domingo 7 Dic 2025
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Bloques geopolíticos: un mundo en disputa

30 septiembre 2023 3:01 am
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Jhon Jairo Hernández Montilla

Con la caída del muro de Berlín en 1989 y posteriormente con el derrumbamiento de la URSS en 1991 bajo la presidencia de Mijaíl Gorbachov, la cortina de hierro cae en Europa, y del desmembramiento del bloque soviético, surgen 15 repúblicas independientes, esto deja, durante la década de los 90 a los EEUU como única potencia hegemónica. Y de esa forma se instala el discurso del fin de las ideologías, promovido por Francis Fukuyama, según este autor, solo quedaba un modelo económico en el mundo, de esa forma este politólogo promovió una visión unidimensional de ver al mundo. Fue entonces este el inicio del periodo de expansión mundial del modelo neoliberal, que había sido aplicado en Chile durante la dictadura de Augusto Pinochet, por medio del chicago Boys de la Universidad de Chicago, para los promotores del pensamiento de Milton Friedman padre del neoliberalismo, el papel del estado es solo de observador de la economía, el mismo no puede intervenir de ninguna forma en la regulación del mercado, ya que este opera bajo la lógica de la oferta y la demanda ( la mano invisible del mercado).

Desde esta lógica inició un periodo de privatizaciones de todas las empresas públicas en América Latina y todo fue entregado para la ganancia del interés privado, así sectores estratégicos de la economía pasaron a ser controlados por el sector privado, el cual opera bajo el concepto de obtener el máximo de ganancia por concepto de capital invertido, y mientras los gobiernos miraban como se enriquecían un puñado de empresarios, las arcas del estado se vaciaban ya que los ingresos de por ejemplo el pago de los servicios públicos o de telefonía, iban a parar a cuentas privadas y al estado no le quedaba nada de esas ganancias, el credo era, que el estado era ineficiente y por esto todo debía entregarse para que lo manejara el sector privado.

A diferencia de la historia que vendieron las viejas potencias, sus guerras más que producto de causas políticas, han tenido siempre un trasfondo económico, ello debido al interés de las viejas potencias coloniales, de controlar los recursos estratégicos de otros estados. Este fue la razón por la cual el Gran Bretaña con ayuda de la CIA derroco al primer ministro de Irán, mohammad-mossadegh en 1953.

El crimen que había cometido Mossadeg fue el de nacionalizar el petróleo de la nación persa, el cual por décadas había sido controlado por Gran Bretaña, por medio de la empresa Anglo-Iranian Oil Co, y después de que los británicos intentaron de forma infructuosa seguir con el control del petróleo en ese país, estos apelaron a derrocar un gobierno legítimo para defender sus intereses corporativos.  

Luego vino otra guerra por el petróleo abierta en medio oriente, y fue la que se desato en el golfo pérsico en el gobierno de George Bush Padre, el cual desato la operación tormenta del desierto, para expulsar a Sadam Hussein presidente de Irak, después de que este decide invadir el emirato de Kuwait, quedando con este movimiento militar, con el control de las reservas de petróleo kuwaitíes. Esto hizo que Bush ordenara una ofensiva militar para desalojar las tropas de Irak del emirato kuwaití, había iniciado de esta forma la primera guerra del golfo pérsico, la cual estaba compuesta por 34 naciones lideradas por Estados Unidos. 

En el áfrica también estallaron guerras, el mundo recuerda con horror el genocidio de Hutus en contra los Tutsis en la republica de Ruanda, donde en cuestión de tres meses fueron asesinadas a machete entre 800.000 y un 1’000.000 de personas, ante la mirada de las potencias económicas, que permitieron que este genocidio fuera cometido ante los ojos del mundo.

