Carlos Alberto Agudelo Arcila
Los siguientes aforismos surreales, nunca fueron publicados en vida de sus creadores. Algunos allegados rescataron estos escritos de imágenes extrañas, sin vínculos estilísticos tradicionales, donde la imaginación juega a dos bandas, la de quien plasma el lenguaje y la del lector.
Para comprender cada uno de estos textos, debe haber un encuentro inteligente entre el escritor y quien se atreve a explorar este estilo literario. Es decir, se requiere de un compromiso capaz de romper con ortodoxias lingüísticas o fundamentadas por pensamientos tradicionales de la escritura. Al leer estas frases, urge prescindir del revestimiento intelectual, preconcebido por la literatura cotidiana, observar en el espejo de sí mismo el acaecer del mundo paralelo, enraizarle aleluyas a la bisagra recién aceitada.
En este listado de veinte autores hay un aforismo de cada uno de ellos. No me pareció trascendente decir la frase y luego su autor, todo lo dejo a la investigación por parte de estudiosos del surrealismo.
André Breton, René Char, Louis Aragón, Robert Desnos, Tristan Tzara, Roberto Matta, Vicente Aleixandre, Max Ernst, César Moro, Jacques Prévert, Paul Éluard, Guillaume Apollinaire, Ramón Gómez de la Serna, Pablo Picasso, Antonin Artaud, Jean Cocteau, Philippe Soupault, Federico García Lorca, Octavio Paz y Luis Vidales hacen parte del absurdo a seguir:
ATISBA con estoicismo el sol, horas después rayos de luna llena penetran su hocico.
EL loro, de la casa siguiente, murmura la catástrofe del loro mudo de mi casa.
LA palabra queso, se descadera en el filo del cuchillo.
PASA una hormiga sobrecargada de árboles listos a ser papel.
TRANQUILO, ella vendrá en el tiempo de la sombra podrida.
EL gusano, a través del ojo de una aguja en un pajar, divisa el arribo de la larva a la raíz del cedro.
ALELUYAS a la bisagra recién aceitada.
MERECE el grito y el cordón umbilical atado a sus zapatos.
ESTACIONA la bicicleta en consonantes del verbo beber.
NO piensa pasar de la página diez y nueve, hasta cuando cumpla la edad precisa para degollar zancudos.
VACILA renacer un sábado de relámpagos, en el azul lejano del mar.
EN el plato, el cual se piensa fabricar dentro de algunos siglos, está el futuro de la arveja por germinar.
EL tronco sin cabeza de Juan el Bautista, en busca del perfil de sí mismo.
ASESINÓ a su propia sombra, con sombras de balas…
TOCA el portón un indio del año 1492, casi que no llega a esta época nuclear.
PRIMERO atarse el lazo al cuello, luego preguntar por qué son las dos de la mañana.
PUÑALES, a buen precio, para decapitar espectros.
GAVIOTAS salen triunfantes, del temblor de la hoja plasmada de rocío.
EN el girar del cilindro se pulveriza el eclipse.
A velocidad de la luz, la garganta del limosnero siente pasar un grano de arroz.