Un libro con herramientas para cambiar las prácticas de crianza en Colombia a través del juego

26 mayo 2024 11:03 pm

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El incremento en el número de niños y adolescentes expuestos a situaciones violentas es preocupante. En Colombia, dos de cada cinco niños han sufrido algún tipo de violencia, siendo el abuso sexual la forma más común, seguida de la violencia intrafamiliar. Esta realidad evidencia una problemática relacionada principalmente con las dinámicas familiares, donde las relaciones de poder suelen manifestarse a través del castigo físico, psicológico e incluso emocional.

El libro llamada ‘Crianza Amorosa + Juego’ analiza el impacto de la estrategia que lleva el mismo nombre, realizada con la Corporación Juego y Niñez, y proporciona recomendaciones prácticas para la crianza de la infancia. En sus páginas se analizan las prácticas de crianza actuales basadas en desigualdades y violencias y propone reemplazarlas por unas fundamentadas en el amor, el diálogo y el juego. Enfatiza la necesidad de transformar imaginarios y creencias arraigadas para adoptar una crianza respetuosa y libre de violencia.

Jaime Castro, docente editor del libro, dijo:

“La estrategia ‘Crianza Amorosa + Juego’ se enfocó en transformar la forma en que se practica la crianza, proporcionando herramientas y guías mediante el juego para generar cambios relacionados con la crianza de niños. Buscó involucrar a familias, instituciones y actores clave, capacitándolos en el uso del juego como un medio de diálogo y encuentro para fomentar una crianza amorosa y consciente”.

Este enfoque amoroso reconoce a niños y adolescentes como sujetos de derechos, relacionado con métodos de enseñanza respetuosos, expresiones afectivas, comunicación a través del diálogo, la escucha, y la valoración de las opiniones de los miembros familiares. El libro proporciona componentes clave para implementar adecuadamente la crianza basada en el amor y el juego en el entorno familiar. Algunos de ellos son:

Escucha activa: Se otorga voz a los hijos para expresar sus sentimientos a través de juegos, lo que no solo fortalece el vínculo familiar, sino que también permite comprender mejor sus preocupaciones, intereses y gustos. Ayuda a romper la rigidez de la relación parental, al fomentar un ambiente donde se valoran y respetan las opiniones y emociones de los niños, contribuyendo a una comunicación más fluida y empática dentro de la familia.

Comunicación: Abarca todas las formas de intercambio de información y entendimiento entre padres e hijos. Incluye tanto el diálogo verbal como la comunicación no verbal, permitiendo expresar emociones, necesidades y deseos de manera efectiva. Una comunicación clara y constante en el contexto de la crianza amorosa y lúdica facilita la comprensión mutua, fortalece el lazo familiar y promueve un ambiente saludable.

Comprensión bidireccional: A través de los juegos, los hijos tienen la oportunidad de escuchar a los padres y entender las razones detrás de sus acciones. Esto va más allá de simplemente inculcar reglas o normas, implica una toma de conciencia tanto para padres como para hijos sobre cómo interactúan, se comunican y se relacionan.

Diálogo: A través del diálogo, se comprenden las necesidades, emociones y pensamientos de los niños, fortaleciendo el vínculo afectivo. Además, el diálogo facilita la resolución de conflictos de manera constructiva, enseña habilidades de comunicación y promueve el aprendizaje positivo, contribuyendo al desarrollo integral de los niños y al establecimiento de relaciones familiares armoniosas.

Reconocimiento de posibles fallas: Implica reflexionar sobre aspectos como el uso de la fuerza física o estrategias psicológicas inadecuadas en la educación de los hijos. Reconocer estos errores es fundamental para implementar cambios positivos en la crianza. Además, este reconocimiento permite a los padres aprender de sus experiencias y buscar alternativas más efectivas y amorosas para guiar el crecimiento y desarrollo de sus hijos.

El libro también brinda consejos para que los padres y cuidadores pongan en práctica. El primero de ellos se trata de establecer normas en el hogar, pero entender que esto implica llegar a acuerdos con los hijos, estas normas deben ser entendidas y aceptadas por todos los miembros de la familia. Esto se suma a pasar tiempo de calidad con los hijos.

También es fundamental que las familias, padres, madres y cuidadores reflexionen sobre su propia crianza, identificando qué aspectos valoran y qué les gustaría cambiar, así como considerando cómo les hubiera gustado ser cuidados. Esto les permitirá interpretar nuevas formas de cuidar y criar, evitando repetir patrones, en los que no existía el respeto, eran rígidos o poco amorosos.

¿Educar a través del juego?

El juego es una experiencia creativa que permite vivir en forma placentera la interpretación y transformación de la realidad. La participación en el juego proporciona a los adultos un nuevo enfoque en sus interacciones sociales, liberándolos de restricciones y normas preestablecidas. Al romper con la rigidez convencional, el juego permite una comunicación más abierta, directa y amigable, especialmente en las relaciones parentales.
 

Esto, a su vez, lleva a los padres, madres y cuidadores a percibir de manera diferente las habilidades y desafíos de sus hijos, generando un acercamiento y un reconocimiento del cuidado como un derecho fundamental de los niños y adolescentes. A través del juego se observa una transformación en las prácticas de crianza, especialmente en la percepción y utilización del castigo físico, lo que contribuye a modificar imaginarios.

En entornos educativos como colegios y jardines infantiles, el juego también influye en cómo los maestros se relacionan con los niños, generando nuevas dinámicas basadas en el cuidado respetuoso y en la construcción de reglas fundamentadas en la comprensión y el respeto mutuo, lo que antes no se consideraba prioritario.

El libro invita a padres y cuidadores a no ver el juego como una pérdida de tiempo, sino como un mecanismo poderoso para fomentar el diálogo y la reflexión en los espacios familiares. El juego da oportunidades para que interactúen con sus hijos de manera lúdica y significativa, permitiéndoles comprender cómo llevan a cabo la crianza.

Jaime Castro, docente e investigador del Politécnico Grancolombiano puntualizó:

"La estrategia y el libro benefician a todos los actores que la emplean al enseñarles a no recurrir al castigo como método para establecer reglas. Se ha demostrado que hay otras formas de promover el comportamiento deseado, como el uso del juego, eliminando reglas violentas, crueles, que lastimen y castiguen, ya sea físicas, psicológicas u otras, lo que resulta en un enfoque más respetuoso y empático", concluyó el investigador.

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