La Sala Especial de Primera Instancia determinó que el proceso contra Ciro Ramírez, exsenador uribista, por el caso de ‘Marionetas II’, seguirá normal toda vez que no hubo violaciones al debido proceso como el investigado señaló por medio de su defensa.
La Corte Suprema de Justicia aceptó varios testimonios y, al parecer, el Departamento Administrativo para la Prosperidad Social era el centro de operaciones de corrupción del excongresista que permeó a Proyecta Quindío.
El testimonio de Pablo César Herrera, exgerente de Proyecta Quindío, fue fundamental para el señalamiento de Ramírez.
Herrera dijo que el senador Ciro Ramírez fue quien le presentó Pierre Eugenio García Jacquier, el entonces director del DPS.
Las reuniones se hacían en la oficina de Pierre Eugenio García, en el sexto piso del DPS, y como regla, no ingresaban equipos electrónicos. “No hablaba, pues se comunicaba era escribiendo en hojas de cuaderno que inmediatamente botaba y posteriormente escribiendo en una tablet en la que borraba lo escrito», indica la investigación.
Ramírez y García, conversaban para una gerencia integral que comprendiera las zonas de influencia del senador: Boyacá y Cundinamarca, Quindío, Tolima, Valle del Cauca, Caldas y Risaralda.
“Hablándose de una bolsa por ciento setenta mil millones de pesos ($170.000.000.000) que permitiera crecer el caudal político de Ciro y ayudar a candidatos de ciertas colectividades cercanas a Pierre, bolsa que incluiría vías, vivienda, mejoramientos de vivienda, vivienda nueva y construcción de plazas de mercado».