domingo 14 Dic 2025
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La caída del embrujo autoritario: la transición (Segunda parte)

5 agosto 2023 3:35 am
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Todo cambia, todo fluye, lo único que

permanece es el universo que es inmutable

“Rabidanbratha Tagore”

 

De la nada no surge nada, y todas las cosas surgen en virtud de una razón o necesidad, y esto resulta muy cierto en las dinámicas políticas, ya que la percepción ciudadana se ve modificada por la fuerza de los acontecimientos; aunque se asume que la vida del individuo está determinada por sus propios deseos, no se puede ignorar que fuerzas externas influyen en su vida, como decía Galán: “si no te metes con la política, ella se meterá contigo”.

Para el periodo electoral de 2018-2022, las fuerzas políticas en el poder en el departamento eran: Cambio Radical, Partido Liberal, y el Centro Democrático, cada uno contaba con una curul en la Cámara de Representantes y había una senadora del movimiento MIRA. Por lo tanto, era prácticamente una hazaña lograr sacar votos entonces para el candidato Gustavo Petro, algo que solo fue posible, por el trabajo terco y abnegado del equipo de los progresistas.

Todo esto comienza en el municipio de la Tebaida donde viven unos líderes que trabajaron con Petro cuando este era el alcalde de Bogotá en el periodo 2011 -2014, fue en noviembre de 2017 que este grupo de personas trajeron con sus propios recursos a Gustavo Petro a dar una conferencia en la Universidad del Quindío; es importante recordar que para entonces Petro, estaba bajo un embargo multimillonario que le había impuesto el Contralor General Felipe Córdoba, por haber cometido el terrible crimen, de haber bajado las tarifas de Transmilenio, y aunque este ex alcalde no se había robado un peso, si se le aplico un detrimento patrimonial por esta decisión.

Fue en este marco que llego el 24 de noviembre de 2017 a la Universidad del Quindío, para dictar una conferencia titulada “Políticas Publicas para Adaptarse al Cambio Climático”, evento que fue realizado en el auditorio Bernardo Ramírez Granado, y que contó con un lleno total; las sillas estaban abarrotadas de estudiantes y profesores, que esperaban con ansias, escuchar a este extraño político que hablaba de algo tan desconocido entonces, como era la adaptación al cambio climático.

Posteriormente ya en el 2018 se lanzó este novedoso político, que se destacaba por usar para estructurar sus discursos elementos científicos, así participo en una consulta interpartista con el ex alcalde de Santa Marta Carlos Caicedo Omar, esta la gano Petro y fue así como llego a ser candidato en la primera vuelta presidencial, enfrentando a Iván Duque, Sergio Fajardo, Humberto De la Calle, German Vargas Lleras. En esta primera vuelta presidencial, sucedió algo impensable para la oligarquía colombiana, fue derrotado German Vargas Llegas, que era en ese momento el candidato que se perfilaba como el más fuerte, así entonces el paso a la segunda vuelta fue para Gustavo Petro, y un desconocido senador del CD llamado Iván Duque.

Ya durante la segunda vuelta, todo el establecimiento se alineo con Duque, y en unas cuestionadas elecciones, la registraduría dio como ganador a Iván Duque Márquez, el triunfo de este oligarca, se vio manchado por una serie de denuncias, ya que, culminado el escrutinio electoral, empezaron a aparecer tarjetones remarcados, con números súper puestos, con tachones y enmendaduras; sin embargo, a pesar de las denuncias y ante un evidente fraude, el 07 de agosto de 2018 se posesiono como presidente de la república Duque. 

Este gobierno fue quizás uno de los peores de la historia, la inseguridad se disparó en las zonas rurales, grupos armados organizados que habían quedado debilitados al final del gobierno de Juan Manuel Santos, en el gobierno de Duque se reorganizaron y lograron reestructurarse, expandiéndose por varios departamentos, a esto se sumó la errática política exterior del gobierno, que de forma irresponsable se alineo con los intereses del presidente de EEUU, Donald Trump, en sus planes de derrocar al gobierno de Nicolás Maduro Morosos en Venezuela, hecho que generó enormes consecuencias sociales para Colombia, producto de la diáspora venezolana que llego al país, buscando salidas a la crisis social y económica que vivían en sus país. 

