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¿Qué tal si elaboramos la versión 2025 de la Urbanidad de Carreño?

8 octubre 2024 10:20 pm
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Hans-Peter Knudsen*

En un mundo donde la tecnología avanza a una velocidad sin precedentes, las costumbres y las relaciones sociales han cambiado de manera radical. Las interacciones humanas están cada vez más mediadas por dispositivos digitales y redes sociales, y las reglas de convivencia parecen estar en constante evolución. En este contexto, surge una pregunta interesante: ¿qué pasaría si nos propusiéramos elaborar una versión moderna de la “Urbanidad de Carreño” para el año 2025?

La «Urbanidad de Carreño», escrita por Manuel Antonio Carreño en 1853, fue un código de conducta que guió la vida social y familiar de generaciones en países de habla hispana. Este manual enseñaba modales, cortesía y principios de comportamiento adecuados para mantener la armonía y el respeto en la sociedad. Pero hoy, más de 170 años después de su publicación, muchas de sus normas resultan obsoletas o ajenas a la realidad contemporánea. Las nuevas tecnologías, la globalización, la diversidad cultural y los movimientos sociales han transformado las relaciones interpersonales. La vida se ha trasladado parcialmente al mundo virtual, donde se manifiestan conductas que no siempre se adecuan a los principios básicos del respeto, la inclusión y la convivencia pacífica. En redes sociales, foros y aplicaciones de mensajería, vemos diariamente ejemplos de la pérdida de empatía, el aumento de los discursos de odio y la intolerancia.

En medio de esta realidad, parece más relevante que nunca retomar el espíritu de la urbanidad, no como una imposición rígida de normas, sino como una guía para fomentar el respeto, la comunicación asertiva y la consideración hacia los demás. La “Urbanidad de Carreño 2025” podría ser un compendio de pautas actualizadas, adaptadas a las complejidades del mundo actual. Una reflexión personal inicial me lleva a plantear que en un ejercicio como el propuesto deberíamos incluir unos principios fundamentales para la urbanidad en la era digital, que incluyeran:

1. Respeto digital: En la actualidad, una parte significativa de nuestras interacciones ocurre a través de medios digitales. La nueva «Urbanidad de Carreño» debería incluir reglas claras sobre el respeto en estos espacios, desde evitar la difusión de noticias falsas hasta respetar la privacidad y los límites de los demás en redes sociales y aplicaciones de mensajería. El principio de “no hacer lo que no quisieras que te hicieran” es tan válido en línea como fuera de ella.

2. Comunicación no violenta: Los debates y las diferencias de opinión son parte de la vida en sociedad. Sin embargo, la forma en que se comunican las ideas puede marcar la diferencia entre un diálogo constructivo y un conflicto. La versión 2025 del manual debería promover el uso de la comunicación asertiva, saber escuchar, y debatir con argumentos, evitando insultos, descalificaciones o ataques personales.

3. Inclusión y diversidad: En un mundo globalizado y diverso, es crucial que un nuevo código de urbanidad fomente la aceptación y el respeto por todas las identidades y formas de ser. La urbanidad del siglo XXI debe incluir principios de igualdad de género, respeto a las diferentes orientaciones sexuales, culturas y religiones. Aprender a convivir con la diversidad no es solo una cuestión de cortesía, sino de justicia y empatía.

4. Sostenibilidad y conciencia ambiental: La versión moderna de la urbanidad no puede ignorar la crisis ambiental que enfrenta el planeta. Los modales y hábitos del día a día deben estar orientados hacia la sostenibilidad. Esto incluye desde reducir el uso de plásticos y fomentar el reciclaje, hasta promover un consumo responsable y el respeto por los espacios públicos y la naturaleza.

5. Cortesía en espacios públicos y virtuales: Los espacios compartidos, tanto físicos como digitales, requieren de normas básicas de convivencia. El respeto a los demás en lugares públicos (transporte, parques, eventos) y la conducta adecuada en línea (evitar comentarios hirientes, respetar opiniones) son aspectos fundamentales para una vida en sociedad más armónica.

Si bien muchos de los principios de la “Urbanidad de Carreño” original pueden seguir siendo válidos, hay nuevas situaciones que requieren normas adaptadas a las realidades del 2025. Algunos ejemplos de estos nuevos escenarios podrían incluir:

1. Uso del teléfono móvil: En la actualidad, los teléfonos móviles son casi una extensión de las personas. Están presentes en reuniones, comidas familiares, aulas y salas de espera. La nueva urbanidad debería ofrecer pautas claras sobre el uso apropiado del móvil en diferentes contextos, fomentando prácticas como guardar el teléfono durante las comidas, silenciar notificaciones en reuniones y evitar conversaciones en voz alta en lugares públicos.

2. Cortesía digital: Los correos electrónicos, mensajes de texto y redes sociales tienen su propio lenguaje y normas de etiqueta. La versión 2025 de la urbanidad debería incluir guías sobre cómo comunicarse de manera respetuosa en estos medios, como por ejemplo evitarresponder con monosílabos en conversaciones relevantes o entender la importancia de la respuesta oportuna a mensajes que requieren atención.

3. El espacio personal en un mundo hiperconectado: En la era de las videollamadas y las reuniones virtuales, se han redefinido las nociones de privacidad y espacio personal. La nueva urbanidad podría ofrecer consejos sobre la etiqueta en estos entornos, como el uso adecuado de la cámara y el micrófono, el respeto por los horarios de desconexión, y la consideración de las condiciones personales de los participantes, como el ruido de fondo o la presencia de niños.

4. La cultura del «selfie» y la privacidad: La exposición constante en redes sociales ha desdibujado las fronteras de lo privado y lo público. El manual actualizado podría incluir reflexiones sobre la importancia de respetar la privacidad de los demás al compartir fotos y videos, así como la necesidad de solicitar permiso antes de publicar imágenes en las que aparezcan otras personas.

El desafío de escribir una nueva «Urbanidad de Carreño» para 2025 no reside solo en crear un conjunto de reglas, sino en fomentar una actitud consciente y respetuosa en todas las esferas de la vida. La cortesía, el respeto y la empatía no son valores obsoletos; son principios atemporales que necesitan ser actualizados y contextualizados para que sean relevantes y aplicables en la sociedad actual.

Más que imponer normas rígidas, esta versión renovada debería ser una invitación a la reflexión sobre cómo nuestras acciones afectan a los demás, ya sea en la calle, en una reunión familiar, en un chat grupal o en las redes sociales. En última instancia, la nueva urbanidad no solo se trata de aprender buenos modales, sino de construir una convivencia más humana, solidaria y consciente.

Imaginar y escribir una nueva versión de la urbanidad para el 2025 es un ejercicio que podría enriquecer el tejido social, recordándonos que, en cualquier época, la base de una buena convivencia radica en el respeto mutuo y en la consideración hacia los demás.

¡Reflexionar racionalmente es el primer paso para actuar acertadamente!

*Rector Universidad del Rosario (2002-2014), Embajador de Colombia en Alemania (2018-2022)

[email protected]

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