o a cazar, en la playa del río cuando van a pescar o a trabajar en las minas, en la finca cuando van a sembrar o a cosechar. Cada actividad requiere de un permiso y un ritual, y de un agradecimiento a la Madre Tierra por ofrecer y otorgar los bienes para la vida.

“Cada visión del mundo que se extingue, cada cultura que desaparece, disminuye nuestras probabilidades de vida”. Octavio Paz.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Te puede interesar

Lo más leído

El Quindiano le recomienda