En 2011 inicia otra guerra en medio oriente, después de un intento fracasado de las potencias del G7 para derrocar al presidente Sirio Basher All Asad, comienza una operación militar que consistía en bombardeos, generación una guerra de baja intensidad usando grupos fundamentalistas islámicos, los cuales recibían armamento y apoyo logístico para que coparan el territorio Sirio, lo que se pintó como una operación militar para desalojar un tirano del poder, ocultaba el intento de controlar las reservas de gas de ese país, y sacar del negocio a la empresa Rusa Gazprom y evitar construir un oleoducto que llevara este combustible a Europa.

Según detallaba el analista Nazanín Armanian, el 19 de enero de 2011, Siria e Irán firmaron un acuerdo para construir el Gasoducto de Amistad, de 2.000 kilómetros que llevaría el gas natural iraní desde el campo de South Pars, el más grande del mundo y que comparte con Qatar en el Golfo Pérsico, al mediterráneo sirio cruzando Irak. Irán, la primera reserva mundial de gas, pretendía, también, alcanzar los mercados europeos, en una segunda fase del proyecto.

Todo esto indicaba que detrás del discurso de buenos contra malos, tan practicado por las potencias occidentales cada vez que quieren justificar una guerra, lo que se escondía era un plan para destruir la infraestructura de un país, y devolverlo a la edad media, y de esa forma evitar que se desarrollaran importantes proyectos de cooperación internacional entre países del medio oriente, para fortalecer su capacidad energética, lo cual altera el ajedrez del tablero global y eso no le conviene obviamente a las potencias económicas y militares de la anglosfera.

Sin duda el intento de los dueños del mundo globalizado, siempre ha sido mantener una parte del mundo solo como productores de materias primas, y dejando todo el negocio de la transformación de los comodities en manos de sus corporaciones, obteniendo altos márgenes de ganancia, generando riqueza para sus países, mientras los países dueños de estos recursos energéticos y minerales, obtienen unos pequeños ingresos, manteniéndose de esta forma, una especie de división internacional del trabajo, que favorece a unos y condena a la pobreza y al sub desarrollado a las grandes mayorías.

Sin embargo, como dice el poema de ozimandias, nada dura para siempre, y esto le ha venido sucediendo a los Estados Unidos, este súper potencial militar, ha venido perdiendo influencia global, y es así como aparecen nuevos actores en el tablero de ajedrez global: China, Rusia, y estos países comienzan a disputar áreas de influencia antes solo reservadas para la potencia del norte, de esa forma el 16 de julio de 2009, surge lo que hoy se conoce como BRICS, bloque económico que reúne a los siguientes países:  

  • Brasil
  • Rusia
  • India
  • China
  • Sudáfrica

La pérdida de influencia de Estados Unidos se acentuó entre 1998 y 2010 con el ascenso a la presidencia de Venezuela del teniente coronel Hugo Chávez Frías, luego llegan a la presidencia de otros países del cono sur: Rafael Correa Ecuador (2006), Néstor Kirchner en Argentina (2003), el obispo Lugo en Paraguay (2008), Evo Morales Bolivia (2006), Luis Ignacio Lula Da Silva en Brasil (2003). Es por medio de estos gobiernos populares que al tener una marcada tendencia anti neoliberal que se pone freno a los planes de EE, UU de crear un área de libre mercado de las Américas (ALCA), y por el contrario surge la Alianza Bolivariana de las Américas, y  el Conjunto de Estados Latinoamericanos y del Caribe (CELAC), y la alianza militar y económica (UNASUR), todo esto apuntaba a crear un bloque continental en América Latina, capaz de hacerle frente a otros bloques de poder mundial, tales como;

  • El Club de Roma
  • La Alianza Transpacífica
  • OTAN
  • G8
  • Foro Económico de Davos

