Por Carlos Eduardo Urrea Arbeláez
Recuerdo que hace muchos años en el camino del parqueadero a mi oficina había un "Foto Japón" (almacén fotográfico que ya no existe por lo menos en nuestra ciudad) y en su vitrina siempre veía un porta retrato que funcionaba con una memoria, e iba pasando las fotos que se guardaban allí (toda una novedad para la época), sin embargo, su precio era bastante costoso, como unos cien mil pesos mcte ($100.000.oo), razón por la cual no pude comprarlo. Aun así todos los días pasaba y lo miraba, algunas veces me detenía en la vidriera o simplemente lo miraba por el rabillo del ojo, hasta que un día observe un aviso que decía: Oferta descuento del 40%, lo que ponía mi antojo en algo así como $60.000.oo, precio muchísimo más asequible, por ello después de varios meses decidí hacer la compra, pero la sorpresa fue que al momento de pagar me facturaron $96.000, ante mi reclamo airoso, me manifestó la dependiente que el costo del porta retrato era $160.000.oo y que con el descuento del 40% quedaba en $96.000.oo, ante el abuso por supuesto desistí de la compra.
Lo anterior como preámbulo para hablar del famoso viernes negro que tuvo su origen en el país del tío Sam y corresponde a la tradición del viernes siguiente al último jueves de noviembre, cuando se celebra el Día de Acción de Gracias, los comerciantes dan grandes descuentos a sus clientes.
Todo empezó cuando los protestantes separatistas que llegaron a Massachusetts en el Mayflower celebraron el primer Thanksgiving en 1621 con los nativos Wampanoag, en razón a que llevaban siete meses sin tener conflictos y sus cosechas habían sido sanas y abundantes, por la cual auguraban un invierno con las despensas llenas y sin hambre, razón suficiente para festejar.
El presidente Washington fue el primero en designar, en 1789, el jueves 26 de noviembre para que se dedicara “a la gratitud y la oración del pueblo”, luego Lincoln lo volvió feriado nacional y finalmente Roosevelt movió la celebración una semana, al penúltimo jueves con la intención de estimular la economía al agregar siete días al periodo de compras en plena época de la depresión.
Al nombre de "Viernes Negro" se le atribuyen varios orígenes así:
Al estar los norteamericanos ya acostumbrados a las compras del viernes siguiente a Acción de Gracias, los grandes almacenes como Macys de Nueva York que desde 1924 patrocina desfiles el día del festejo familiar, con vehículos que promocionan sus productos, el cierre siempre está a cargo de un Santa Claus, por la víspera de la Navidad.
Sin embargo nadie usaba el nombre de viernes Negro; simplemente era “el día después de Acción de Gracias”. La expresión Black Friday se usaba era para recordar el crack del mercado de oro el 24 de septiembre de 1869. Realmente la primera vez que se usó en el día siguiente a la fiesta de acción de gracias o Thanksgiving fue sarcástica, pues en 1951 una publicación lo llamó de ese modo por la gran cantidad de obreros que pedían licencia médica sin estar enfermos, lo cual les permitía tomarse un "puente" de jueves a domingo.
En 1952 repitió el uso del término y la policía de Filadelfia empezó a usar el léxico por el incremento de trabajo, pues la ciudad se llenaba de foráneos que llegaban el viernes para aprovechar las ofertas del comercio, aumentando el tráfico, los accidentes e incluso los robos y demás delitos conexos.
Los comerciantes, preocupados por la connotación negativa del rótulo, trataron de cambiar el "Viernes Negro" por el de "Gran Viernes" o "Gran Sábado", pero estos remoquetes no gustaron. El "Viernes Negro" había llegado para quedarse y en 1966 la designación Black Friday apareció en una publicidad en The American Philatelist, en 1975, en un artículo de The New York Times y a mediados de la década de 1980 ya se había extendido por todo el país del norte.
Finalmente Black Friday termino siendo un apodo positivo, porque señalaba el primer día del año en que los comerciantes dejaban de estar en rojo y podían escribir sus contabilidades en tinta negra, es decir salir de los números negativos anotados durante todo el año. En sus comienzos el Viernes Negro era a partir de las 6 de la mañana, pero posteriormente los comerciantes fomentaron la competencia no solo en cuanto a ofertas sino también en cuanto a horario y abrieron sus puertas a las 5 y a las 4, y así hasta que en 2010 Target y Best Buy directamente comenzaron la atención al público a las 0:01, cuando muchos todavía no terminaban la cena de acción de gracias. En 2011 también Kohl’s, Macy’s y Bealls abrieron a la medianoche; al año siguiente, Walmart lo hizo a las 8 de la noche del jueves. Hacia 2014 se sumaron JCPenney y Radio Shack, desde las 5 de la tarde, y Belk y Sears desde las 4 de la tarde.
Los consumidores se motivan a comprar ese día porque muchos de los productos con descuento se ofrecen en cantidades limitadas, por ello el que llega primero tiene más posibilidades de encontrar lo que busca. Sin embargo, haciendo honor a su nombre, las cosas se oscurecen cuando los compradores compulsivos terminan haciendo cualquier cosa para obtener las ofertas desde pernoctar al frente de los almacenes para poder entrar primero hasta convertirse en una batalla campal ante la locura colectiva de los compradores que enloquecen y es así como una de las peores facetas del Black Friday es la violencia y el evento más terrible que se recuerde fue precisamente el aplastamiento de un trabajador de Walmart que tenía 34 años, quien trataba de mantener las puertas cerradas cinco minutos antes del horario de apertura, las 5 de la mañana, pero la multitud en el estacionamiento parecía fuera de control. A las 3:30 la policía del condado de Nassau, en Nueva York, había estado allí para intervenir en un incidente entre la gente que esperaba. Pero a las 4:55 no estaban y 2.000 personas comenzaron a golpear y empujar la puerta doble de vidrio, que resistió un momento y estalló. El público ingresó en una estampida, empujando a varios trabajadores, entre ellos al desventurado que fue pisoteado y aunque algunos de sus compañeros se abrieron paso y lo levantaron, ya estaba muerto.
En California, dos personas murieron a tiros en una disputa por juguetes en un Toys’R’Us de Palm Desert , también 2 años después una mujer de Madison, Wisconsin, llegó a otro Toys’R’Us con un arma para que le cedieran el primer lugar de la fila, hubo otra que uso gas pimienta en otro Walmart, en Porter Ranch, cerca de Los Angeles, en 2011: rociando para todos lados y abriéndose camino hasta el lugar donde estaban las Xbox, luego tomó uno, lo pagó y se fue. Yo personalmente creo que ningún descuento vale tanto como la integridad o la vida de la persona.
Lo simpático del tema es que una tradición que es completamente gringa se ha tomado nuestra cultura criolla y este fin de semana nos encontramos con "Viernes Negros" a lo largo y ancho de nuestra criolla geografía y me tocó ver desde Panaderías en Black Friday hasta entidades bancarias motivando a sus clientes morosos para ponerse al día con sus obligaciones con rebajas en intereses por cuenta del viernes negro.
No obstante lo anterior, y después de que me paso lo del porta retrato de Foto Japón, jamás volví a creer en esas ofertas, pues de eso tan bueno no dan tanto y además decía mi abuelo: "Nunca compres cosas que no necesitas con el pretexto de que son baratas"…Ni siquiera en el Viernes Negro.