Fernando Jaramillo Botero
Aunque nunca he viajado al Amazonas porque no es el tipo de turismo que busco para mis vacaciones o para pasear con la familia, este departamento tiene ganado un lugar en el turismo nacional gracias al rio, a la selva, a sus gentes y a la biodiversidad, el solo hecho de estar en un avión por dos horas, casi todas ellas volando sobre la selva amazónica es un excelente programa para quienes disfrutan de ver el paisaje por la ventanilla del avión.
Su capital Leticia se mueve en torno a la economía del rio y de todo lo que por allí se comercia, ya sea abastecimientos que suben de Manaos Brasil o maderas que van rio abajo hacia los aserraderos y lógicamente el turismo tienen ya un espacio ganado en este rincón sur del país con un buen servicio de transporte aéreo y hoteles para todos los gustos y todos los precios, en el pueblo no hay mucho para ver, pero también se puede pasar a Tabatinga Brasil con solo cruzar la calle, allí se consiguen productos de las comunidades indígenas, artesanías, etc.
La isla de los micos es uno de sus principales atractivos, allí grandes manadas de monos se acercan a los turistas porque ya saben que les llevan comestibles, los monos no son agresivos y se dejan fotografiar y acariciar, sobre todo son muy dóciles con los niños; la amazonia está poblada de gran variedad de animales entre otros, jaguares, tigrillos, pumas, monos de muchas variedades, caimanes, babillas y cocodrilos que se convierte en un verdadero zoológico al aire libre.
El parque ecológico Mundo Amazónico ofrece a los turistas la oportunidad de conocer sobre los usos y costumbres de las plantas medicinales como medicina alternativa, así mismo, el jardín botánico tiene una gran colección de plantas ancestrales que son usadas en medicina, en gastronomía y hasta en ceremonias. La coca, el yague, el barbasco y otras más tienen su nombre grabado en muchas experiencias que han vivido turistas, la guaraná, el acai y la arazá ya han incursionado en la fabricación de vinos, gaseosas, jugos, etc.
La visita al acuario es parada obligada porque allí se tienen grandes ejemplares de los peces autóctonos del rio, entre otros los delfines bufeos o rosados y las agresivas pirañas que tienen la mala fama de devorar a una persona en pocos minutos, igualmente, los recorridos por el rio en lancha donde también se puede pescar.
Otro de los atractivos de Leticia es ver el atardecer en el parque Santander donde llegan miles de loritos o periquitos y arman tremenda bullaranga, todos los días madrugan y se van a la selva a buscar alimento, pero con seguridad en la tarde regresaran haciendo una alaraca espectacular, muchos de los habitantes de la capital de Amazonas no ven buen esta cantidad de pájaros porque ensucian con estiércol el parque y a todo el que se arrime.
El segundo municipio en importancia es Puerto Nariño donde también hay alojamientos y en su área rural se encuentra el lago Tarapoto, el desplazamiento es en canoa o lancha y los nativos tratan de integrarse con los visitantes.
Y a propósito de los cien años de La Vorágine, esta región vivió toda la crudeza con que la Casa Arana se aprovechaba de los más débiles y de las mujeres.
Septiembre de 2024