Ante esta ola de gobiernos populares, las potencias económicas e industriales no se quedaron de brazos cruzados, y por el contrario, prepararon una reconquista del continente, fue de esa forma como se apeló a los golpes de estado suaves, bajo la tesis de Gene Share ex agente de la CIA, autor del libro titulado “De la dictadura a la democracia”, aplicando la tesis de iniciar conflictos de baja intensidad-CBI-, el uso de las revoluciones de colores, la utilización de la justicia como mecanismo para sacar del poder a gobiernos molestos, como fue el caso del encarcelamiento de Luis Ignacio Lula Da Silva en Brasil, por el escándalo de Odebrecht, la multinacional Brasileña que se hizo con millonarios contratos de construcciones en varios países del continente, luego el golpe parlamentario en contra de la presidente de ese mismo país, Dilma Rusself, luego la destitución del presidente de Paraguay de forma relámpago de parte del congreso de ese país, y el intento de asesinato por parte de policías golpistas del presidente de Ecuador Rafael Correa, y lo ultimo el golpe de estado por el control del litio en contra del presidente aimara Evo Morales en 2019.

Mientras tanto los países del bloque continental pro estadunidense, se organizaron en el grupo de Lima, estaban entonces; Colombia, Ecuador, Perú, México, Chile, y fueron usados como una tenaza para contribuir al asfiixiamiento económico de Venezuela, uno de los países que hacen parte del nuevo eje del mal, Rusia-Irán- China, y fue por este motivo que una vez muere el presidente Hugo Chávez por un extraño cáncer, llega al gobierno Nicolás Maduro Moros, este asume con un precio del petróleo en caída libre, lo que implico, una reducción de los ingresos de Venezuela, lo que genero un recorte de los programas sociales.

Al ser Venezuela un país petro-dependiente, su economía cayo, lo que fue aprovechado por Obama para imponer una serie de sanciones económicas, que poco a poco se convirtieron en una segunda fase de la ley Halliburton ya aplicada contra la isla rebelde de Cuba, le fueron confiscadas las reservas internacionales en dólares a Venezuela, se le quito el control al gobierno de la filial en EE, UU de PDVSA Citigo. Y por el otro lado la UE le quito sus reservas internacionales, el banco de Inglaterra se robó las reservas de oro, y aumento la presión desde los países de la Alianza del Pacifico, lo que desencadeno que estos rompieran relaciones diplomáticas con Venezuela, llegando al hecho insólito de reconocer como presidente al diputado auto proclamado presidente Juan Guiado, de esa forma se creó una institucionalidad paralela al gobierno Bolivariano, aplicando un plan  tenaza, que tenía como propósito, provocar la salida del gobierno al Partido Socialista Unido de Venezuela –PSUV.

En la actualidad se puede decir que hay en América Latina tres grandes bloques, por un lado, una derecha debilitada que resiste con Bukele en Salvador, Boluarte en Perú, una izquierda pro China y pro Rusa Venezuela, Nicaragua y Cuba, y por el otro lado una izquierda más pragmática que la componen, Colombia, Chile, México, y, por último, están Brasil y Argentina, los cuales sin chocar directamente con estados unidos buscan abrir otros mercados por medio del BRICS.

Esto es lo que llama el profesor Alfredo Jalife Rahme, como un mundo multipolar, donde ya no hay un solo foco, sino varios, por medio del BRICS las economías emergentes se han unido para fortalecer alianzas que lleven a mejorar las relaciones comerciales entre los países integrantes del bloque, por eso hoy podremos decir que América Latina es un continente en disputa, ya que cuenta con importantes recursos naturales, fundamentales para la vida en otros continentes, al no padecer las estaciones, su producción de alimentos no se ve afectada, y además debido a su riqueza en biodiversidad, cuenta con importantes reservas de agua dulce, líquido vital que es hoy tan codiciado en el mundo.

Por eso sin duda la lucha por el control del agua está en el panorama del geo estrategas que defienden los intereses de la anglosfera, y ellos saben que quizás el destino de Europa está en lo que pase en este continente, razón por la cual varias de sus empresas multinacionales, buscan por medio de contratos leoninos el control de las fuentes de agua en varios países del continente. 

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