Guillermo Salazar Jiménez
El odio solo se encuentra donde no hay lugar para la inteligencia, recordó Juanita Lectora esta frase, pero no su autor, para considerar que varios políticos defensores de privilegios y periodistas que apoyan la desinformación de los colombianos, parecen reconocerse por sus odios, nunca por sus ideas. Consideró que ambos están a la expectativa para capitalizar acciones desafortunadas o errores de gestión gubernamental para agrandarlos, sin medir sus gritos o ataques desafortunados. Sus actuaciones se valoran por el grado de la agresión, dijo Juanita, no por las consecuencias que afectan el futuro del país.
Rusbel Caminante agregó que aquellos políticos egoístas y periodistas entregados confunden oposición con denigrar, criticar con mentir y consideran ganar con herir. Continuó: un año de gobierno con errores capitalizados para injuriar con palabras y hechos cargados de insultos, y de otro lado, aciertos plausibles que no se destacan, hacen pensar que obran con alevosía. Adicionó que actos y palabras cargadas de odio fundamentan la llamada oposición, disfrazada de expresiones vacías como salvar al país. Por ello, afirmó con el escritor francés Alphonse Daudet: El odio es la cólera de los débiles.
Se apreció el odio cuando se afirmaba que las expropiaciones se iniciarían con el actual gobierno, dijo Rusbel Caminante, y que nos covertiría en otra Venezuela. Cumplido un año, el odio aumentó. Mienten contra las reformas, odian el cambio; critican los viajes a encuentros del presidente con dirigentes políticos y económicos del mundo, odian la imágen internacional de Colombia. Apreció la felicidad de aquellos que hundieron las reformas, sin estudiar sus efectos positivos, placer anodino cargado de odio contra un sistema de gobierno diferente. Creyó que, además de su capacidad de resistencia, el presidente se apoyó para seguir adelante en Pablo Iglesias, fundador del Partido Socialista Obrero español, quién afirmó: Merecer el odio de los que envenenan al pueblo será para nosotros una honra.
Juanita Lectora pensó en Victor Hugo porque cuanto más pequeño es el corazón de aquellos denigrantes, más odio albergan; pero se apoyó en Gabo para afirmar que “Si yo tuviera un corazón, escribiría mi odio sobre el hielo, y esperaría a que saliera el sol.” Expresó: ¡qué corazón tendrá!, por ejemplo el Fiscal General, personaje que ejerce su función con ataques desmedios a la ética judicial. Detiene procesos y engaveta otros cuando le convienen a sus defendidos; sin embargo, agiliza casos judiciales que van en contra del gobierno actual. Olvida la imparcialidad y odia la justicia. Juega con las leyes, las acomoda grotescamente; pareciera que su odio contra el presidente lo llevó a odiar a las persnas con quienes gobierna. Juanita le recordó a este y otros personajes, con la poeta estadounidense Maya Angelou, que “El odio ha causado muchos problemas en el mundo, pero no ha ayudado a solucionar ninguno”. Concluyó con la esperanza que Colombia sea diferente y le expresó al Fiscal, representante del odio irracional, con el libanés Khalil Gibran, el poeta del exilio: Si tu corazón es un volcán, ¿cómo pretendes que broten las flores”.