Empezaron los estallidos sociales

Como se recuerda para noviembre de 2019 empezaron protestas en varias zonas del mundo incluido Colombia, y en esto no se excluyó el departamento del Quindío. Ya que cientos de jóvenes, y personas de la clase media, se empezaron a movilizar en contra del paquetazo fiscal impulsado en el congreso por Carrasquilla, proyecto con el cual este ministro de hacienda, pretendía entre otras cosas: pedir súper poderes para que el presidente, pudiera vender, enajenar, distintos bienes del estado colombiano.

Cuando las protestas empezaron a tornarse más políticas y tendieron a aumentar su número, como por una suerte de una extraña coincidencia, o quizás como por un juego del destino, en diciembre de 2019, se anunció que había un contagio de un extraño virus en una desconocida provincia de china, y esto con el paso de los días, la OMS, anuncio al mundo, que había iniciado una pandemia mundial.

Así en cuestión de horas, se pasó del grito en la calle, al silencio y al temor, de un momento a otro, el país entro en un estado policiaco, donde se tenía que portar un permiso para salir a la calle, se establecieron unos horarios para comprar alimentos, y la gente fue confinada en sus casas sin tener en cuenta si contaban con alimentos y recursos para soportar el encierro.

Cuando se desató el COVID 19, el gobierno de Duque, creo un programa de televisión, donde hablaba todos los días, y fue por este medio, que el país vio la falta de conexión de Duque con la gente, ya que este señor, no mostraba la menor consideración al hablar de la cifra creciente de muertes por COVID 19, la gente sentía que más que escuchar hablar a un presidente, veían era un narrador de futbol, algo que sin duda era desconcertante.

La pandemia que inicio con un enorme temor en la población, empezó a generar con el paso de los meses otras emociones, y del miedo se pasó a la ira, y fue así como la tensión social estallo, en abril de 2021, cuando la gente estaba aún preocupada por el virus, a Duque le dio por presentar ante el Congreso de la República, una brutal reforma tributaria, que prometía grabar con impuestos ¡hasta los huevos y los tomates!    

Para enfrentar esta reforma, las centrales obreras, decidieron convocar a una jornada de protesta nacional. Sin embargo, lo que sucedió los sorprendió, ya que lo que era una simple marcha, se convirtió en un paro nacional sin precedentes en la historia reciente del país, así la llama ardió por todo el territorio nacional, y ante esto; el departamento del Quindío no fue la excepción, cientos de personas, hicieron barricadas en las calles, cerraron vías, y se empezaron a movilizar masivamente a las vías principales que comunican al Quindío con el Valle, Risaralda, Tolima y Bogotá.  

El estallido social empezó a politizar una población urbana que había estado ajena al conflicto político social y armado, y aunque muchos eran uribistas, vieron con sus propios ojos, como los tres representantes a la cámara del departamento, firmaron una carta donde pedían fuego sostenido sobre Cali, se le quería dar trato militar a una  protesta social, como la gente aún estaba confinada por el COVID 19, estaban pendientes de las discusiones de la reforma en el congreso, y ahí vieron, como los representantes a la cámara del Quindío, de nuevo votaron contra el pueblo, y hundieron el proyecto de ley, que pretendía establecer una renta básica universal, con esta ley se buscaba que la gente tuviera un ingreso mensual, para cubrir todas sus necesidades básicas fundamentales, como sí lo hicieron en los estados unidos por orden del presidente Joe Biden.

Todos estos hechos le fueron quitando apoyo electoral a la derecha, al final el paro nacional termino con el retiro de la reforma tributaria del congreso, el movimiento social quedo activo, y las masas que antes eran indiferentes a los asuntos políticos, se politizaron rápidamente, y empezaron a mirar a Gustavo Petro, convertido en jefe solitario de la oposición ante el nefasto e incapaz gobierno de Iván Duque Márquez. 

El momento del cambio

Llegaron así las elecciones a congreso de 2022, esta vez surgía una coalición de partidos donde se encontraba la izquierda ortodoxa formada en los postulados de los años 70, los sectores progresistas, y de centro, los cuales conformaron una coalición que se denominó como “Pacto Histórico”, esta era entonces la primera prueba de fuego para medir como la crisis había inclinado la balanza en términos electorales.

