“Siempre el ladrillo y las paredes esconden algo más».
Con esta frase, la investigadora e historiadora teatral Marina Lamus Obregón resume el espíritu de su más reciente libro, Edificaciones teatrales. Repertorio de edificios y casas para el teatro en Colombia 1775 – 2000, que lanzó con Ediciones Mulato.
Esta publicación, como se sobreentiende por su título, habla sobre todas aquellas construcciones que se han convertido en teatros. Y no son sólo las grandes estructuras patrocinadas por gobiernos nacionales o distritales, sino también aquellas casas o garajes que algún apasionado de la escena ha convertido en sala de presentación.
Según Lamus, lo que buscó con este libro fue mostrar los rostros que hay detrás de cada edificación. Su ánimo no era hacer una descripción arquitectónica, sino preguntarse sobre los dramas o las alegrías de quienes decidieron construir esos escenarios.
“Son historias realmente épicas las que ocurren desde el momento en que alguien dice: ‘Voy a edificar un teatro o voy a adaptar una casa para funciones teatrales’. También hay un recorrido muy muy grande, un respaldo teórico, de alguna manera, una filosofía o una ilusión. Siempre hay un motor que no sólo es el dinero», añade Lamus.
Edificaciones teatrales es una nueva estación del sendero que ha trazado la investigadora con su trabajo silencioso y dedicado, con el que ha documentado el trasegar de dramaturgos, agrupaciones y edificaciones teatrales. De esta manera, Lamus ha construido un valioso acervo bibliográfico que da cuenta de las minucias de la historia de nuestra escena.
En reconocimiento a esa labor, Lamus recibió un homenaje este martes 8 de octubre en el FIAV Bogotá – Festival Internacional de Artes Vivas y, además, el Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes le entregó la medalla al mérito cultural.