La putinlandia de Petro

28 marzo 2024 4:03 am

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Álvaro Ayala Tamayo

El presidente Gustavo Petro se cree el representante de los pobres, indígenas, afros, desempleados y los que no son de derecha. Ese universo es muy variopinto como para considerarlo parte de su botín político o como miembro de sus bodegas. Con ese cuento lleva rato intentando un autogolpe para perpetuarse en el cargo. No en la presidencia porque sus objetivos son antidemocráticos. Vía democracia no le resulta la ecuación. Más descuadrado que jornalero el día de mercado.

Con un golpe blando, duro o mediano buscó su caída y resultó que nadie quiere su puesto hasta el 7 de agosto de 2026. El mejor castigo a su incompetencia es dejarlo cumplir su periodo y verlo salir con la cabeza gacha por ese largo pasillo de la Casa de Nariño, por última vez, sin llaves de regreso. Si vuelve por la noche le piden cédula y le responden que la atención al público es a partir de las 8 am del día siguiente.

Si desea una constituyente para seguir viaticando, su ministro de hacienda le señaló que prontamente no habrá recursos por déficit presupuestal. Es decir, una buena constituyente es no robar.

Su cajero menor, Olmedo López, no podía robar esos "carrotancados" de dinero sin el conocimiento de sus jefes. Igual que Emilio Tapias y sus centros poblados. Los 70 mil millones no se los podía tumbar sin el conocimiento de la entonces ministra Karen Abudinen. O como los treinta millones que se tumbó el extorsionista virtual del excanciller Álvaro Leiva Durán. Escribo con i, Leiva, porque el tipo se pone vinagre e insulta a quienes desconocen que es con y.  Regaño de ratero equivale a elogio. Esos treinta millones también se perdieron y la investigación en nada quedó.

Pero volviendo con el fabricante de cortinas de humo, a Petro el matemático, también le salieron mal las cuentas de la constituyente y el único que lo apoyó fue su rival Germán Vargas Lleras. La urna rota y nadie que va a votar. Cero por cero, igual cero. Cuidado caemos en esa trampa de la constituyente. Vale miles de millones, no servirá de nada y el contrato se lo ganará Olmedo López Junior.

No creemos que, con la nueva fiscal General, Adriana Camargo, vaya a quedar en la impunidad el torcido de los carrotanques de la Guajira. La etnia Wayuu también tiene sed de justicia. Toda la vida los arijunas (quienes no son nativos), han esquilmado el erario con la disculpa de llevarles agua. El que por agua viene, por agua robará.

Otra. El pueblo ruso también merece vivir en paz. El reciente atentado terrorista es un acto atroz. Su sevicia fue contra gente indefensa y decente que merece disfrutar un concierto de rock, o, pasear tranquila por las calles de sus ciudades.

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