ASALÉ: El arte de contar una historia

5 mayo 2024 9:55 pm

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Gloria Chávez Vásquez

La Feria Internacional del Libro en Bogotá o Filbo 2024 fue una grata experiencia no solo para los lectores jóvenes y veteranos que la disfrutaron al máximo, rodeados de aquello que más aprecian y codician, como son los libros y sus sorprendentes historias y temas. Pero lo fue de manera especial para los escritores, aquellos que estamos de alguna manera conectados con la inspiración de la biblioteca universal. Aquellos con el talento de conducir a sus lectores por la vida en cuentos y novelas como lo hiciera Balzac con La Comedia Humana e imaginara Dante Alighieri con La Divina Comedia.

Esta feria vino acompañada de sublimes sonidos, olores y colores: la palabra, el olor a papel, las formas diversas de seres humanos, el sabor a patria, los colores de visitantes extranjeros, especialmente brasileños, y colombianos que han emigrado a otros países y regresan seducidos por la frescura de su tierra y el sabor de un café, una oblea o una arepa de choclo.

Infatuados por grandes nombres literarios y autores del momento, los asistentes a la feria hicieron filas kilométricas por escuchar, aunque fuera en la pantalla y en medio de un aguacero torrencial, (bienvenido en tiempo de sequía), a Irene Vallejo, la historiadora, autora de El Silbido del Arquero y El Infinito en un Junco, o a Rosa Montero, la autora de La Hija del Caníbal o Historia de Mujeres, ambas españolas, con una obra bien acogida por los lectores del mundo.

El mensaje de la feria, acorde con la protección de la Naturaleza, con el centenario de la publicación de La Vorágine de José Eustaquio Rivera, nuestro equivalente a un Joseph Conrad, de la literatura internacional y a quien le llegó por fin su momento de ser presentado al mundo. Aledaños a este autor, cientos de escritores coterráneos y contemporáneos con temas interesantísimos alimentados unos por la realidad y otros por la fantasía, más allá del realismo mágico de Gabriel García Márquez. Aunque su novela En Agosto Nos Vemos fue uno de los hitos de la feria, lo justo era conceder espacio a las nuevas generaciones de escritores, muchos de ellos más concentrados que el de Macondo, en historias de cómo ayudar o salvar el planeta, o rescatar al individuo o a la patria, de sus conflictos internos. O en su defecto, escapar a todo eso en una fantasía.  

Hay autores que pueden hacer prodigios y muchas otras cosas con sus libros. A veces con un solo libro, el escritor abre las compuertas del universo y la sabiduría para ofrecer a sus lectores una o muchas alternativas. Es el caso de uno de los colombianos cuyo libro Asalé: Crónica de una posibilidad me llamó poderosamente la atención, no solo por su argumento sino por su propósito.

Carlos Willman Sotelo (Bogotá,1968) contó a su audiencia, los fascinantes detalles de su inspiración y de cómo a partir de una idea y el apoyo de su familia y amigos, en particular la guía de la escritora, Alexandra Castrillón Gómez, materializó este libro.   

Sotelo presenta su libro como un homenaje a 25 años de una aventura de vida en la que su familia, conformada por Yaneth, Laura Yineth y Kevin Sebastián han sido los eslabones de un concepto de amor hecho de unión y de sueños que alguna vez fueron imposibles.  Y cita a un empresario puertorriqueño que dijo “es preferible tener una remota posibilidad que no tener ni la más remota”.

El hacedor

Empresario y propietario de Proarcol (Promotora de artículos de Colombia) una comercializadora de insumos para confección; su mundo paralelo es escribir y pintar, de ahí su interés por el color, las formas y la palabra, hablada y escrita. Carlos ha dedicado su vida a la motivación, propia y a la de los demás.

Alexandra Castrillón G. describe a Sotelo, como una persona atravesada por el arte, que sabe descubrir el valor de una buena historia. La escritora califica el relato como una historia inspiradora, que te hará reflexionar en más de una ocasión, sin tener en cuenta cuál es tu circunstancia de vida… esas enseñanzas [están]expresadas en un lenguaje sencillo y directo.

Asalé es la historia de un esclavo del antiguo Egipto, quien, gracias a las enseñanzas de su abuelo, supo afrontar con inteligencia, valentía e integridad los retos de su condición y superarlos más allá de todo lo previsible

El poder de las ideas

Cuenta C.W. Sotelo, que en una ocasión asistió a un seminario de motivación, donde el expositor, en un momento dado, quiso reforzar sus argumentos de por qué no se debía descartar ninguna posibilidad al decidir asumir la tarea de hacer realidad esos sueños que merecemos ver hechos realidad y que le dan verdadero sentido a nuestra existencia. El expositor no profundizó en el tema y pasó al siguiente punto de su conferencia, pero Carlos quedó intrigado, porque pensó que había sido un resumen muy superficial de un hecho que merecía ser narrado con mayor detalle. La curiosidad por saber ¿qué pasó con ese esclavo? no dejó de rondar por su mente. La historia del antiguo Egipto siempre me ha fascinado por su misticismo y sus grandes incógnitas que aún hoy siguen sin resolverse —comenta el escritor.

Un día, leyendo un artículo sobre nombres de personas usados en el antiguo Egipto, encontró uno que le llamó la atención: Asalé. En español, el nombre equivale a El Hacedor. Carlos tuvo la certeza de que ese era el nombre del esclavo al que se había referido el conferencista. Ese nombre abrió el portal de su imaginación. Inspirado, se sentó ante su computadora a crear la historia tras el mensaje:

“Hay oportunidades que llegan y uno las deja pasar por desinterés o por falta de preparación. Pero existen las oportunidades que uno crea con su trabajo y su constancia y el aprender a desarrollar esa visión, que ha sabido ver la coyuntura justa, aun cuando se crea que es una idea absurda. Esa idea nos puede encaminar hacia la realización de nuestras metas y proyectos”.

Asalé: Crónica de una posibilidad es una novela corta ilustrada por el propio autor, que invita a descubrir que tan cierta es esta afirmación a través de la historia de este esclavo cuyas posibilidades parecían en su contra.

No es casualidad, pues, que el estilo de Sotelo me recuerde al de Og Mandino, el autor de una serie de libros como El vendedor más grande del mundo, o al de Pablo Coelho, en El Alquimista, pues los tres tienen en común el poder de motivar al lector que busca superar los obstáculos y la negatividad en su vida. Es el tipo de lectura que debería ofrecerse en los planteles educativos, especialmente en la secundaria. 

 Es este su tercer libro, precedido por Reflexiones para Triunfar y Mensajes para momentos especiales. Editados por ProArte, Arte y Palabra y distribuidos por Promolibros.   

El libro se puede conseguir en amazon.com o a través de su distribuidor. 

www.carloswillmansotelo.com

Gloria Chávez Vásquez, escritora, periodista y educadora reside en Estados Unidos. 

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