Por razones que aún son objeto de investigación no se sabe, porque razón, partidos que hacían parte de la coalición del Pacto Histórico en Quindío no decidieron inscribir sus candidaturas por el Pacto, sino que se fueron con el candidato del Partido Alianza Verde y si no es por la movida rápida de la senadora Gloria Flores Schneider; esta coalición se queda sin candidato, al final se inscribió, por el ADA (Alianza Democrática Amplia) a nombre del Pacto Histórico, a Luz Elena Forero Sierra, una líder progresista que nunca se había sometido al escrutinio público, de profesión Administradora de Empresas, con Especialización en Desarrollo Regional, venía con experiencia en el sector público, y había liderado en la alcaldía de Petro el proyecto de reducción de hurto a celulares, luego había sido Secretaria de gobierno del municipio de la Tebaida, dando importantes resultados en contra de la criminalidad.

Lo que sucedió en las elecciones a congreso de 2022, puede considerarse una hazaña, algo histórico, inédito, sin apoyo alguno de maquinarias políticas, enfrentando constantemente una campaña de difamación organizada, creada por algunos asociados que luego se reclamaron del Pacto Histórico Quindío. Esta gente hizo todo por evitar que la campaña avanzara, buscaron a toda costa vender imagen de impostora, aparecida, demonizaron su imagen, la degradaron como mujer, sin embargo; ella con su equipo lideraron un proyecto que denominaron Gobernanza Regenerativa, con el cual recorrieron el departamento entre 20 personas, y lograron hablar con mucha gente. 

Al final los resultados dejaron al borde del infarto a los partidos tradicionales los cuales, a pesar de contar con tres representantes a la cámara, una gobernación y todas las alcaldías a favor, estuvieron a punto de perder una curul con el ADA que solo contra el mundo, logró ponerlos contra las cuerdas, el partido que más se preocupo fue Cambio Radical, ya que estuvo a punto de perder su curul con la candidata del ADA-´Pacto Histórico.  Aún no se sabe si le robaron votos, lo cierto es que le faltaron menos de 3000 votos para quedarse con la tercera curul de la Cámara de Representantes por el Quindío.

Una nueva realidad política emerge

Frente a este análisis es evidente que hubo un cambio en el mapa político, el ADA ha irrumpido con fuerza en el panorama político del Quindío, cuenta con liderazgos reconocidos en todos los municipios y su líder y presidente, el Dr. Roberto Carlos Astorquiza Aguirre, cuenta con amplia credibilidad entre las ciudadanías libres, que son las que con su voto pueden cambiar el rumbo que ha tenido el Quindío desde hace décadas.

El trabajo del ADA ha sido tan serio que ha inspirado procesos organizativos en otros departamentos, los cuales han decido tomar elementos de la metodología de la Gobernanza Regenerativa para iniciar sus procesos de fortalecimiento electoral, a su vez realizaron talleres formativos con todos los candidatos a cargos de elecciones popular, mostrando un trabajo serio y organizado, afincado en el reconocimiento de la población que ha sido negada y olvidada.

Es innegable que existe una posibilidad real de arrebatar la gobernación a la oligarquía quindiana, lo han demostrado con un trabajo limpio, está como antecedente la histórica votación a la Cámara de Representantes en las elecciones de 2022; y aunque cuentan con pocos recursos, tienen la firme y sólida convicción de que es momento de transformar al Quindío. Y esto se puede lograr bajo el liderazgo de Dr. Roberto Carlos Astorquiza Aguirre, un connotado abogado e intelectual, que ha asumido la tarea de liderar las banderas del gobierno del cambio, buscando recuperar la magistratura moral en el gobierno departamental.   

El candidato a la gobernación por el ADA, hoy busca devolverle la esperanza a un pueblo que ha caído en la desazón, el miedo, vive en la carencia, trabaja y trabaja, para mal vivir, darle trato humano al habitante de calle y en calle, reconocer como sujetos plenos de derechos a la población con orientación sexual diversa -OSID-, rescatar la red pública hospitalaria, empezar a recuperar el agro olvidado por el sofisma del turismo y ante todo cumplir con uno de los objetivos del desarrollo sostenible, lograr el hambre cero en el departamento del Quindío.

Es necesario que al gobierno departamental llegue un amigo del presidente, alguien que lo conozca, que lo haya acompañado en sus luchas, tenga la capacidad de interpretarlo, sea capaz de conectarse con las necesidades de la gente, ya es hora de que como decía Gaitán: llegue un hijo del pueblo a la gobernación, ya la gente está cansada de los señoritos con rimbombantes apellidos, que viven aislados de la realidad social y económica que vive el pueblo trabajador, ese que ahora con lo que gana no le alcanza sino para sobrevivir.

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